Saltar a contenido
Política Gobierno nacional
Martín Vallcorba. · Foto: Alessandro Maradei

Martín Vallcorba.

Foto: Alessandro Maradei

Gobierno recortará viáticos para viajes y servicios de catering de todos los ministerios en la Rendición de Cuentas

El subsecretario de Economía informó que el Ejecutivo prevé recaudar 16 millones de dólares por cambios en el tratamiento tributario de autos eléctricos, que se destinarán a financiar la mitad de las transferencias a la infancia.

Nuestro periodismo depende de vos

Si ya tenés una cuenta Ingresá

Quedan pocos días para el envío de la Rendición de Cuentas al Parlamento y en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) están en la etapa de los últimos ajustes, tras la aprobación en general de la iniciativa el viernes en el Consejo de Ministros. El subsecretario del MEF, Martín Vallcorba, dialogó con la diaria sobre algunas disposiciones que contendrá el proyecto de ley que se entregará al Parlamento el martes. También hizo un balance de la interpelación del lunes en la Cámara de Senadores, analizó el rumbo del gobierno y contó los ejes de conversación del Ejecutivo con las AFAP tras la presentación de los resultados del Diálogo Social.

¿Qué evaluación hacen en el equipo económico de la interpelación en el Senado?

Estas instancias son siempre buenas para intercambiar con los legisladores, para presentar en la opinión pública el balance de la situación del país, la agenda en la que está trabajando el ministerio y las perspectivas. No obstante, siempre queda la duda de hasta qué punto permiten un intercambio real con los legisladores. ¿Cuál fue el mensaje principal que nosotros como equipo económico planteamos en la interpelación? Básicamente, la idea de que tenemos un país que está en marcha, que crece menos de lo que uno había proyectado, menos de lo que uno quisiera, pero que está creciendo por encima de lo que fue el crecimiento promedio de los últimos diez o 12 años. Que ha generado empleo, que ha aumentado salarios, que ha aumentado pasividades, que ha aumentado la cantidad de empresas. Que tenemos la inflación más baja de los últimos 70 años, que tenemos el riesgo país más bajo de la historia, que hemos cumplido las metas fiscales. Entonces, cuando uno mira ese balance, si bien no es que esté todo bien, hay resultados que muestran una economía y un país que está avanzando.

Si uno observa planteos que se hacen desde la oposición, queda la duda de que efectivamente en ese intercambio uno avance en términos de llegar a una síntesis. Para poner algunos ejemplos que a mí me parecieron muy fuertes: el caso [de las medidas económicas para la] frontera. El planteo por parte de la oposición es que está todo mal, que es un gran fracaso, y en realidad, cuando uno mira y habla con los centros comerciales, con los propios intendentes blancos y colorados, hay una evaluación muy positiva, porque es la primera vez que un gobierno toma un conjunto de acciones en la materia. Cuando uno mira los números, es cierto, hay algunas de las medidas que todavía no han tenido un desarrollo demasiado profundo -estamos hablando de seis meses de implementación, tampoco es demasiado tiempo-, pero hay otras que han sido muy importantes, en particular la rebaja del IVA. Estamos hablando de 150 millones de pesos anuales menos que los habitantes de la frontera con Brasil pagan de impuestos y, por lo tanto, de mayores oportunidades para los comercios. Entonces, cuando ni siquiera esas cosas se valoran, es cuando a mí me genera la duda de si efectivamente estas cosas [las interpelaciones] sirven.

En el tema del mercado de trabajo es cierto que hay empresas que cierran, que hay problemas todavía en cuanto a la calidad del empleo, pero si ni siquiera reconocemos que ha habido avances en la creación neta de empleo del orden de los 26.000 puestos de trabajo el año pasado, casi 6.000 los primeros meses de este año, que tenemos más de 3.000 empresas nuevas… Es claro que cuando una empresa cierra en un departamento y es una fuente principal de empleo es un gran problema, pero cuando uno mira a nivel global, no hay un problema en el mercado de trabajo. Hay más empleo, hay más salarios y, por lo tanto, hay más ingresos en los hogares, y la verdad, a la oposición le cuesta reconocer los avances.

