El Parlamento decidió extender hasta el 30 de octubre la consulta pública sobre niñas, niños y adolescentes, entornos digitales e inteligencia artificial que se desarrolla en Uruguay, luego de superar las 4.000 participaciones.
La decisión fue anunciada durante una actividad desarrollada este jueves en el Palacio Legislativo, impulsada por el senador Daniel Borbonet y la vicepresidenta Carolina Cosse, en la que se presentó una puesta a punto del proceso de consulta.
De acuerdo con los datos presentados por Lydia Garrido, asesora técnica de la consulta, hasta el miércoles la plataforma digital acumulaba 668 respuestas en línea y 17 propuestas públicas, mientras que los talleres y otras actividades habían reunido más de 2.300 participaciones. El proceso también incluye una encuesta nacional de 1.500 casos, una consulta específica dirigida a jóvenes y una encuesta complementaria. Al considerar los distintos dispositivos de participación, el proceso ya supera las 4.000 participaciones, según explicó el presidente de la Cámara de Representantes, Rodrigo Goñi a la diaria.
“Estamos llegando con la cobertura total a los 19 departamentos, gran parte de ellos con actividades presenciales y totalmente de forma digital”, destacó Garrido.
Por su parte, Borbonet sostuvo que el objetivo es que “Uruguay no se quede atrás” en un tema que se está debatiendo en el mundo y aseguró que la propuesta busca que “nadie sea el dueño del tema”.
“Lo que se busca es no individualizar y mucho menos que se politice este tema, que creo que ese es un gran desafío en nuestro país. [...] La idea es este mismo año poder terminar legislando al respecto”, afirmó durante la apertura del seminario “Experiencia internacional sobre protección de la niñez y adolescencia en el entorno digital”, que fue organizado por el Senado, la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic) y el Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
La consulta, impulsada por el Parlamento, la Agesic, Ceibal, Unicef, el PNUD y el Consejo Nacional Consultivo Honorario de los Derechos de la Niñez y Adolescencia, busca recoger aportes de distintos sectores para elaborar una mirada sobre cómo deberían abordarse los derechos de niños y adolescentes en un entorno atravesado por las redes sociales, las plataformas digitales y la inteligencia artificial.
La jornada de este jueves en el Parlamento reunió a especialistas nacionales e internacionales para analizar las distintas respuestas frente a los riesgos que enfrentan niños, niñas y adolescentes en los entornos digitales. Entre los expositores estuvieron Iagê Miola, director de la Agencia Nacional de Protección de Datos de Brasil, para presentar la experiencia del país con el ECA Digital (Estatuto Digital de la Niñez y la Adolescencia); Alberto Navas, de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia de España, quien abordó los desafíos de la regulación europea, incluida la verificación de edad; y Magdalena Furtado, de ONU Mujeres en Uruguay, junto con Florencia Sotelo, quienes presentaron un relevamiento sobre violencia contra mujeres y niñas facilitada por la tecnología.
Las cifras de la consulta
El diputado Goñi explicó a la diaria que la decisión de prorrogar el cierre respondió a que la consulta viene superando las expectativas iniciales y continúa sumando organizaciones y actividades. “Ya hemos superado todo lo que pensábamos, pero las organizaciones se van enterando más y tomando más conciencia y se están comprometiendo con actividades”, apuntó Goñi.
La consulta pública sobre niñas, niños y adolescentes, entornos digitales e inteligencia artificial lleva varios meses de preparación y se abrió formalmente a fines de junio.
Garrido explicó que el proceso se sostiene a partir de una amplia participación institucional, al que se sumó un grupo ampliado de más de 40 organizaciones de la sociedad civil, la academia, el sistema educativo, organizaciones vinculadas a la infancia, el sector tecnológico y la cooperación internacional.
“Antes de decidir, escuchar; antes de simplificar la problemática o entrar en cuestiones más dicotómicas, se buscó comprender, abrir el tema”, resumió Garrido al explicar la consigna que guía la consulta.
La visión de la Agesic
El proceso parte de una premisa que fue planteada durante el seminario por la directora ejecutiva de la Agesic, Cristina Zubillaga: “El mundo digital y el mundo físico ya no son mundos diferentes. Hay una sola vida, tenemos una sola vida, un solo tiempo”.
La jerarca sostuvo que lo que sucede en internet tiene efectos concretos sobre la vida cotidiana de niños y adolescentes y que, por eso, el debate no debería limitarse a decidir qué contenidos o plataformas permitir o prohibir. “Lo que ocurre en las pantallas afecta nuestra autoestima, nuestras relaciones, nuestra forma de aprender, de informarnos, de participar y de mirar a los demás”, afirmó.
En ese sentido, planteó que la discusión debería centrarse en qué tipo de entorno digital se quiere construir para las nuevas generaciones y qué responsabilidades deben asumir las empresas que desarrollan y administran esas plataformas. “La pregunta que deberíamos hacernos es más profunda, ¿qué entorno digital queremos construir para nuestros niños, niñas y adolescentes?”, sostuvo.
El desafío de regular sin limitarse a lo tecnológico
Desde el PNUD se remarcó que el proceso no debería limitarse a una discusión tecnológica. El representante residente de la organización en Uruguay, Stefano Pettinato, sostuvo que el entorno digital es cada vez más central para el ejercicio de derechos y la vida cotidiana, pero que también genera “nuevas formas de vulnerabilidad y de desigualdad”. “Abordar estos temas va mucho más allá de lo tecnológico”, afirmó.
El representante del PNUD dijo que con la consulta Uruguay encontró “una fórmula muy innovadora de participación multimodal”, que combina grupos focales y plataformas digitales.
Por su parte, la senadora Blanca Rodríguez informó que el Parlamento ya tiene varios proyectos de ley en estudio vinculados con entornos digitales e infancia y mencionó iniciativas sobre bullying y ciberbullying, violencia sexual y explotación sexual de niños y adolescentes.
Rodríguez también citó datos de Kids Online Uruguay 2022. Según señaló, nueve de cada diez se conectaban diariamente a internet y tres de cada diez afirmaban haberse encontrado cara a cara con personas que habían conocido previamente a través de internet.
La senadora sostuvo que uno de los desafíos es la verificación de la edad en las plataformas, pero remarcó especialmente la exposición a distintas formas de violencia digital.
Rodríguez también planteó la necesidad de incorporar la voz de los propios niños y adolescentes al proceso. “¿Cómo incorporamos su voz, sus preocupaciones, sus miedos, sus angustias y también sus demandas?”, preguntó. Y cerró con una definición que puede funcionar muy bien para el cierre de la nota: “proteger no es prohibir, pero tenemos que dar pasos claros en lo que tiene que ver con la protección de nuestros niños y adolescentes, y tratar de no llegar tarde”.
