Este jueves, la Comisión Permanente del Parlamento recibió en régimen de interpelación al ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, con el objetivo de que informara sobre una serie de asuntos: las “declaraciones y pronunciamientos del gobierno uruguayo en relación con los hechos acontecidos en Venezuela” el 3 de enero; los “próximos pasos en el tratamiento del acuerdo Mercosur-Unión Europea”; el acuerdo Mercosur-Singapur, que entrará en vigencia para Uruguay el 1° de marzo; los resultados de la misión oficial del gobierno a China, y la suspensión de la emisión de visas de inmigración por parte de Estados Unidos para 75 países, entre ellos Uruguay.

El origen de la interpelación tuvo que ver con la negativa del oficialismo, que tiene mayoría en la Comisión Permanente, a acompañar el llamado a sala del ministro en régimen de comisión general, por lo que la oposición propuso la citación en régimen de interpelación, que solo requería un tercio de los votos. Al respecto, el miembro interpelante, el diputado del Partido Nacional (PN) Juan Martín Rodríguez, dijo: “Evidentemente, no es el canciller el que no quería venir a hablar, a exponer, a explicar; es la bancada oficialista la que quería bloquear la comparecencia”.

Entrado en los asuntos del orden del día, Rodríguez abordó primero el “más escabroso”: los pronunciamientos del gobierno respecto de la situación en Venezuela. El diputado apuntó que las expresiones del gobierno han “venido mutando”. Cuestionó que tanto el comunicado de la cancillería –que rechazó la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela– como la primera declaración del presidente Yamandú Orsi el 4 de enero y el comunicado conjunto de España, Colombia, México, Brasil y Chile, al que Uruguay adhirió, omitieron “expresamente referencia alguna a la existencia de un régimen dictatorial preexistente en Venezuela”.

Para “subsanar omisiones”, consideró Rodríguez, días más tarde, el embajador uruguayo ante la Organización de Estados Americanos, Edison Lanza, reafirmó el no reconocimiento de los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024 y exigió al gobierno venezolano que se aclare el número de personas detenidas y su paradero. En la misma línea, se refirió a las declaraciones en las que Orsi sostuvo que hasta ahora en Venezuela continúa “el mismo régimen”, aunque “cambió un poco”, pero “no veo elecciones”. Rodríguez preguntó, entonces, a Lubetkin si comparte la visión del presidente.

Por otro lado, consultó al canciller su opinión sobre la reunión en el Centro de Formación para la Integración Regional (Cefir), donde representantes del gobierno y especialistas en política exterior intercambiaron sobre la actualidad regional e internacional. “¿Resulta razonable la creación de ámbitos que promuevan la tercerización del diseño de la política exterior de nuestro país?”, preguntó el miembro interpelante. También consultó por el rol que cumple el secretario ejecutivo del Cefir y asesor presidencial, Álvaro Padrón, y, dirigiéndose a Lubetkin, infirió: “Desde afuera, lo que percibo es que dentro del gobierno hay varios que le están queriendo hacer temblar la silla”.

Entre otras consultas, Rodríguez preguntó “cuál es la posición del gobierno respecto de la existencia de presos políticos en Venezuela”; si el gobierno se pronunciará “reclamando su liberación inmediata”; si “reconoce a Delcy Rodríguez [presidenta encargada] como legítima jefa de Estado”, y si “obra en conocimiento de que es directa responsable de “graves, atroces y sistemáticas violaciones de derechos humanos”.

Lubetkin: el gobierno ha tomado “posiciones muy claras”

“Se sabe bien, claramente, que este gobierno ha tomado posiciones muy claras en relación con todo lo que es la situación de Venezuela, en todas sus dimensiones”, defendió Lubetkin. Apuntó que el gobierno no reconoció a Nicolás Maduro como presidente, debido a que, sobre el resultado electoral, “nunca nos quedó claro qué pasó, porque las actas oficiales nunca se terminaron de dar a conocer”. Por lo tanto, al igual que no se reconoció “a quien se autodefinió presidente de Venezuela, tampoco reconocemos a quien siguió en su línea”, en referencia a Rodríguez.

