“Quiero volver al Hemocentro, es como si fuera mi quinto hijo”, dijo el exdirector Jorge Curbelo, entre lágrimas, durante la extensa conferencia de prensa que ofreció este miércoles en la Junta Departamental de Maldonado para contrarrestar lo que definió como “una campaña de desprestigio” en su contra y que, supone, apunta a debilitar a la institución pública que él transformó en la principal colectora de sangre del Uruguay “con el apoyo y la confianza de la gente”.
De hecho, la gestión de Curbelo en el Hemocentro tiene una alta fidelidad social. Al atardecer del martes 28, decenas de vecinos de Maldonado, más algunos referentes políticos locales -como la presidenta de la Junta Departamental de Maldonado, Verónica Robaina- participaron en un acto de desagravio del exdirector, cesado por resolución de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE). Entre pancartas, cánticos y abrazos, Curbelo agradeció el apoyo recibido y optó por dar su versión de los hechos en la conferencia de esta mañana.
En la instancia, el médico afirmó que buscará entrevistarse “mano a mano” con el presidente Yamandú Orsi para explicarle cómo gestionó el Hemocentro y “mostrarle los números” de la institución dentro del sistema nacional de sangre, con el ánimo de que se revea su desvinculación. En su opinión, la decisión del cese fue promovida por Lidia López, la directora del Servicio Nacional de Sangre (SNS) del que depende el Hemocentro, con quien tuvo fuertes enfrentamientos en la batalla para conseguir presupuesto.
Trascartón, señaló que, esta semana, ASSE adoptó medidas para mejorar la eficiencia del sistema nacional de sangre que él venía planteando desde hace años y que no se tuvieron en cuenta. A modo de ejemplo, mencionó el plan de “recuperación de costos” del sistema de intercambio de sangre. El jueves pasado, el directorio de ASSE resolvió comenzar a cobrar el costo de producción de la sangre (es decir, los insumos que requiere la extracción) a todas las instituciones que son parte del sistema.
Otro asunto que, según Curbelo, se destrabó después de salir del cargo, es que ASSE asumirá el pago de horas adeudadas a funcionarios suplentes que realizan salidas extrarregionales en el móvil de colectas de sangre conocido popularmente como Hemobus.
Foto: Virginia Martínez Díaz
La directora del SNS “se salió con la suya”
Para Curbelo, las motivaciones expuestas en la resolución de ASSE y las posteriores declaraciones de las autoridades del prestador son “confusas” y abonan su certeza de que la medida fue inducida por López. “El directorio actual de ASSE se está comiendo un garrón. Esto no fue una decisión del directorio, fue una decisión desde la unidad ejecutora a la que pertenecemos, de la directora Lidia López”, insistió.
Como prueba de ello señaló que López quedó a cargo de la gestión del Hemocentro mientras se procesa la auditoría y se define quién lo suplantará en la dirección técnica. Añadió que, entretanto, la figura de dirección técnica “se suprimió” y quedó “un coordinador médico” bajo las órdenes de López, quien toma las resoluciones de la unidad ejecutora de Montevideo y la de Maldonado. “Esto significa que, de alguna manera, se está saliendo con la suya. Traslada a la capital lo que era la fortaleza desde Maldonado”, apuntó.
En ese contexto, como adelantó la diaria la semana pasada, el exdirector enfatizó que el SNS apunta a recortar drásticamente el presupuesto del Hemocentro y advirtió que eso impactará en las campañas del Hemobus. Curbelo lamentó que ASSE no lo haya convocado “para evacuar dudas” sobre su gestión antes de resolver su cese.
Por otro lado, contradijo lo afirmado por el presidente del prestador, Álvaro Danza, en cuanto a que ocupaba “un cargo de particular confianza” que puede ser relevado por cualquier gobierno. “Mi cargo no es de confianza. Asumí en el primer gobierno del Frente Amplio como director técnico; mi cargo de médico que estaba en el hospital de Maldonado me lo subrogan al de director técnico del Hemocetro. A mí nunca me ratificó un directorio, eso significa que no soy un cargo de confianza”, indicó.
Foto: Virginia Martínez Díaz
Refutación de un informe “grosero”
El médico se refirió al informe interno divulgado inicialmente por el periodista Eduardo Preve y aclaró “algunos puntos groseros” que, a su juicio, tuvieron el ánimo de “desprestigiarlo” y, de ese modo, afectar el rendimiento de la institución.
Entre otros, aseguró que jamás promovió que una marca de bebidas alcohólicas promocionara una actividad del Hemocentro; argumentó que eso corrió por cuenta de una institución deportiva local que apoyaba las acciones del Hemocentro y que, en una placa promocional de una actividad, puso el logo de la cuestionada marca.
También refutó el punto que le atribuye un “trabajo para instituciones médicas privadas” mediante el sistema de intercambio, aprobado por ley para que la sangre circule como bien público entre todas las instituciones que la necesitan. Enfatizó que todas sus acciones fueron legales y que nunca “se llevó un peso a su casa”.
El fin, ¿justifica los medios?
Durante la conferencia -que de hecho realizó sin pedir autorización a ASSE, dado que aún es funcionario del prestador- Curbelo puso énfasis en “las horas de su vida” que entregó para fortalecer al Hemocentro y lograr que genere más de un millón de dólares anuales para el Estado por concepto de hemoderivados.
También afirmó que asistió a pacientes críticos de otros puntos del país que “no estarían vivos” si él no se hubiera salteado la burocracia que implicaba “completar formularios y expedientes para conseguir autorización”.
Del mismo modo, reconoció que recurrió a diversos mecanismos para paliar escasez de personal, sobre todo administrativo. La principal vía para contratar personal que no le proveía ASSE fue realizar ingresos mediante empresas tercerizadas, incluso cuando cumplían funciones diferentes a los servicios licitados.
