El intendente de Montevideo Mario Bergara estuvo en La mañana de la diaria tras haber conseguido la aprobación de cuatro fideicomisos por 260 millones de dólares en total para volcar en los ejes de saneamiento, calles, veredas y limpieza. Dijo que con el presupuesto quinquenal aprobado, un convenio colectivo con los trabajadores municipales, la “casa en orden” en el terreno financiero y estos planes extrapresupuestales, “ahora la cuestión es hacer”.
Bergara dijo que el proceso fue complejo e inició “mucho antes” con múltiples sectores de la Intendencia de Montevideo [IM] que “trabajaron en la conceptualización y el diseño de los planes”. A su vez, celebró como un elemento a “reconocer y agradecer” la “tesitura de diálogo y negociación que tuvieron los cuatro ediles que votaron tres planes en soledad”, quienes “además de compartir esta visión de que ahora es tiempo de hacer, las elecciones vendrán dentro de cuatro años y no se puede estar cuatro años con el juego político electoral”, tuvieron “coraje político” para avanzar con esa decisión.
Explicó que la posibilidad de acceder a financiamiento responde a que el nivel de deuda de la IM era “muy bajo” y aseguró que “sigue siendo bajo” una vez asumido. Señaló que permitirá “acelerar la ejecución” sobre esas cuatro “áreas de demanda de la ciudadanía”, además de subrayar que presentaron los proyectos hace tres meses en la Junta Departamental de Montevideo (JDM) como “propuestas abiertas” y “en el marco del diálogo y la negociación” para que actores políticos de todos los partidos aportaran su “retroalimentación, propuestas y sugerencias”: Cambiaron algunos aspectos en los proyectos, creo yo que en general para bien, aunque uno siempre quiere todo.
En limpieza, la negociación política redujo el monto de 60 millones a 50 millones de dólares. El jerarca indicó que se retiró la “adquisición de camiones” porque la discusión apuntaba a si “se justificaba financiarse en el largo plazo” –lo que la gestión departamental creía apropiado ya que “duran doce o catorce años”–, pero “votar absolutamente todo lo que estaba planteado tampoco era una solución” desde el punto de vista de la negociación y prevén abordar la compra de 49 camiones con fondos presupuestales. “En materia de limpieza, lo más probable es que avancemos con un acuerdo de préstamo con la CAF”, anunció.
En materia de saneamiento –la única iniciativa que se aprobó por unanimidad y tras el debate subió a 130 millones de dólares–, “la idea es continuar con el Banco Interamericano de Desarrollo”, puesto que “financió los seis planes anteriores” y ya existe “relacionamiento, experiencia y hay hasta una unidad ejecutora específica en la IM”. La suba se explica porque se incorporó “la recuperación del emisario de Punta Carretas que estaba fisurado a 1,5 kilómetros de la costa”, con unos diez millones de dólares, y el inicio de obras para mitigar “la situación que se genera los días que llueve mucho en la zona de La Paz, Galicia y Libertador”, con una inversión de unos 22 millones en esta instancia para “generar el ducto necesario para la descarga en la bahía”.
Para calles y veredas, donde se aprobaron 40 millones de dólares, una posibilidad es “trabajar directamente con el Banco República”, ya que manifestó “su disposición al financiamiento en montos importantes” y otorga la “flexibilidad de tener los montos a disposición cada vez que los necesitemos de manera muy rápida”. El intendente advirtió que con menos financiamiento respecto al proyecto original se deberá “intervenir una menor cantidad”, por lo que priorizarán “veredas a nivel de asentamientos, veredas en grandes avenidas y sus derivaciones y después reparaciones de veredas en los barrios”: “Puedo asegurar que las principales avenidas en los ocho municipios van a estar siendo atendidas” y “el despliegue en los barrios” es lo que va a sacrificarse. Las “mismas consideraciones” rigen para las calles, también con 40 millones de dólares.
El plan para Ciudad Vieja quedó por fuera de la negociación porque “no había condiciones para la votación” y retirarlo permite “seguir trabajando sobre él y apuntar, dentro de un tiempo, a volver a discutir el proyecto”, explicó Bergara. Aunque cree que en el fondo “todos estamos de acuerdo en que hay que invertir en el casco histórico”, dijo que “no hay forma de revitalizar Ciudad Vieja si no hacemos que vuelva la gente a vivir”.
Hay que “profundizar y fiscalizar mucho más” en la ley de financiamiento de partidos políticos
El 49% de la población desaprueba la gestión del presidente, Yamandú Orsi, según la Usina de Percepción Ciudadana. “Obviamente tenemos que poner un ojo muy atento a lo que está sucediendo en la sociedad en general y en el ala frenteamplista en particular”, señaló Bergara en primera instancia. Sin embargo, reparó en que “la peor de las evaluaciones la tiene la oposición” y existe una opinión “que se fue desarrollando rápidamente” en la que la ciudadanía “está dando aprobaciones bajas a todo lo que le pasa cerca en el sistema político, tanto en el oficialismo como en la oposición”.
El intendente capitalino descartó que se trate de “un deterioro en general de la política” porque cree que los uruguayos “valoran la política”, ya que “todos sabemos lo que pasó cuando no hubo”. Por el contrario, indicó que es un fenómeno que se debe a una “conjunción de factores” y se vincula a “un mundo con mucha más ansiedad en donde se generan expectativas que no son cumplibles” o “no se valoran cosas positivas”, elementos que ayudan a entender por qué “el deterioro de aprobación se da a todo nivel”.
En ese marco, la sensación tras conocerse la compra de una camioneta con 25.000 dólares de descuento por parte de Orsi es “un poco amarga” y con “mucha preocupación“, ya que “de ninguna manera favorece al gobierno”. “Tuvo un impacto político, sin duda. La dimensión del tema podrá ser mayor o menor, pero hay un montón de aristas en el proceso que tienen impacto político; esto es indiscutible. Ya han pasado un montón de días y el tema de alguna manera sigue estando en la conversación pública”, afirmó.
En ese sentido, con el foco en la causa, subrayó que en el periodo pasado se votó una ley de financiamiento de los partidos políticos que “hay que profundizar y fiscalizar mucho más” porque “no alcanza” con la “formalidad” de que los sectores presenten las cifras de campañas ante la Corte Electoral, ya que “hubo candidatos que tuvieron campañas multimillonarias y presentaron montos muy bajos”. Dijo que hay “una etapa de maduración de la fiscalización y los controles que todavía no llegó”, y agregó que sobre el episodio de Orsi le preocupa “el proceso y el impacto político”: Sobre el primero, aspira a que “se sigan dando las explicaciones del caso” y, respecto al segundo, “ni que hablar que genera preocupación” en un contexto de baja aprobación donde “no ayuda”.
