El presidente del Frente Amplio (FA), Fernando Pereira, defendió este martes la decisión del gobierno de utilizar vehículos blindados del Ejército para el patrullaje policial en algunos barrios de Montevideo y consideró que el debate público que se gestó en torno a su uso se debe a dificultades a la hora de comunicar la medida.
Entrevistado por el periodista Daniel Castro para su programa Vos en agenda y consultado por las expresiones públicas del ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, que manifestó algunos reparos con la medida la semana pasada, Pereira expresó que no hubo “ninguna falta de respeto” por parte del jerarca. “Vi una posición diferente a la del presidente [Yamandú Orsi], y el presidente públicamente ha planteado que estaba dispuesto a escuchar diferencias”, apuntó, si bien evaluó que el intercambio se debería haber dado “entre cuatro paredes”.
El presidente del Frente Amplio consideró como algo positivo para el movimiento de izquierda el hecho de que “la disidencia [y] la diferencia no se tape”, algo que, por lo contrario, los partidos de la oposición hacen “con mucha facilidad”. “Uno ve posiciones diametralmente distintas en temas de seguridad pública y uno los escucha y parecería que fueran una coalición hegemónica en lo relacionado con la seguridad”, valoró.
Asimismo, y si bien reconoció que pueda haber falencias en la comunicación por parte de la fuerza política que hoy ocupa el gobierno, Pereira relativizó su peso: “Tan desastrosos no seremos, porque un partido que comunica mal durante 30 años no gana 20 ni construye cambios tan profundos como construyó la izquierda”, resumió. El presidente del FA dijo que una de sus principales preocupaciones pasa por garantizar que la fuerza política “no pierda contacto con quien representa”, un grupo entre los que identificó a “trabajadores organizados, académicos, intelectuales [y] estudiantes”.
De esta manera, apuntó a la necesidad de atender las problemáticas de seguridad pública que afectan a la población, y descartó cualquier posibilidad de que la medida propuesta consista en la militarización de los operativos. “Si nosotros estuviéramos militarizando la Policía, yo estaría protestando en la calle [y] hubiera renunciado a la presidencia del Frente Amplio”, aseguró Pereira, quien consideró que los funcionarios militares “tienen una formación específica que no está dada para la seguridad pública interna, y en los países donde se [los] ha utilizado ha generado desastres”.
En línea con las explicaciones brindadas por el ministro del Interior, Carlos Negro, la semana pasada, Pereira recordó que el uso de los vehículos policiales se resume en un comodato del Ministerio de Defensa Nacional al Ministerio del Interior (MI) y que, a lo sumo y de ser necesario, algunos vehículos serán conducidos por un militar armado en modalidad de pase en comisión, al que “habrá que instruirlo y habrá que describir cuáles son las tareas”, algo que, sostuvo, ya se está haciendo.
“Lo explicamos tan mal que lo hemos tenido que reexplicar como 30 veces”, evaluó el presidente del FA, y subrayó que en el pasado el MI ya utilizó tanquetas para patrullajes policiales, pero fueron desafectadas por diferentes motivos. “Mientras tanto, un ministerio las tiene ociosas o no las está usando y se las presta a otro ministerio. Es lo mejor que le puede pasar a un país. Distinto sería militarizar la seguridad pública”, resumió.
En ese sentido, dijo que siempre y cuando la población comprenda “cómo se va a hacer, va a estar de acuerdo”, y reivindicó la medida porque lo que se pide “es patrullaje”. “No nos piden que la Policía haga cualquier cosa o que pongamos gente del Ejército, nos piden patrullaje”, reiteró.