Se podría pensar que esta estrategia de la oposición, que ha sido muy activa en la convocatoria a ministros al Parlamento, está siendo efectiva en la medida en que los niveles de aprobación del gobierno caen, ¿qué otros factores están jugando para el aumento de la desaprobación?

Sin duda esa estrategia de desgaste por parte de la oposición genera efectos, pero que tampoco los capitaliza la oposición, porque si uno mira la valoración que hay sobre la oposición, es aún peor que la del gobierno. Sin duda hay errores propios también del gobierno, y seguramente influya el hecho de que hay dificultades para poder transmitir que efectivamente hay avances. Todo eso es un combo que puede estar generando una evaluación no tan positiva de estos hechos.

Muchas veces uno no responde en función de cómo le está yendo a uno, sino de cómo evalúa que le está yendo al resto. Entonces, no es necesariamente que yo esté teniendo problema de empleo o que esté teniendo problemas de ingresos, sino que hay un relato que se intenta instalar de que tenemos dificultades, de que todo está caro y de que los salarios no rinden, cuando los salarios están mejor de lo que estaban hace un año. Entonces, en definitiva, sí: no estamos teniendo la capacidad de mostrar, en cuanto a los principales resultados económicos, que el país no está mal, que tenemos muchas cosas para mejorar, pero que hay un rumbo y hay resultados que están mostrando que el país está avanzando.

Algunas situaciones que ha atravesado el gobierno y que no tienen que ver con la economía, como el caso de la camioneta o la polémica en torno a los vehículos militares, ¿pueden estar opacando logros del gobierno en las áreas que mencionábamos antes y centrando la discusión pública en esas otras situaciones?

Bueno, la discusión pública se centra en esos temas, ¿no? Eso creo que es un dato de la realidad. Entonces, cuando la discusión se centra en esas cosas, otros elementos pierden peso en la discusión, en la agenda pública. Nuestra preocupación es básicamente seguir trabajando, profundizar la agenda que tenemos y mejorar en lo que nos corresponde en términos de poder transmitir estos avances sin caer tampoco en la autocomplacencia. Tampoco se trata de mostrar un mundo color de rosa, sino de mostrar la realidad con sus claros y sus oscuros, pero con muchas cosas que avanzan, que mejoran. Porque si nos convencemos de que está todo mal, efectivamente vamos a tener una profecía autocumplida y es muy probable que las cosas no marchen bien, porque afecta la confianza de los consumidores, el clima de negocios.

El otro día en la interpelación una senadora planteó que el salario real había caído, otro senador planteaba que las horas trabajadas habían caído... En realidad, las horas efectivas de trabajo aumentaron y el ingreso de los hogares tuvo un aumento muy significativo. Es difícil encontrar en las intervenciones de la oposición un elemento positivo.

Y después, por ejemplo, está el tema de los combustibles, que también se discutió en la interpelación, y toda la crítica del peso que significa el precio del gasoil sobre la competitividad del país. Cuando uno mira cuál fue la evolución del precio del gasoil en los últimos años, entre 2022 y 2024 Uruguay estaba sustancialmente por encima de Argentina y Brasil. Llegó a estar por períodos más o menos prolongados un 40% por encima. En 2025-2026 se emparejó el precio del gasoil en Uruguay respecto de Argentina y Brasil. Durante mucho tiempo estuvimos más baratos que los dos países.

Lo que se cuestiona, por ejemplo, por parte de los transportistas autoconvocados es que en la última suba no se tuvo en cuenta la disminución de los precios internacionales.

La realidad es que, primero, no se trasladó todo el aumento del precio internacional al precio doméstico. Si hubiéramos aplicado la regla de PPI [precio de paridad de importación] que se definió en el gobierno pasado, el aumento hubiera sido mucho mayor. Pero, además, cuando nos comparamos con la región, hoy estamos con un precio de gasoil competitivo, cosa que no sucedía hace dos años. Entonces, lo mínimo que tenemos que hacer es reconocer que hoy estamos mejor. Sin embargo, cuando uno escucha, hoy estamos muchísimo peor. Lo mismo con el tipo de cambio. Uno escucha en la interpelación y había una crítica muy grande al atraso cambiario. Entonces, de nuevo, tenemos que ir a los datos. ¿Qué es lo que vemos como medida resumen de la competitividad cambiaria? El tipo de cambio real, que nos permite comparar el precio del dólar en Uruguay con el resto del mundo. El peor momento que tuvo Uruguay en materia de competitividad cambiaria fue 2022-2023. Hoy estamos 15% mejor que lo que estábamos en el peor momento de 2023 y 11% por encima del promedio de 2023. Por eso, lo que no podemos decir es que este gobierno profundizó el atraso cambiario. Al contrario, los datos muestran que se mejoró la situación.

