Hablar hoy de educación y cultura de paz no es un gesto retórico ni una apelación ingenua a valores abstractos. Es, más bien, una toma de posición ética, política y epistemológica frente a un mundo atravesado por múltiples formas de violencia –directas, estructurales y culturales o simbólicas, visibles y naturalizadas– que interpelan de manera directa a nuestras instituciones educativas, a la producción de conocimiento y a las responsabilidades públicas de quienes habitamos el campo académico. El dossier de Cuadernos del Claeh nace de esta convicción: la paz no puede pensarse como mera ausencia de conflictos violentos, sino como un proceso activo, frágil, en constante evolución y transformación, y siempre inacabado de construcción social, cultural y educativa.
Vivimos un tiempo marcado por lo que podríamos denominar, con Edgar Morin, una policrisis, en donde no es suficiente recordar la urgencia: es necesario también saber comenzar. Guerras y conflictos violentos prolongados, recrudecimiento de los discursos de odio, polarización política y social, desigualdades persistentes, degradación ambiental y una aceleración tecnológica que reconfigura los vínculos sociales y los modos de conocer. Pero también –y esto es crucial subrayarlo– vivimos un tiempo de resistencias, de pedagogías silenciosas, de prácticas educativas y culturales que, en contextos muchas veces adversos, siguen apostando por el diálogo, la justicia, el cuidado y la dignidad humana. Este dossier se inscribe deliberadamente en esa tensión: no niega la gravedad del presente, pero tampoco renuncia a la posibilidad de transformación.
La reciente Recomendación de la Unesco sobre la Educación para la Paz, los Derechos Humanos y el Desarrollo Sostenible (2023) constituye un hito normativo y político de enorme relevancia. En ella se afirma, con claridad, que la educación debe contribuir a formar personas capaces de comprender la complejidad del mundo contemporáneo, ejercer una ciudadanía activa y promover relaciones basadas en la no violencia, la cooperación y el respeto por la diversidad.
Desde la Cátedra Unesco de Transformaciones Sociales y Condición Humana de la Universidad Claeh asumimos esta recomendación no como un documento externo, sino como un marco de orientación que dialoga profundamente con nuestra propia trayectoria intelectual e institucional. Inspirados por el pensamiento complejo de Edgar Morin, por la tradición humanista de la Economía Humana que dio origen al Claeh y por la misión histórica de la Unesco, entendemos que educar para la paz exige abandonar miradas simplificadoras y promover una comprensión relacional de los fenómenos sociales, culturales y políticos.
En este sentido, la paz aparece aquí como un desafío civilizatorio: una cuestión transversal que interpela a la educación, la ciencia, la cultura y las políticas públicas. Educar para la paz implica educar para la comprensión, tal como lo propone Edgar Morin cuando nos invita a enfrentar las cegueras del conocimiento y a asumir la incertidumbre como condición constitutiva de lo humano. Comprender para convivir, y convivir para transformar: ese es el horizonte que anima el dossier y el Ciclo de Conversatorios 2025 de la Cátedra Unesco sobre Educación y Cultura de Paz.
Los artículos que integran el dossier –académicos, ensayísticos y narrativos– dialogan desde múltiples registros con preguntas que hoy resultan ineludibles para concebir la cultura de paz. Lejos de ofrecer respuestas cerradas, los textos aquí reunidos abren caminos, comparten experiencias, problematizan conceptos y proponen marcos de acción situados.
Un rasgo distintivo de este dossier es el trabajo conjunto entre la Cátedra Unesco y la Fundación Cultura de Paz, una alianza que no es coyuntural ni meramente institucional, sino profundamente coherente en términos éticos, históricos y programáticos. La fundación, creada y presidida por Federico Mayor Zaragoza, ha sido desde su origen una referencia insoslayable en la promoción de la cultura de paz como horizonte civilizatorio, articulando educación, derechos humanos, democracia y responsabilidad global. Su confianza en las universidades como redes de esperanza y su convicción de que la paz se aprende, se practica y se transmite sellan simbólicamente esta colaboración y otorgan a este dossier un anclaje histórico y moral que honra su legado y proyecta su vigencia.
Que estas páginas contribuyan a pensar la paz como comportamiento, a fortalecer una educación comprometida con la dignidad humana y a recordar –con realismo complejo– que, aun en los escenarios más inciertos, lo posible todavía existe, aunque no siempre sea visible. Ese es, quizás, el sentido más profundo de este dossier.
Luis Carrizo es coordinador de la Cátedra Unesco de Transformaciones Sociales y Condición Humana de la Universidad Claeh; Ana Barrero Tiscar es directora de la Fundación Cultura de Paz. El presente artículo se publicó como prólogo en el Dossier Cuadernos del Claeh (2025).
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- La paz se construye todos los días: cooperativismo, territorio y cultura en diálogo
- Pensarnos como humanidad: identidades múltiples para una cultura de paz
- El rol de la educación en la construcción de convivencia y ¿la necesidad de un nuevo decenio de una cultura de paz?