La Comisión de Asuntos Internacionales del Senado aprobó por unanimidad este miércoles por la tarde el tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés), que había sido entregado al Parlamento la semana pasada por el canciller Mario Lubetkin, quien compareció ante los legisladores para ahondar en los aspectos clave del tratado.
La EFTA está integrada por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, países con una población conjunta estimada en 14 millones de personas y un producto interno bruto (PIB) que ronda los 4,3 billones de dólares. Los cuatro países no integran la Unión Europea (UE), por lo que no forman parte del acuerdo comercial con dicho bloque que entró en vigencia de forma provisional el mes pasado y tuvo un tratamiento exprés en el Parlamento, algo que también se desea lograr en esta oportunidad.
Sin embargo, por el momento, Brasil va por delante si de procesos se trata: según consignó la cadena brasileña O Globo, el acuerdo fue aprobado en la madrugada de este miércoles por la Cámara de Diputados del Congreso Nacional del país norteño, por lo que solo resta su tratamiento en el Senado para su posterior promulgación.
En diálogo con la diaria, el senador frenteamplista Daniel Caggiani, integrante de la comisión, se mostró satisfecho con la aprobación del proyecto de ley que remitió el Poder Ejecutivo. El senador recordó que la EFTA es un mercado “de muy altos estándares”, en tanto comprende a los países con mayor PIB per cápita en el mundo, y ahondó en algunos de los potenciales beneficios de concretarse el acuerdo con la asociación.
“Es un mercado muy selecto y muy exclusivo”, expresó Caggiani, que se refirió a la diversificación de los destinos de exportación y la profundización de los niveles de inversión extranjera como mecanismos que permiten “mejorar los niveles de competitividad del Uruguay”. En ese sentido, dijo que el tratado se circunscribe a un proceso de “inserción económica virtuosa” de nuestro país, algo que permite “otro plano de relacionamiento comercial” con diferentes países en la coyuntura económica internacional.
Según explicó, la intención es tratar el acuerdo en ambas cámaras la próxima semana, de manera de “ser el primer país del Mercosur que lo pueda aprobar” y “el que más pronto pueda recibir los beneficios”. Consultado al respecto, el senador dijo entender que existe un “amplio consenso” entre suficientes legisladores como para garantizar su aprobación para entonces.
Caggiani destacó que el tratado incluye cuotas de ingresos para varios productos que exporta nuestro país, como la carne, la miel y el vino tinto, y añadió que si todo sucede de la forma esperada y se lo refrenda la semana próxima, el tratado sería promulgado por el Poder Ejecutivo hacia fines de este mes. De ser así, los beneficios comenzarán a regir 90 días después, en una fecha que situó entre setiembre y octubre.
Respecto de si entiende si será posible adelantarse a Brasil en la aprobación del acuerdo en esta oportunidad, el senador recordó el clima de “sana competencia” que se generó con el resto de países del Mercosur durante el tratamiento del acuerdo con la UE. También destacó que nuestro país “tiene una política de Estado” al respecto y es “ágil”, unos “beneficios extra” que le permiten “un tratamiento con mayor resultado”.
Igualmente, remarcó el valor del “camino virtuoso de inserción internacional” de nuestro país, que surge de “una estrategia que está dando resultados y está teniendo impacto positivo en la producción nacional”, y apuntó a una “hoja de ruta” propuesta por el gobierno, que involucra también a mercados en otras zonas del mundo, como el sudeste asiático. “No solamente estamos contentos por lo que sucede con este acuerdo, sino también trabajando para que la hoja siga avanzando”, concluyó.