Acá hay un conjunto de personas que ponen la plata, que financian a Uruguay -porque Uruguay todos los años tiene que ir al mercado a obtener unos 6.000 millones de dólares-, que hoy evalúan el nivel de riesgo como el más bajo de toda su historia. Y no es gente que hace un análisis teórico, que escribe un informe, son las personas que ponen la plata y que financian, y que le creen a Uruguay, que reconocen que va bien. Ese es el indicador más duro respecto de la evaluación sobre la situación del país. Quienes le prestan a Uruguay están teniendo la mejor evaluación sobre el país de la historia. Eso es un elemento que es muy fuerte y no solo tiene un impacto positivo en las finanzas públicas -Uruguay se ahorra muchos millones de dólares en pago de intereses y los puede destinar a financiar las prioridades y necesidades que tenemos como sociedad-, sino que esa evaluación de riesgo se traslada al costo del financiamiento de las empresas y, por lo tanto, es una buena noticia para la producción y para el empleo.

¿Preocupan los niveles actuales de inversión?

Nos ocupamos de la inversión, porque Uruguay necesita tener una tasa de inversión más alta. Cuando uno mira la serie histórica de inversión, en general los niveles que tiene Uruguay hoy son similares a los que tuvo en las últimas décadas. En los últimos años, cuando Uruguay ha tenido tasas de inversión más elevadas, ha sido porque tuvimos grandes proyectos de inversión. Las papeleras, el Ferrocarril Central... Cuando uno depura el impacto que esas grandes obras tuvieron sobre la inversión, los niveles son similares. A diferencia, por ejemplo, de lo que pasó en el período pasado, que el gobierno continuó con una gran inversión que era el Ferrocarril Central y la construcción de la planta de UPM, en este período no heredamos grandes proyectos de inversión y, por tanto, estamos con esa tasa de inversión más estructural, que tenemos que mejorar, pero que no es un problema de ahora. La tenemos que mejorar porque es la base para que Uruguay pueda crecer a tasas más elevadas. El proyecto de competitividad y reducción del costo de vida, precisamente, va en la dirección de remover un conjunto de obstáculos y costos que se les generan a las empresas, en particular a las más chicas, para que podamos tener mayores niveles de inversión.

Claramente, una prioridad de gobierno pasa por mejorar la inversión y para eso no es que estemos pensando, estamos haciendo, estamos impulsando proyectos. Ya el año pasado se mejoró todo el funcionamiento y se redefinieron los incentivos a nivel de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones [Comap]. Se mejoraron un montón de trámites y costos vinculados, por ejemplo, al comercio exterior, y ahora tenemos como un gran hito el proyecto de ley de competitividad, que va al corazón de la inversión, es decir, a cómo nosotros promovemos la innovación y facilitamos el financiamiento para la innovación y para la producción. Ese es el foco del proyecto y tenemos mucha confianza en que el Parlamento va a avanzar rápido en su tratamiento y aprobación.

La reducción de la jornada laboral

Sobre la propuesta del PIT-CNT de reducir la jornada laboral, el subsecretario de Economía dijo que es “un tema que se discute en el mundo” y, por lo tanto, “Uruguay no puede ser ajeno a esa discusión, que tiene que ver con todos los fenómenos que de alguna manera están impactando sobre el mundo del trabajo”, por ejemplo, la inteligencia artificial. De todos modos, consideró que esta discusión debe ligarse a la productividad, porque “tenemos condiciones de pensar cómo avanzar en materia de productividad de forma tal que haga viable desde el punto de vista económico avanzar en una reducción de la jornada”. “Son temas que hay que discutirlos y bienvenida la discusión, pero tiene que ser una discusión no voluntarista, sino que permita avanzar de manera sólida en esa dirección, y eso requiere una discusión a fondo en la cual participen todos los actores, y que surja de un acuerdo que la haga viable”, consideró Vallcorba. Agregó que “no es una cosa para mañana, es un proceso lento y gradual que seguramente en todo el mundo se vaya dando y que tenga distintas velocidades según los sectores de actividad”.

