El acontecimiento fue destacado como un hito para las telecomunicaciones del país. La localidad sanducera se convirtió en el último centro poblado de más de 1.000 habitantes en incorporarse a la red de fibra óptica, completando así una meta histórica para Uruguay.
El alcalde de Porvenir, Nilson Ayende, destacó el impacto que tendrá la obra para la comunidad al admitir que el acceso a una conectividad de calidad beneficiará directamente a más de 80 estudiantes del liceo, 170 alumnos de la escuela 14, al CAIF, la comisaría, el municipio y a más de 400 familias de la zona.
“Es una oportunidad que tal vez nosotros no tuvimos en nuestra época, pero ellos son merecedores de tenerla”, expresó Ayende, quien agradeció a las autoridades de Antel, a representantes nacionales y departamentales, así como a los integrantes del concejo municipal. Además valoró que la inversión llegue a una localidad del interior profundo. “Gracias por acordarse del último pueblo con más de 1.000 habitantes en Uruguay”, afirmó.
Un logro de alcance nacional
El presidente de Antel, Alejandro Paz, definió la jornada como “un hito para Uruguay” y subrayó la trascendencia del avance alcanzado. “Hoy Uruguay se transforma en el primer país de América –no de América del Sur ni de América Latina, sino de América– en tener todos sus pueblos de más de 1.000 habitantes conectados por fibra óptica”, dijo.
Según relató el jerarca, este logro “posiciona al país como uno de los líderes continentales en conectividad, y eso es posible gracias a la existencia de una empresa pública con capacidad para desplegar infraestructura más allá de los criterios estrictamente comerciales. Tenemos una empresa pública fuerte que, más allá de la lógica de mercado, tiene el deber de llevar las políticas de telecomunicaciones a todo el territorio y dar acceso a internet a todos los uruguayos, independientemente del lugar donde se encuentren”, remarcó.
Paz señaló además que el objetivo de Antel no se detiene en esta meta. Informó que para finales de este año se espera que todos los pueblos de más de 500 habitantes cuenten con fibra óptica y que antes de finalizar el período de gobierno la cobertura alcance a todas las localidades de más de 100 hogares. Actualmente, indicó, más del 96% de la población uruguaya ya tiene acceso a esta tecnología.
El presidente de Antel destacó que la llegada de la fibra óptica implica mucho más que una mejora tecnológica. Según se explayó, supone una herramienta concreta para reducir desigualdades territoriales y generar oportunidades. “Van a tener más estabilidad en las conexiones, más velocidad y más calidad. Además, podrán acceder a planes que antes no tenían y a un costo por gigabyte más conveniente”, señaló. Agregó que estas condiciones permitirán a los habitantes de Porvenir teletrabajar, estudiar, emprender y acceder a servicios digitales “con la misma calidad, la misma fiabilidad y la misma velocidad que tiene cualquier uruguayo que vive en el mejor barrio del país”.
“Hoy están en igualdad de condiciones y eso es increíble. A veces no logramos dimensionarlo, pero es realmente muy importante”, afirmó. Acto seguido, Paz también anunció que Antel continuará invirtiendo en Paysandú durante este año con un desembolso superior a los dos millones de dólares. Aproximadamente la mitad de esos recursos estará destinada a la expansión de la fibra óptica y el resto al fortalecimiento de la telefonía móvil.
Entre los proyectos previstos, mencionó el despliegue de tecnología 5G en Porvenir y la extensión de la fibra óptica a localidades como Gallinal, El Eucalipto, Orgoroso, Piedra Sola y Estación Porvenir.
“Conectarse es un derecho”
Por su parte, el vicepresidente de Antel, Pablo Álvarez, sostuvo que el acceso a la conectividad debe entenderse como un derecho fundamental en la sociedad contemporánea.
“Tener fibra óptica hoy es acceder a un derecho. El derecho a conectarse es casi un derecho básico para cualquiera de nosotros”, sostuvo. Explicó que la conectividad permite estudiar, trabajar, realizar trámites, acceder a servicios públicos, ejercer derechos sociales y participar plenamente en la vida ciudadana.
“Desde Antel asumimos el papel de llevar la conectividad a todos los lugares del país como una forma de extender los derechos de todos los ciudadanos y ciudadanas”, consignó. Álvarez hizo especial énfasis en el papel de la educación y las nuevas generaciones. Destacó la presencia de estudiantes durante la actividad y afirmó que el desafío del país pasa por brindar herramientas para que el talento pueda desarrollarse sin importar el lugar de residencia. “Lo que tenemos que hacer es garantizar oportunidades para que cada persona pueda desplegar su talento y elegir el camino que quiera seguir en su vida”, expresó.
El valor de la empresa pública
El vicepresidente defendió el rol estratégico de las empresas públicas en el desarrollo nacional. Consideró que la llegada de la fibra óptica a localidades alejadas de los grandes centros urbanos demuestra la importancia de mantener una visión de servicio público. “Si la ecuación fuese exclusivamente económica, probablemente no se llegaría a muchos de estos lugares”.
El jerarca destacó que Uruguay cuenta con niveles de conectividad superiores a los de muchos países desarrollados, y aseguró que Antel aspira a seguir evolucionando, incorporando nuevos servicios vinculados a la tecnología, los centros de datos, la inteligencia artificial y los servicios digitales. “Queremos que Antel evolucione de ser una empresa de telecomunicaciones a ser una empresa de tecnología capaz de brindar al país los servicios que demandan los nuevos tiempos”, concluyó.
La inauguración de la fibra óptica en Porvenir marca así el cierre de una etapa en el proceso de universalización de la conectividad en Uruguay y abre una nueva fase enfocada en ampliar la cobertura, fortalecer las redes móviles y profundizar la transformación digital en todo el territorio nacional.
