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Opinión Posturas
Foto principal del artículo 'Desacuerdos profundos: acerca de los debates sobre desigualdad planteados por las extremas derechas en América Latina' · Ilustración: Ramiro Alonso

Ilustración: Ramiro Alonso

Desacuerdos profundos: acerca de los debates sobre desigualdad planteados por las extremas derechas en América Latina

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El avance de los gobiernos de extrema derecha en América Latina ya es innegable, es una realidad política que nos interpela profundamente en tanto sociedades democráticas. Pero ¿qué repertorios narrativos, simbólicos y emocionales tienen en común estas derechas en el mundo?

Por una parte, la referencia a los discursos de odio contra las minorías sociales, al autoritarismo en temas de seguridad, a la xenofobia y el rechazo a la migración. En Europa estas han sido las características que han presentado mayoritariamente con una apelación al nativismo o la defensa de los ciudadanos naturales del país frente a la migración pensada como problema vinculado a la seguridad. En América Latina se expresan de un modo algo diferente, dentro de un continente en el que las desigualdades sociales son acuciantes y la agenda en contra de los derechos de las minorías sociales (LGBT, personas migrantes, afrodescendientes e indígenas) parece estar en el centro de algunos discursos políticos actuales. En este contexto, pensar las derechas permite comprender problemas de comunicación en torno a la igualdad y la equidad en la contemporaneidad.

Estas y otras preguntas han formado parte de nuevas investigaciones en la ciencia política y la historia política que clásicamente se han dedicado a estos temas, así como otras ciencias sociales en la actualidad.

Los grupos de extrema derecha legitiman privilegios sociales de origen y deslegitiman el análisis de la interseccionalidad para pensar la interacción entre diversas formas de opresión social (racismo, sexismo, capacitismo, entre otros).

El resultado ha sido una confusión alarmante de los términos que nos permiten comprender y desarmar privilegios y desigualdades sociales. Se justifica la opresión y el privilegio por medio de creencias fuertemente meritocráticas y se desautoriza el conocimiento social como conocimiento legítimo para atender las desigualdades de origen.

Los grupos de extrema derecha legitiman privilegios sociales de origen y deslegitiman el análisis de la interseccionalidad para pensar la interacción entre diversas formas de opresión social.

Parece haber un desacuerdo profundo en este punto entre las posturas ideológicas de la extrema derecha y los progresismos, concretamente en torno a cómo se definen los privilegios y las desigualdades sociales. Las extremas derechas piensan que las desigualdades son naturales, al igual que las jerarquías. En cuanto a los privilegios, insisten en que existen privilegios de las élites que incluyen a los políticos y las minorías sociales en el mismo grupo. Mientras tanto, los progresismos piensan que la desigualdad tiene un origen social, al igual que los privilegios construidos sobre la base de sistemas de opresión.

La de “las élites contra el pueblo” es una construcción política que realizan los grupos ideológicos de extrema derecha populistas que polarizan la discusión política de ideas. Esa noción maniquea no permite comprender realmente las desigualdades ni los privilegios en la sociedad y profundiza el desacuerdo sin llegar a debatir sus premisas fundamentales. Asimismo, para estos grupos, como se plantea en “Interseccionalidad de derecha e ideología de género en América Latina”, se consideran incuestionables la ley y el orden punitivo estrictos en temas de seguridad ciudadana, la economía liberal de mercado y la diferencia entre los sexos.

En estos contextos de debate, la idea del desacuerdo profundo planteada por Blas Radi, filósofo trans especializado en epistemología social, ilustra cómo se producen los diálogos entre posturas contrapuestas. Actualmente, el intercambio de razones parece no alcanzar para llegar a acuerdos mínimos con el otro. Se debe, en este caso, a que los interlocutores no comparten un trasfondo común de paradigmas, modelos, formas de pensar y actuar básicas sobre lo que es la igualdad en sociedad.

¿Cómo saldamos estos desacuerdos y explicamos las razones que justifican un análisis crítico de la realidad social? Quizás la respuesta sea que asistimos actualmente a una gran disputa por la realidad social en torno a las desigualdades y los privilegios.

Guzmán Arnaud es licenciado en Antropología Social y maestrando en Ciencias Humanas, opción Estudios Latinoamericanos.