La discusión sobre la Rendición de Cuentas

¿Prevén que pueda llegar a haber algún punto complejo en la próxima Rendición de Cuentas en términos de la negociación parlamentaria con la oposición?

Bueno, es difícil de prever, ¿no? Porque si uno se guía por lo que fue, por ejemplo, la actitud de la oposición en la discusión del presupuesto, la reivindicación de la oposición fue siempre gastar más y acompañar cualquier iniciativa que implicara mayores gastos, y no acompañar ninguna iniciativa que mejorara los ingresos para poder financiar esos gastos. De hecho, la oposición votó en Diputados, con los votos en contra del Frente Amplio, cuando se discutió el presupuesto, un paquete de artículos que tenían un costo de más de 70 millones de dólares sin financiamiento, que después en el Senado se dio marcha atrás. Entonces, si uno se guía por lo que era la actitud de la oposición durante la discusión del presupuesto, la reivindicación era: “Hay que aumentar el gasto”. Lo cierto es que hoy la capacidad que tiene el país de aumentar el gasto es limitada. Ahora, por otro lado, cuando uno escucha a la oposición en la interpelación, el planteo es: “Hay que reducir el gasto”. Entonces, no me queda muy claro cuál va a ser la postura que va a tener de cara a la Rendición de Cuentas. Si se mantiene un criterio como el que esbozaron en la interpelación, supongo que no va a haber inconvenientes en que la oposición vote la Rendición de Cuentas, pero bueno, habrá que ver, porque llegado el momento, en general desde la oposición parece que termina primando más el apoyo a reivindicaciones de mayores gastos.

El viernes, tras el Consejo de Ministros, se anunciaron las prioridades de asignación del gasto en esta Rendición de Cuentas: infancia, situación de calle y seguridad, que ya habían sido anunciadas, y se sumó educación, con partidas para la Universidad Tecnológica (UTEC), la Universidad de la República (Udelar) y la Administración Nacional de Educación Pública. ¿De dónde van a surgir los recursos para esas asignaciones, teniendo en cuenta que se van a mantener las metas fiscales?

Vamos a tener 46 millones de dólares que se financian con reasignación del gasto y 31 millones de dólares de gasto incremental. La mitad de estos 31 millones se va a financiar a partir de nuevas estimaciones de la Dirección General Impositiva [DGI] sobre las innovaciones tributarias que se establecieron en el presupuesto. En aquel momento se estimó un rendimiento, pero hoy, con la nueva información que tiene la DGI, la recaudación estimada es 15 o 16 millones de dólares mayor a la prevista. Y la otra mitad, 16 millones de dólares, se financia con correcciones al gasto tributario.

¿Qué se corrige en materia de gasto tributario?

Va a haber modificaciones al tratamiento tributario de los autos eléctricos e híbridos. Es probable que no alcance a todos los vehículos, sino que haya un conjunto importante que mantenga la situación actual, los de menor valor, porque en definitiva acá hay una política de estímulo a la movilidad sostenible que se va a mantener. Simplemente estamos hablando de introducir pequeños ajustes, pero manteniendo un claro incentivo hacia la movilidad más sostenible desde el punto de vista ambiental.

¿Qué incrementos tiene previstos asignar la Rendición de Cuentas a los organismos de la educación?

El martes, cuando la Rendición se presente al Parlamento, va a estar claramente establecida la distribución.

Para la reasignación de gastos, ¿va a haber una estrategia de no llenado de vacantes?

No, va a haber un manejo más eficiente de vacantes a nivel de rubro cero. No es tanto de no llenado, sino la supresión de vacantes que no se están utilizando.

El ministro de Economía, Gabriel Oddone, dijo que se hizo un trabajo quirúrgico sobre el gasto para poder cumplir con las metas fiscales en 2025, ¿de qué magnitud estamos hablando?

