Robert Silva, presidente del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), acusó a los dirigentes del Frente Amplio de intentar sacar “mezquino rédito político” luego de que la directora general de Inicial y Primaria, Graciela Fabeyro, dijera en el Parlamento que los escolares de algunas escuelas no pueden repetir comida por motivos nutricionales, para así evitar la obesidad infantil.

“Francamente, con la honestidad que siempre pretendo tener, es muy triste que algunos actores políticos, en el marco de un debate parlamentario donde la ANEP fue profesionalmente a brindar información, traten de sacar mezquino rédito político en redes sociales y distintas acciones tratando de ridiculizar una respuesta que hubo en un tema amplio que se discutió”, señaló este jueves en una rueda de prensa, luego de que la ANEP y el Ministerio de Educación y Cultura presentaran el Plan de Política Educativa Nacional 2020-2025.

Asimismo, el jerarca aseguró que siempre bregan por la alimentación de los niños en cada circunstancia, pero, aseguró, “cada contexto atiende su realidad”: “¿Cuántas veces hemos visto en los centros educativos, en los comedores tradicionales o no que los niños repiten? Por supuesto que eso acontece, pero en un contexto propio no puede haber normas genéricas a consideraciones generales”, estableció.

Además, indicó que hay que atender los distintos servicios, como los tercerizados que, por un lado, tienen una bandeja balanceada por niño. No obstante, admitió que hay niños que están en situación de hambre. En esa misma línea, apuntó contra los gobiernos frenteamplistas puesto que, para Silva, “hubo muchos años en los que hubo muchos recursos y, aun así, el hambre persiste”.

“Las situaciones de hambre no se generaron a partir del 1 de marzo de 2020, lamentablemente tuvimos muchos años con muchos recursos y las situaciones de hambre permanecen. Y claro, en una situación de pandemia se han agudizado. Nosotros, con un conjunto de cocineras, auxiliares y maestras, hemos hecho un majestuoso esfuerzo para atender de la mejor manera posible la alimentación de los niños”, aseguró.

En tanto, afirmó que quiere asegurarle a la población que “con su plata [por el Impuesto a Primaria] paga la alimentación, que nosotros vamos a seguir por ese camino, vamos a seguir mejorando, reconociendo que tenemos problemas, pero asegurando que la alimentación para los niños siempre está y seguirá estando”.

En rueda de prensa, el presidente de la ANEP informó que tras el relevamiento de Primaria que se presentó este miércoles en la sesión del Codicen, el lunes, día en el que la Asociación de Maestros de Montevideo hizo un paro por la agresión a una docente el pasado viernes en una escuela de Punta de Rieles, hubo 150 comedores que no abrieron y 10.000 niños que por esa medida no comieron.

En ese sentido, Silva pidió a “la gente que le escandaliza” la respuesta de Fabeyro ante la Comisión de Presupuestos integrada con Hacienda de Diputados que también le tiene que “preocupar esto”.

“Nosotros vamos a transitar un camino de diálogo porque creemos, lo sabemos, que va unido a la profesión”, dijo, aunque sostuvo que “si nos ponemos piedeletristas”, esta no es una cuestión “estrictamente” del docente. Sin embargo, dijo, “lo que pasa es que en un comedor también se educa, se forma, se acompaña, se da cariño. Va unido a la función docente históricamente. Por lo tanto, vamos a transitar el camino con el sindicato porque creemos que los días de paro no pueden suspenderse los servicios de alimentación y va a haber que arbitrar alguna medida”, concluyó.

La postura de la Escuela de Nutrición

Tras las declaraciones de Fabeyro, la Escuela de Nutrición de la Universidad de la República emitió un comunicado señalando que esta enfermedad no se debe sólo a “decisiones o voluntades individuales”.

El Observatorio del Derecho a la Alimentación, que forma parte de la Escuela de Nutrición, afirmó en el comunicado que “ante trascendidos sobre la obesidad infantil y la alimentación escolar, deseamos expresar que la obesidad, como otros problemas que están presentes en nuestra sociedad como la pobreza, o la violencia, son problemas multicausales, no una cuestión sólo de decisiones o voluntades individuales”.

En este sentido, indicaron que “un factor principal de la epidemia de la malnutrición (por déficit o por exceso) y en especial en los países en desarrollo es el aumento de la brecha social”, lo que genera que “los menos favorecidos restringen el acceso a alimentos más saludables”.

El Observatorio explicó que desde el inicio de la pandemia de la covid-19 “comer saludablemente cuesta cinco veces más que una comida rica en grasa, calorías y azúcar”. En el comunicado también se menciona que la obesidad está vinculada con la convivencia en un ambiente “obesogénico”, que “promueve una alimentación no saludable y una vida más sedentaria”.

Para solucionarlo, desde la Escuela de Nutrición plantearon que hay que “avanzar en mejorar los entornos alimentarios en donde los niños y niñas nacen, crecen y se desarrollan”, a través de “mejorar el acceso a alimentos saludables en términos de disponibilidad y precios, limitar la venta y la publicidad de alimentos no saludables dirigidos a niños y niñas, monitorear y fiscalizar el etiquetado frontal de alimentos y el cumplimiento de la Ley 19.140” de Protección de la Salud de la población infantil y adolescente a través de la promoción de hábitos alimenticios saludables, que está vigente desde 2013.

También plantearon “fortalecer la educación alimentaria y tomar decisiones a partir del análisis detallado e individualizado de la situación de salud y nutricional de los niños y niñas”, decisiones de política alimentaria que deberían estar basadas “en evidencia científica”.

La directora de Primaria había dicho el pasado lunes ante la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda en Diputados que “las bandejas de los tercerizados tienen el peso y los nutrientes necesarios por edades”, y que “a veces tampoco es adecuado repetir para saciar la sensación que el niño tenga”. “Esto tiene un equilibrio nutricional dado por el equipo de nutricionistas”, indicó.

En este sentido, Fabeyro también señaló que la bandeja que se le brinda al niño “está equilibrada” como para que con una porción “quede satisfecho y reciba los alimentos necesarios”.

En esa comisión, la diputada frenteamplista Cecilia Cairo le contestó que sus afirmaciones eran “temerarias”, mientras que la también frenteamplista Lilián Galán sostuvo que “cuando se habla de malnutrición y de problemas de cómo está compuesta la vianda de los escolares, se refiere a la mala calidad de lo que comen los niños, y por eso se da el tema de la obesidad”.

“¿De qué manera una empresa privada como Delibest y el PAE llaman a directores de escuela y les dicen que los niños no pueden repetir? No dudo de que quizás esa vianda esté totalmente controlada por nutricionistas y demás, pero el tema es que a veces es la única comida en el día que tienen estos niños”, señaló la legisladora, que recordó que en el último año la pobreza infantil creció cuatro puntos, según el Instituto Nacional de Estadística.