La policía paraguaya detuvo el martes en la localidad de Limpio a Mariano Daniel Genes Benítez, un hombre de confianza de Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, que oficiaba como colaborador en materia logística de la organización liderada por Sebastián Marset.
Genes Benítez fue detenido tras una operación de vigilancia que se extendió por 90 días, según los datos difundidos el miércoles por la Unidad de Inteligencia Sensible Antinarcóticos.
Según el informe de Inteligencia paraguaya, Genes Benítez es mecánico de profesión y se encargaba de tareas de logística para el traslado de la cocaína. “El objetivo identificado como Mariano Daniel Genes Benítez sería el encargado de supervisar y coordinar las operaciones de tráfico internacional de drogas que se llevan a cabo en las pistas clandestinas ubicadas en las proximidades de la capital del país”, señala el informe policial.
La investigación logró identificar dos campos en los que funcionaban pistas clandestinas para el traslado de la cocaína, uno ubicado en la zona de El Chaco, el establecimiento denominado San Agustín, y otra pista clandestina ubicada en la localidad de 25 de Diciembre en el departamento de San Pedro. En ese predio se encontró, además de dos pistas clandestinas, un centro logístico en el que se armaban los cargamentos. El establecimiento había sido allanado en octubre de 2013 en el marco de la Operación Wayra, que culminó con la detención de Sebastián Marset.
Ese operativo, coordinado entre la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay y la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas, logró la detención y el procesamiento en Uruguay del tío del expresidente de Paraguay Horacio Cartes, Juan Domingo Viveros Cartes, conocido como Papacho, quien había utilizado ese predio comandado por Genes Benítez para transportar 450 kilos de marihuana, que finalmente fueron incautados en la localidad uruguaya de José Pedro Varela. Marset declaró ante la Justicia uruguaya que él era el destinatario final del cargamento.
Tras su comparecencia ante la jueza de Crimen Organizado Rosarito Montanía, Genes Benítez fue enviado a prisión preventiva, dado que ya había sido imputado en ausencia por los delitos de tráfico internacional de estupefacientes, ofrecimiento de depósito para el acopio de drogas y asociación criminal.
La causa se enmarca en el proceso liderado por el fiscal Deny Yoon Pak, conocido como Operación A Ultranza, que logró la detención de 24 personas vinculadas a la organización Marset, en lo que fue considerada la mayor operación antinarcóticos en la historia del país. El operativo implicó 107 allanamientos; se incautaron bienes por más de 100 millones de dólares, entre ellos 98 inmuebles, 28 vehículos, diez avionetas, un helicóptero, 12 carretas, 41 tractores, 48 motos y siete embarcaciones.
En otro orden, el miércoles la jueza Montanía definió el envío a juicio de diez colaboradores de Marset, cinco bolivianos y cinco brasileños que fueron detenidos en un allanamiento realizado en un establecimiento rural de la zona de Alto Paraguay el 23 de febrero de 2024, que pertenece a la organización. Según la investigación, los detenidos trabajaban en tareas operativas para el transporte de la droga desde Bolivia a esa zona del chaco paraguayo, y luego la droga viajaba hacia Argentina, Perú y Uruguay. Los colaboradores de Marset fueron acusados en agosto de 2024 por la fiscalía paraguaya por los delitos de introducción al país y remisión al extranjero de sustancias, tráfico internacional de drogas, asociación criminal y detentación de armas de fuego.
En esa operación fue incautada una avioneta con matrícula boliviana, en la que las pericias forenses hallaron restos de cocaína. Además, la investigación contó con información de los datos del sistema de GPS del avión, en los que se pudo constatar la ruta entre Bolivia y esa zona de Paraguay.