“Naturalmente –porque la historia tiene muchas aristas–, tampoco estamos felices de que tal o cual jefe de Estado pueda decidir qué es lo que tienen que hacer en tal o cual país”, sopesó el canciller, para quien, si se va por ese camino, “todos corremos riesgo”. “¿Dónde está escrito que un día no decida tal o cual potencia que el presidente de nuestro país no es el que corresponde?”, planteó.

Reconoció que “cuesta entender los movimientos que hay en Venezuela”, por lo que la postura del gobierno es monitorear la situación. Sobre las declaraciones de Orsi, afirmó que para el gobierno “el panorama es clarísimo: elecciones libres, democráticas, con garantías a todos los niveles”. Señaló que cuando ocurran, “al otro día, entraremos en otra etapa, inmediata, con Venezuela con un presidente, o una presidenta, elegida democráticamente”.

La situación de Venezuela –y, en general, las acciones de Estados Unidos– ocupó gran parte del debate y tensó el tono de la conversación. Rodríguez dijo que le “consta” que dentro del gobierno y la bancada del Frente Amplio “conviven dos demonios”. Por un lado, los “históricos defensores del chavismo”, “los lamebotas, genuflexos, cipayos del régimen venezolano”; y por otro, los que “han sufrido la presión para silenciarse pero que, poco a poco, se han hecho escuchar”. Los dichos de Rodríguez generaron un cruce con el senador frenteamplista y secretario general del Partido Comunista, Óscar Andrade. El diputado blanco acusó a los representantes comunistas de tener que hacer “mandados” y sostuvo que en Uruguay la ideología de Andrade “afortunadamente fracasó, porque se tuvo que adherir a una democracia liberal, y eso yo sé que les genera roncha”.

“Ninguno de los dos comunistas que estamos en esta sala tenemos que justificar por qué somos comunistas”, dijo la diputada Ana Olivera, y remarcó: “Frente al tema de la democracia, no sentimos que tengamos nada que reprocharnos”. Andrade señaló: “El Partido Comunista, por la democracia, llenó las cárceles; no puso funcionarios [en la dictadura]”. “Encuentro presidentes del Consejo de Estado del Partido Nacional en la dictadura, a [Martín] Etchegoyen y a otros; esos sí lamieron botas de la dictadura”, aseveró.

Sobre Venezuela, Andrade sostuvo que el centro del debate debería ser la condena de la “prepotencia imperial a una escala de agresividad brutal”. Por su parte, el diputado frenteamplista Federico Preve consideró que “queda demostrado que Uruguay está bien plantado” y “no avala regímenes que se apartan de la senda democrática”, como tampoco “la falta de respeto a las reglas internacionales y la fuerza de intervenciones extranjeras como solución a ninguna crisis política”. El diputado blanco Carlos Rydstrom dijo que está claro que “la intervención en Venezuela donde se secuestró a quien dirigía un régimen dictatorial” es “ampliamente preocupante en nuestro continente”, pero consideró “positivo” el proceso que generó.

Misión a China y acuerdos del Mercosur

Respecto del acuerdo Mercosur-Unión Europea, dado que las autoridades concurrieron el martes a la comisión especial del Parlamento que lo tiene a estudio –y volverán a hacerlo el lunes 23–, Rodríguez no hizo preguntas sobre el acuerdo, pero sí sobre el recibimiento del documento autenticado. No obstante, el tema formó parte de las intervenciones de otros legisladores, como los senadores Pedro Bordaberry (Partido Colorado) y Sebastián da Silva (PN), quienes cuestionaron la falta de información con la que el Parlamento está tratando el acuerdo.

Sobre el acuerdo Mercosur-Singapur, el cuestionamiento de Rodríguez fue la demora de cuatro meses desde que el Parlamento aprobó el acuerdo hasta que se depositó el instrumento de ratificación. “Yo no quiero pensar que vamos a estar cuatro meses para hacer el depósito del acuerdo Mercosur-Unión Europea”, sugirió.

Al respecto, la vicecanciller, Valeria Csukasi, explicó que el retraso se debió a que el IMPO recién pudo publicar en el diario oficial la ley el 2 de diciembre. “Esto es una enseñanza que tomamos y gracias a la cual estamos haciendo las gestiones necesarias para que, en el caso de la aprobación del acuerdo Mercosur-Unión Europea, no lleve tres meses la publicación en el diario oficial”, señaló. La respuesta no conformó al senador Bordaberry, quien consideró inadmisible que “la cancillería esté aprendiendo cómo se publican en el diario oficial los tratados”.

