El presidente de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio (Carifa), Fernando Gambera, estuvo en La mañana de la diaria y allí habló sobre la controvertida visita del presidente Yamandú Orsi al portaaviones estadounidense USS Nimitz. El dirigente aclaró que el órgano partidario todavía no sesionó, pero adelantó que la “primera impresión es sorpresa”, ya que “probablemente no había necesidad, porque el protocolo se puede atender en oficinas del gobierno” y que eso es “muy diferente a concurrir a un barco de guerra”.

Para Gambera, “es probable” que el gobierno tenga el dilema de “cómo mantenerse equidistante”, pero al momento de realizar la evaluación opinó que “lo que no te puede pasar es que quieras todo el tiempo andar bien con todo el mundo”, porque de esa forma “te podés volver intrascendente o quedar mal con todos”. En ese sentido, planteó que el “dilema” de la izquierda gobernante en Uruguay es “encontrar un plan de desarrollo que nos permita superar este esquema de economía primarizada”, pero “reivindicando los espacios multilaterales”, donde la derecha mundial “debe concurrir a contraponer ideas”.

Ante el ejemplo que colocó ayer el senador frenteamplista Nicolás Viera, en cuanto a que Orsi debió “sopesar entre visitar un portaaviones o que sobre el país recaiga el aumento de aranceles”, Gambera respondió que, “ante esos dilemas, lo mejor es gestionar la política” y que “hay legados y aprendizajes de liderazgos de nuestra fuerza política que han marcado camino en ese sentido”. Luego, acotó: “Líderes que hoy no tenemos”. En esa línea, el dirigente planteó que el FA tiene a “los mejores jugadores de este país para la política”, pero como “hay más de un liderazgo” los debates deben laudarse “conversando más”, aun teniendo en cuenta la lógica de que “lo que corresponde a la fuerza política le corresponde a la fuerza política, y lo que le corresponde al gobierno, al gobierno”.

Respecto de la conferencia de Orsi junto al embajador estadounidense en Uruguay, Lou Rinaldi –que realizó declaraciones vinculadas con asuntos de Uruguay–, Gambera subrayó que en el pasado el funcionario también “opinó sobre declaraciones” del secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y valoró que “están absolutamente desubicadas”, ya que “si lo hace un embajador de los países pequeños como los nuestros, enseguida es un llamado al orden”.

“El FA está llamado a ser la diferencia en la gestión de política exterior de este país por delante y por mucho tiempo para una mejor inserción de Uruguay, pero para eso todos tenemos que tener un nivel de comprensión que todavía evidentemente no hemos transitado, entre otras cosas porque hay un mundo que todos los días parece que va a explotar”, acotó. En su visión, se discute “si [Orsi] tenía que haber ido o no tenía que haber ido”, pero no se aborda el “verdadero debate”, vinculado a que Estados Unidos e Israel “están continuamente poniendo en riesgo la paz mundial”.

Acuerdo UE-Mercosur: sería “sano” generar propuestas que “vayan asegurando institucionalidad”

“Tenemos un desafío a nivel de la Carifa y a nivel de la dirección de la fuerza política de generar debates abiertos que capaz no terminan en conclusiones, pero que sí generan pienso”, valoró. El punto de partida, dijo, es “cómo Uruguay se inserta internacionalmente, cómo defiende el multilateralismo y cómo defiende los intereses de los países de la escala del nuestro”, al tiempo que “evita que pueda haber decisiones de Estados Unidos que provoquen algún tipo de perjuicio sobre puestos de trabajo en Uruguay, por ejemplo”.

En esa línea, opinó que “sería sano que empecemos a discutir a nivel de la fuerza política” sobre el acuerdo entre la Unión Europa y el Mercosur –este lunes se concretó la primera exportación con arancel cero–, con el objetivo de “generar propuestas y pasos a dar por Uruguay que vayan asegurando institucionalidad en ese acuerdo entre bloques”. “Claro que eso va a tener reacciones de parte de un imperio que está en franco declive”, con un gobierno que “cada vez que se ve acorralado en ese declive corre hacia adelante y lo que hace es atacar o amenazar“, advirtió.

El frenteamplista indicó que militantes y dirigentes políticos deben “salir a dar este debate abiertamente contra la derecha mundial de una vez por todas”, porque, de lo contrario, la sociedad, ante “la desesperanza”, opta por “algo que piensa que es más seguro”, representado por “la oferta de ultraderecha”.

“Podemos poner la palabra que queramos; la cuestión es que tomemos la definición de que esto no puede seguir”, dijo sobre la situación en Gaza. La Carifa optó por una postura que implica “un trabajo sistematizado de búsqueda de la paz” y, en ese sentido, evaluó que “el gobierno uruguayo ha dado muestras claras –yendo a Barcelona, antes había ido a Chile y ahora irá a México– en el sentido de confluir con determinados gobiernos que también se alinean –con los matices que queramos marcar y lo que sea–, pidiendo una defensa de la humanidad, la paz, la democracia y la libertad”.

Finalmente, sobre las instancias de intercambio entre la Carifa y el canciller Mario Lubetkin, Gambera dijo que “ahí es donde quedan los debates abiertos” vinculados a dos componentes: la “obligación de un gobierno de mantener ciertos equilibrios para asegurar que Uruguay sea un Estado creíble y confiable” para presidir organismos multilaterales, y, por otro lado, “el análisis de que la polarización política y las posiciones extremas terminan favoreciendo a la derecha siempre y perjudicando el debate verdadero que la izquierda quiere proponer”, señaló.