Trabajadores de la Escuela de Artes y Artesanías Dr. Pedro Figari, que funciona bajo la órbita de UTU, se declararon en conflicto el viernes. Según una carta compartida por el núcleo sindical de docentes, el conflicto se desencadenó porque desde diciembre de 2025 están a la espera de la asignación de 260 horas, lo que ha dejado hasta el momento a docentes sin poder trabajar y a alumnos en lista de espera para inscribirse a las capacitaciones que ofrece el centro.

Se trata de una propuesta para mayores de 15 años e incluye especialidades como muralismo, pastas y esmaltes de gres, telar alto lizo, telar bajo lizo, carpintería –inicial y artesanal–, microfusión en cera, historieta e ilustración, marquetería, restauración, fotografía digital y cuero.

Sumado a eso, el 27 de marzo la inspección regional de UTU les comunicó, sin esgrimir ninguna resolución formal, que 15 de las capacitaciones que ofrecía la escuela pasarían a ser brindadas por el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop), lo que fue cuestionado por el cuerpo docente.

Matilde Sotelo, profesora de Cerámica en la escuela Pedro Figari, contó a la diaria que algunos de los cursos cuya continuidad se puso en riesgo tienen hasta 15 años de antigüedad y forman parte de la oferta profesionalizante en artes y artesanías. Además, señaló que la denominación “capacitaciones” puede resultar algo “arbitraria”, ya que en varios casos se trata de instancias de profundización de otras propuestas educativas, debido a que la escuela Pedro Figari abarca una amplia diversidad de disciplinas y oficios.

La profesora dijo que son más de 20 docentes pertenecientes a la escuela los que actualmente no están cobrando su salario, y que los reclamos incluyen que se mantengan las 15 capacitaciones en UTU, que se abran oficialmente las inscripciones para los estudiantes y que se abonen los salarios correspondientes a marzo de los docentes que no pudieron trabajar.

Por otra parte, José Forlán, docente de Historia del Arte y Economía, habló con la diaria y contó que antes las autoridades les habían dicho que presentarían un cronograma y que las capacitaciones abrirían después de Semana de Turismo. Sin embargo, tras ese feriado les comunicaron que los cursos serían eliminados, lo que deja a docentes sin la posibilidad de elegir horas y reincorporarse.

Forlán sostiene que, además, con la eliminación de las propuestas de capacitación se ve amenazado el “derecho” de los estudiantes a su formación. Subrayó, al igual que Sotelo, que la comunicación de la inspección fue verbal, ante la dirección de la UTU, y que nunca se consultó al colectivo docente ni se le comunicó nada de manera formal. Al respecto, dijo que el conflicto le recordó situaciones en las que, durante la administración anterior, “las cosas se decidían de un día para el otro”.

Los docentes informaron que este lunes mantuvieron una reunión con la dirección general de UTU y la inspección del centro, con el objetivo de alcanzar un acuerdo. Hasta el momento, y confirmado por la directora general de UTU, Virginia Verderese, se ha indicado que las capacitaciones se mantendrán a cargo del centro y que ya fueron habilitadas las horas correspondientes para ser elegidas.

A su vez, en la jornada de hoy el colectivo docente se reunirá en asamblea para dialogar sobre cómo sigue esta situación y evaluar la toma de horas.

Verderese aclaró, en diálogo con la diaria, que, además, la escuela tiene el “95% de la oferta funcionando” y que sería oportuno trabajar en una “marca país” que permita el reconocimiento pertinente del centro educativo.

Ante un posible cuestionamiento relacionado con la edad promedio de los estudiantes que asisten a la escuela, Sotelo respondió que la UTU tiene alumnos de distintas edades, desde adolescentes hasta adultos, y que muchas veces son estos últimos quienes continúan capacitándose en los distintos cursos semestrales que ofrece el centro, incluso después de adquirida una formación. A su vez, enfatizó en la necesidad de continuar la formación educativa más allá de la edad y, en ese sentido, cuestionó que no se contemplen alternativas para la reinserción en nuevos oficios, incluso “después de los 45 años”.