En 2025 la economía creció menos de lo que estaba previsto. Por lo tanto, tuvimos menores ingresos de los que estaban previstos. Sin embargo, se cumplieron los objetivos en materia de resultado fiscal. ¿Cómo se logró eso? Con un menor nivel de gasto del que estaba previsto. Cuando uno dice que hubo una gestión activa del gasto, implica que el gasto creció menos de lo que estaba previsto, y no porque se barrió abajo de la alfombra, no porque se postergaron gastos, como sucedió en 2024, sino porque no se gastó. En cuanto a la magnitud de la reducción, aproximadamente estamos hablando del 0,4% del producto interno bruto. O sea, no es una cifra menor. Y esto se logró trabajando en conjunto con cada uno de los organismos. Porque hay dos formas de encarar una reducción del gasto: una es una resolución de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, del MEF, como se hizo en el pasado, que diga: los gastos se reducen un equis por ciento. Esa es una medida que da resultados en el muy corto plazo, no es sostenible, porque es un corte a tabla rasa. Lo que se hizo acá fue mucho más quirúrgico, se trabajó con cada uno de los ministerios. Esa es la evaluación más positiva que uno puede hacer de la gestión fiscal de 2025, y que no es mérito del MEF solamente, sino de todo el gobierno, porque en definitiva es resultado de ese trabajo para mejorar la eficiencia del gasto. Eso mismo es lo que nosotros hicimos de cara a la Rendición de Cuentas. Seguramente las reasignaciones sean de menor magnitud de lo que fue la reducción del gasto de 2025, que fue muy significativa.

Más allá del trabajo sobre el gasto con cada uno de los ministerios, ¿hubo alguna directiva de carácter general del Poder Ejecutivo para esta Rendición de Cuentas, por ejemplo, recortar viajes, recortar en determinados rubros, etcétera?

En la Rendición de Cuentas va a haber alguna señal y alguna acción concreta en esa dirección: viáticos por viajes, gastos en catering..., allí va a haber también una indicación general, ya no dialogada, sino una señal clara de la necesidad de reducir los gastos en términos generales.

¿Será una propuesta de reducción porcentual o una indicación general?

Va a ser, en esos casos, un abatimiento directo de los créditos presupuestales.

¿Cuánto estiman que va a reducir la pobreza la política de transferencias que van a implementar con esta Rendición de Cuentas y en qué magnitud aumentan los montos?

En el caso de las transferencias para embarazadas y niños y niñas de 0 a 3 años, el aumento en promedio es del orden del 82%. En el caso de la franja de 4 a 17 años, el aumento es del 68% en promedio. En promedio, porque el aumento es diferencial según los niveles de ingresos. Va a haber un aumento mayor para los deciles 1 y 2, o sea, aquellos niños y niñas que están en hogares dentro del 20% más pobre. A nivel general, cuando culmine el proceso de implementación, va a impactar sobre la pobreza infantil y adolescente en una reducción del orden del 25%. En el caso de los niños de 0 a 3 años, la reducción será algo mayor. Estamos hablando de una reducción muy significativa solo por este efecto. Acá la ocupación central es, primero, focalizar mejor: la unificación del sistema de transferencias implica evitar duplicaciones, mejorar en eficiencia y mejorar en la llegada a los hogares. ¿Dónde vamos a focalizar? Por un lado, en los primeros 1.000 días de vida y en las embarazadas y, por otro, en los hogares de menores ingresos.

¿Se van a eliminar las condicionalidades de las transferencias?

No se van a eliminar las condicionalidades. El diseño exacto se está terminando de definir, va a ser parte de la Rendición de Cuentas. Se van a mantener, pero no va a ser una condicionalidad que abarque a toda la prestación, porque, entre otras cosas, hoy estamos unificando prestaciones que eran condicionadas con otras que no lo eran. La asignación familiar era condicionada, pero la Tarjeta Uruguay Social, no. Entonces, generamos un sistema que es unificado y, por lo tanto, se va a mantener la condicionalidad, pero no va a alcanzar el 100%.

El después del Diálogo Social

El gobierno va a habilitar la opción del retiro anticipado a los 60 años, ¿qué diferencia va a haber entre jubilarse a los 60 años y a los 65 años, en términos del monto de la jubilación?