En cuanto al cuarto asunto –la misión oficial del gobierno a China, que concluyó el 7 de febrero–, Rodríguez preguntó por el “número preciso de compatriotas” que integraron la delegación, sus nombres, la entidad que representaban y la condición en virtud de la cual viajaron. Sobre los resultados de la misión, pidió que se indique cuáles, a juicio de la cancillería, “revisten mayor significado para los intereses nacionales”. Además, se refirió a uno de los puntos de la declaración conjunta emitida por Uruguay y China, en el que se afirma que “Taiwán forma parte inalienable del territorio chino” y se señala la adhesión de Uruguay “al principio de una sola China”, una frase que para Rodríguez fue “hacer una de más”.

Lubetkin aseguró que los objetivos del viaje a China “fueron logrados”. Sostuvo que en total se suscribieron 46 acuerdos y memorandos, cuyos resultados, en algunos casos, se verán a lo largo del período y, en otros, de forma inmediata. Destacó, principalmente, los avances en innovación y desarrollo tecnológico de la misión. Respecto de Taiwán, señaló que “fueron meses de discusión en los cuales se proponía y se contraproponía”. No obstante, consideró que “está claro” que, desde el punto de vista conceptual, el documento “se asemeja a lo que fue firmado por el anterior presidente y por dos presidentes anteriores”.

Rydstrom consideró que “Uruguay se está jugando demasiado” bajo “una lógica muy sumisa con China”. “Hay una actitud preocupantemente servicial, desde nuestro punto de vista, y poco compensada con la actitud que estamos tomando contra el resto de las potencias”.

Las intervenciones finales

“Yo me quedo muy satisfecho por la convocatoria”, aseguró Rodríguez. Mencionó que la cancillería reconoció la existencia de presos políticos en Venezuela y ratificó que no reconoce al gobierno chavista. Por otro lado, el diputado nacionalista expresó su preocupación por que el gobierno uruguayo coloque “muchos huevos en la canasta pro China” y reclamó “ver señales también con Estados Unidos”.

Por su parte, Lubetkin remarcó que la política exterior “no es política espectáculo, es pragmática, concreta”. Respecto de China, señaló que “está claro” que el gobierno no se está “concentrando en un solo escenario” y apuesta a vínculos con distintos países y bloques. “Lo hemos demostrado en los hechos”, aseguró. Sobre otros temas abordados en la sesión y en relación con China, informó que los acuerdos alcanzados con el país asiático se harán públicos en marzo, y dijo que “no se habló absolutamente nada” en el viaje a China sobre las patrulleras oceánicas.

La sesión concluyó sin que se votara ninguna moción porque hubo un acuerdo previo entre el oficialismo y la oposición, dado que el objetivo era más bien tener un intercambio con el canciller.

Visas para EEUU y ayuda humanitaria a Cuba

Consultado sobre la decisión de Estados Unidos de suspender las visas de inmigración para ciudadanos de 75 países, entre ellos Uruguay, Lubetkin comentó que “poco podemos hacer, primero porque no sabemos el porqué” de la resolución, que no parece tener “lógica”. Dijo que las relaciones de Uruguay con Estados Unidos son “excelentes” y que se sigue trabajando “a los más diferentes niveles” en ellas. En sala, Lubetkin aseguró que “el Departamento de Estado nos ha dicho claramente que está trabajando en la línea de sacarnos de esa lista”. Por otro lado, expresó que “ojalá” se pudiera realizar una visita como la que se hizo a China “en breve en Estados Unidos también”.

Por otra parte, sobre la posibilidad de enviar ayuda humanitaria a Cuba ante el bloqueo impuesto por Estados Unidos, el canciller contó que “agencias de organizaciones de las Naciones Unidas, sobre todo las especializadas en recursos alimentarios”, contactaron a Uruguay por este tema. “Si existiera la posibilidad de poder mandar algo de leche en polvo, ayuda humanitaria, nosotros felices”, aseguró, si bien añadió que hay un “problema” con el transporte de los alimentos hasta la isla que se está viendo cómo se resuelve.