Este mes fueron cortadas las convocatorias de 250 trabajadores eventuales sobre una plantilla de 600 del hotel y casino Enjoy, que pasará a llamarse Fasano Península; algunos habían solicitado previamente el seguro de paro “bajo la amenaza de jefes de sectores de una convocatoria mínima”, y la empresa Baluma SA también recortó jornales de part time, informó a la diaria Juan Artega, de la Asociación de Funcionarios de Baluma SA (AFUB).
En reclamo de su reintegro, en una instancia tripartita realizada en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) la semana pasada, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) propuso monitorear la situación por dos meses y, cumplido ese plazo, volverá a reunirse con las partes; no obstante, el dirigente sostuvo que “no garantiza la reincorporación de los afectados”. Además, los recortes de jornales de trabajadores part time y la desvinculación de eventuales (en su mayoría de restaurantes) “incumplen los acuerdos del convenio colectivo bipartito vigente hasta 2028 con la empresa en materia de estabilidad laboral”.
A su vez, explicó que a mitad de año Baluma acordó con el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional y el MTSS “mantener los puestos laborales a cambio de un curso gratuito de portugués”. Si bien unos 600 trabajadores se inscribieron, “15 días después se cortó la convocatoria de eventuales, muchos de los cuales estaban realizando la capacitación”. “Se violó el acuerdo y eso genera una alerta”, afirmó.
Por lo tanto, AFUB reclama que los eventuales tengan prioridad para volver a ser convocados cuando aumente la actividad, ya que están en curso las reformas anunciadas por el grupo brasileño JHSF. En este sentido, Artega indicó que durante la pandemia se alcanzó un acuerdo por el cual los eventuales que habían quedado fuera de la actividad, serían “primera opción de llamado” cuando la situación sanitaria permitiera retomar el funcionamiento habitual. Ahora, AFUB intentó establecer una cláusula similar, pero “la empresa se niega a hacerlo, ya que no puede dar garantías de que serán retomados”.
La empresa Baluma también recortó jornales de part time que trabajaban full time en sectores como restaurantes, spa, hotelería, casino y el área de montajes de eventos. Según explicó, la medida comenzó con el inicio de obras en mayo pasado e implica que trabajadores que antes eran convocados cinco o seis días por semana pasaron a trabajar uno o dos días menos. El sector más afectado es el servicio de lavandería, donde, “dos trabajadores quedaron en seguro de paro parcial luego de que su convocatoria se redujera más del 25%”, según la información que le brindó la empresa.
Por otra parte, AFUB mantuvo una reunión con las nuevas autoridades del grupo brasileño JHSF, que compró el Enjoy en abril pasado, entre ellas, el director ejecutivo de Fasano Península, Rodrigo Galvão; el gerente general Diego Berná —quien mantiene su cargo anterior—; y la directora de RRHH de JHSF, Estefanie Dotti, el pasado lunes 21. Artega calificó la instancia como una presentación de las nuevas autoridades y no de carácter bipartito, y que Galvão informó que las obras “se extenderán hasta mayo o junio de 2027”, aunque en la Dinatra un representante de JHSF, Ismael Pignatta, manifestó que continuarían más tiempo.
“Coerción” y polifuncionalidad
Previo a que se produjera el cese de convocatorias de eventuales, responsables de distintos sectores advirtieron a los trabajadores que tendrían menos jornadas. “Te va a convenir pedir seguro de paro porque te voy a dar solo dos días o algunas semanas; no te voy a necesitar y con el seguro de paro vas a ganar un poco más”, era el argumento utilizado, según Artega, para acceder al beneficio. Aunque Baluma sostuvo que “no hubo una amenaza”, para Artega sí porque “se les indujo a pedirlo y por miedo a perder sus ingresos accedieron”.
A su vez, informó que el principal problema es que, pese a figurar como eventuales, llevaban años desempeñándose como personal full time. Según relató, después de la pandemia se produjo “un notorio descenso de los trabajadores full time que fueron cubiertos por estos eventuales”, pero “nunca se regularizó el contrato de los trabajadores a full time”, por lo que, el sindicato reclama que se regularice. Por tanto, afirmó que “hay un abuso de la precariedad del contrato” y que son personas que “tuvieron disponibilidad horaria para la empresa durante años” y cuya actividad “constituía su principal fuente de ingresos”.
Otro de los puntos planteados en la Dinatra fue la polifuncionalidad. Artega explicó que la reducción de personal llevó a que empleados tengan que “cumplir funciones de trabajadores que dejaron de ser convocados y perdieron su jornal”. Mencionó como ejemplo el caso de un trabajador del área de montaje de eventos que debió realizar tareas de mozo. “Hay una descripción de tarea y un contrato de trabajo. No se va a permitir esta política”, afirmó.
