“A veces es como que estamos reclamando y no nos estamos escuchando nosotros mismos. Yo al presidente (Yamandú) Orsi lo escuché hablar del no reconocimiento del proceso electoral en Venezuela desde antes de haber asumido y, sin embargo, parece que es una novedad que este gobierno no reconoce al régimen de [Nicolás] Maduro”, lamentó la vicecanciller Valeria Csukasi, consultada sobre el debate político doméstico en torno a la situación de Venezuela. Este martes, la oposición resolvió interpelar al canciller Mario Lubetkin por la posición del gobierno uruguayo con relación a este tema, entre otros asuntos.

En entrevista con la diaria, Csukasi dijo que “a veces nos enfrascamos en debates que son más por posturas domésticas que por preocupaciones reales”. “No creo que le haga demasiado bien al país permanentemente estar confrontando sobre temas que hacen a la agenda de política exterior, pero bueno, cada partido, cada legislador toma la decisión y el accionar que considera correspondiente”, valoró.

Respecto de la decisión del gobierno de presentar un documento con el objetivo de definir políticas de Estado en materia de posicionamiento internacional de Uruguay, iniciativa que también recibió críticas desde la oposición y acusaciones de que se intenta “licuar responsabilidades”, Csukasi consideró que el asunto “tomó una dimensión que no fue la que tuvo en la discusión”.

“El presidente Orsi es una persona a la que le gusta escuchar las ideas más dispares del mundo. A él le gusta, o sea, se sienta y con atención escucha visiones diferentes. Creo que el intento que se generó de la reunión era que escuchara a personas que han estado muy vinculadas a la política exterior desde diferentes roles y que le contaran cómo estaban viendo al mundo”, explicó la vicecanciller.

Aclaró que “nadie habló de unificar” posicionamientos, sino que “lo que se habló, por propuesta de algunos de los participantes, es de hacer un evento a nivel de los diferentes partidos políticos para poder conversar sobre las distintas versiones y ver si podemos tener –como surgió en esa reunión– elementos de base común de lo que es el posicionamiento de Uruguay en un momento bastante crítico del mundo, en donde las cosas que reafirmábamos y que defendíamos hasta hace un tiempo parecen haber desaparecido”. “Yo eso lo valoro mucho”, destacó.

Descartó de plano que de esta forma se busque “tercerizar” la política exterior. “Eso es una locura. El presidente define la política exterior en conjunto con el Ministerio de Relaciones Exteriores, y así sigue siendo. La política exterior para el quinquenio está definida en un documento de bases políticas que está colgado en la página web del ministerio desde el año pasado, no es que haya sorpresas. Lo que sí hay es una voluntad del presidente de escuchar a quienes quieran hablar y a quienes quieran decir sus opiniones. Eso me parece que es el diferencial de los uruguayos y de las uruguayas que tenemos que seguir reivindicando”, destacó.