El valor de las jubilaciones se va a determinar tomando las tasas de adquisición de derechos que están ya definidas en la ley vigente. Eso hace que el valor de la jubilación sea creciente a medida que uno posterga el retiro. Eso pasa hoy ya. Esto implica que cuando yo comparo la jubilación que recibiría a los 60 años con la que recibiría a los 65 si postergo el retiro, la jubilación a los 65 va a ser un 25% mayor que a los 60. Eso en términos generales, porque una de las recomendaciones que surge del diálogo es poner el foco en los niveles de suficiencia de las jubilaciones que resulten de esta causal anticipada para la tercera parte de los trabajadores de menores ingresos. Entonces, el diseño que está previsto implica que el 30% de los trabajadores con esta causal anticipada se retiraría con una jubilación que sería igual o mayor a la que hubieran obtenido a los 60 años antes de la reforma de 2023. Con esta reforma, estamos cumpliendo con lo que fue el compromiso electoral, estamos avanzando en los lineamientos definidos en el marco del Diálogo Social y estamos dándole el derecho al trabajador de poder retirarse a los 60 años y, al mismo tiempo, protegiendo el nivel de las jubilaciones del 30% de los trabajadores de menores ingresos. Todo eso, además, sin afectar la sostenibilidad del sistema, que es el otro elemento central, porque nosotros lo que no podemos es rifarnos la estabilidad del sistema de seguridad social.

Se generó un ámbito de diálogo con las AFAP que termina a principios de julio, ¿se va a revisar lo que se había planteado en primera instancia respecto de la desvinculación de las AFAP de la gestión de las cuentas de ahorro individual?

Está avanzando muy bien el intercambio. El compromiso que impusimos como regla es que, hasta tanto no termine el proceso, no se hagan comentarios o avances parciales sobre lo que se va discutiendo, sino que cuando culmine el trabajo vamos, como Poder Ejecutivo, a comunicar cuáles son las conclusiones o los avances registrados. Por eso, prefiero no entrar en detalles. El objetivo central para el gobierno tiene que ver con generar transformaciones en el funcionamiento del sistema de ahorro individual obligatorio que permitan mejorar el sistema con el objetivo de que las jubilaciones que genere el régimen de ahorro individual sean mejores. ¿Cómo uno puede lograr mejores jubilaciones por el régimen de ahorro individual? Bueno, por ejemplo, con menores comisiones, porque si las comisiones bajan, uno va acumulando un saldo mayor, o con mayor rentabilidad en el manejo de los fondos. Hay una serie de ideas; algunas surgen del diálogo social, otras de las propias AFAP, otras del gobierno, como por ejemplo, repensar el esquema de comisiones. Sobre esa base estamos trabajando.

El objetivo de bajar las comisiones es algo que se reitera, de hecho, ya se han bajado. ¿Esta propuesta del Ejecutivo de revisar el esquema de comisiones es algo un poco más ambicioso o va en esta misma dirección de tratar de seguir bajando?

Va en la dirección de continuar el proceso que tuvo un momento central de reducción en el segundo gobierno de Tabaré Vázquez; allí es donde se dio la reducción más marcada de las comisiones. Bueno, la idea es retomar un poco ese camino y generar condiciones para que el sistema funcione de manera más eficiente, que ahorre costos y que en definitiva esas ganancias de eficiencia, esas mejoras en costos, se traduzcan en menores comisiones y, por lo tanto, en un beneficio para los afiliados.

Las pérdidas de Ancap en el negocio del pórtland

Vallcorba aseguró que Ancap está “analizando” las pérdidas de millones de dólares que está registrando en la producción de pórtland y que tiene “un plan, un conjunto de alternativas que se están evaluando”. “Yo personalmente creo que son temas que habría que avanzar e ir resolviendo”, opinó. Acotó igualmente que es un asunto que se está discutiendo hace años y el hecho de que gobiernos de distinto signo político no hayan avanzado “demuestra que son temas complejos”, desde el punto de vista “social, del impacto que las actividades tienen en determinadas áreas”. “Pero bueno, yo creo que es una discusión que tenemos que dar y tenemos que ir avanzando hacia una solución más eficiente de la que tenemos hoy”, evaluó.

.