Un ejemplo del mecanismo fue la contratación de una maquilladora para los funcionarios del Hemocentro a través de la empresa de limpieza Liderpoint, que demandó al prestador por haberes laborales impagos y ganó en primera instancia (véase recuadro).
“Que podrá haber mecanismos inadecuados en la interna no lo discuto, y lo asumo. Si es necesario pido disculpas por ese tema, pero no creo ser merecedor de que me estén sacando como si fuera un delincuente y, mucho menos, que se diga que las autoridades de las cuales dependo no estuvieran enteradas”, señaló.
“No sé si el fin justifica los medios”, dijo, consultado por la diaria en cuanto a su modalidad de gestionar la institución pública y su apartamiento de las reglas del sistema. “Lo que sé es el resultado que tenemos, como lo tiene Ciro Ferreira en el Hospital de Tacuarembó, estoy seguro que en un montón de cosas él tampoco sigue estrictamente” los protocolos, argumentó.
Justicia laboral condenó a ASSE y a la Fundación Hemovida a pagarle 20.000 dólares a una maquillador
Marcela Lorenzo maquillaba a los integrantes de la comparsa fernandina La Generación Lubola cuando, en 2013, ingresó al Hemocentro Regional de Maldonado con la misión de “maquillar a técnicos y funcionarios” a diario y también en eventos puntuales de la Fundación Hemovida.
Durante una década, que hacia el final transitó entre certificaciones médicas, la trabajadora también atendía llamadas telefónicas. Tras una última certificación, dejó el Hemocentro en 2023 y luego planteó una demanda laboral por créditos adeudados.
La demanda fue presentada contra la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), Liderpoint S.A. (empresa tercerizada para la limpieza del Hemocentro) y contra la Fundación Hemovida. El abogado de la maquilladora, Luis Carlos De León, argumentó que los tres demandados se beneficiaban del trabajo que realizaba y determinó que el poder de mando se centralizaba en Jorge Curbelo como una única persona física.
En febrero pasado, la jueza laboral de 7º turno dio la razón a la demandante y condenó a los demandados a pagar a “en forma solidaria” los créditos generados por aguinaldo, licencia no gozada, salario vacacional, indemnización por despido, multa legal y daños y perjuicios, según indica el fallo en primera instancia, al que accedió la diaria. El monto total a la fecha es superior a 20 mil dólares. Tras la apelación de los demandados, el caso pasó a un tribunal en Montevideo.
Una forma de “innovar”
En una audiencia realizada el año pasado, Curbelo admitió que la contrató para “mejorar la imagen” del Hemocentro, algo que ratificó este miércoles, consultado sobre el caso por la diaria. En la instancia judicial, el exdirector relató que conoció a Lorenzo a través del director de la comparsa La Generación Lubola, Alejandro Palomeque. “Le pregunté a Palomeque si conocía alguna maquilladora, me la presentó y ahí empezó a trabajar”, dijo.
“Al inicio ella puso un monto por su trabajo y se financiaba con colaboraciones. Luego debía venir a los dos turnos a maquillar y solicitó hacer otras tareas. La forma de contratación era a través de una empresa tercerizada Liderpoint por 4 horas, y luego cuando vence la licitación pasa la empresa Abra, de esa forma obtenía su remuneración”, detalló.
En ese contexto, Curbelo también manifestó su “incredulidad ante la situación” que se discutía, en tanto “nunca se desconoció, ocultó o negó” la función de la maquilladora desde el momento en que ingresó. También deslindó a la Fundación Hemovida de la contratación.
Lo de la maquilladora “fue algo que quisimos innovar a través de la empresa tercerizada, porque era la forma que teníamos”, dijo. Este miércoles, manifestó su confianza en que el fallo judicial sea revocado en segunda instancia.
Emisión de plasma “en riesgo”
En un intento por encontrarle sentido a una medida que considera “inexplicable”, el exdirector “presume” que detrás de su cese hay “un interés mayor” y apuntó a la gestión privada de la sangre. “Espero que esto no sea intencional para disminuir a un centro público que es fuerte y da réditos, para potenciar el tema de un hemocentro privado que hace tiempo anda por ahí”, deslizó.
Ocurre que el Hemocentro Regional es el principal productor de plasma del país y el excedente es enviado por convenio a la Universidad de Córdoba (Argentina) para regresar transformado en hemoderivados. Por este concepto, el Hemocentro aporta a las arcas de ASSE un equivalente superior al millón de dólares anuales, remarcó Curbelo.
A su entender, este conflicto “pone en riesgo esa emisión” de plasma, materia prima calificada como “oro líquido” a nivel mundial, que le permite a Uruguay cubrir parte de los hemoderivados que requiere el sistema. El resto es comprado a laboratorios importadores. Su razonamiento es que, si se debilita la capacidad del Hemocentro Regional se favorecerán los laboratorios privados. “El tiempo dirá si esto se confirma”, concluyó.
La pasantía de una hija del excanciller Bustillo
En un contexto de reducción presupuestal, sorprendió que después de la semana de Turismo ingresara al Hemocentro una de las hijas del excanciller Francisco Bustillo.
Curbelo reconoció a la diaria que Federica Bustillo ingresó al Programa Educativo del Hemocentro, pero aseguró que “nunca cobró ni medio peso”. “No estaba contratada, hizo una pasantía de 13 días porque tiene un curso de preescolar”, sostuvo.
También consideró que incluir este hecho en el marco de su desvinculación del Hemocentro “demuestra la intencionalidad en todo esto”. “Dentro de poco falta que digan que está Marset en todo”, ironizó, desatando risas y festejos entre varios periodistas y acólitos presentes en la conferencia.
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