Las últimas encuestas consignaron una caída en la aprobación del gobierno. El presidente del Frente Amplio (FA), Fernando Pereira, señaló a Panorama informativo que “la gente está molesta con el mundo”, caracterizado por “enormes problemas de violencia política” y de “avasallamiento” a través de “un imperialismo que hasta ahora no ha tenido límite”.
Por otro lado, dijo que “seguramente” las personas esperaban “un ritmo mayor” por parte del oficialismo, pero llamó a “mirar el programa del FA” y analizar si se está cumpliendo: “Si lo estamos cumpliendo, lo que hay es que salir a gestionar políticamente los avances del gobierno, que son importantes y profundos”, sostuvo.
Por otro lado, Pereira aseveró que el oficialismo está ante una oposición que es “un poco terca, un poco más derechizada de lo que era –es decir, más conservadora de lo que era– y muy violenta”. “En la medida en que cualquier cosa es utilizada con violencia, lo que se genera es una sociedad enfrentada y una sociedad enfrentada a ningún uruguayo le sirve”, dijo.
Como ejemplos, reparó en que los partidos opositores “fueron desganados todo el tiempo al diálogo de seguridad pública” y “no quieren participar del congreso de educación”: “Nosotros somos de los que creemos que hay que hacer política de alto nivel, pero no nos vamos a dejar empujar ni por Juan Martín Rodríguez ni por ningún otro senador de los que se creen que gritando pueden cambiar la realidad, y gritando pueden quedar roncos, pero no van a cambiar la realidad”.
Una encuesta de Factum consignó que hubo un aumento en la desaprobación del gobierno hacia el 56%. En su visión, la medición es “extremadamente negativa para la izquierda y para la derecha del Uruguay”, ya que “en general tendemos a hablar de la evaluación del gobierno”, pero “a la oposición le va peor que al gobierno” y habría que prender “luces amarillas” por el descontento en la política.
“Como partido de gobierno asumimos que hay una caída, que es una caída importante y que era una caída no esperada. Claramente no responde a un problema de gestión administrativa del gobierno –es decir, no responde a que estemos haciendo un mal gobierno–, responde a que estamos gestionando el poder y la política de manera inadecuada”, acotó.
Sin embargo, según Pereira, la fuerza política lo podrá revertir y va a llegar al Congreso en condiciones de “generar una perspectiva de mediano plazo que le permita al FA llegar al 2029 en condiciones de competir proyecto contra proyecto”, pero “no podemos pensar que esto se va a lograr en un mes”, sino que llevará “un año y medio o dos”, por lo que se necesita “paciencia estratégica”.
Pereira dijo que Orsi no tiene “el discurso tradicional” de otros presidentes uruguayos, pero “sí sabe construir equipos y sí sabe cambiar la realidad de un país”, aunque es necesario que “estas cosas que van cambiando la vida lleguen a la gente a través de la gestión política”. Tras repasar lo que consideró logros en 16 años de gestión frenteamplista, señaló que nunca los utilizaron para “hacer gestión de la política”, siendo que “es lo que hay que hacer” porque “finalmente hay un país antes de que gobernara el FA y otro después”.
Al margen de lo anterior, el FA necesita dos votos opositores para aprobar la Rendición de Cuentas en el Parlamento. El jerarca dijo que, si no están, van a tener que “explicar a las madres de los niños por qué no van a tener las partidas duplicadas”, aunque opinó que el articulado es “lo suficientemente potente como para que ningún legislador la pueda mirar de costado sin pagar un precio carísimo”.
El FA tratará el acuerdo de Santiago en su Mesa Política
Durante su visita a Uruguay, el presidente chileno José Antonio Kast expresó su alegría con que Uruguay “se pueda sumar” al acuerdo de Santiago para “combatir el crimen organizado”. Pereira dijo que “hay que estudiarlo” y anunció que “un tema de esta envergadura es un tema para Mesa Política”, como mínimo para que ese ámbito tenga “la totalidad de la información”.
“Es lógico que haya un combate al crimen organizado, que a esta altura es internacional”, opinó. Además, apuntó que es necesario “tener un criterio de cómo ve la seguridad la izquierda” y dijo que “no es con romanticismo, pero sí con la idea de que la mayor parte de las personas encuentren caminos de salida por políticas sociales complementarias que por solamente represión”.
También en el plano de la seguridad, Pereira abordó el acuerdo entre el Ministerio del Interior (MI) y el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) para utilizar blindados militares en despliegues policiales. En su visión, el operativo “no va a cambiar” en función de a quién pertenezca el vehículo y apuntó que sería “increíble” explicar que no se utilizarán las herramientas del MDN por “esperar la importación de los nuevos vehículos blindados”.
“Es una decisión acertada, mal explicada, pero con los días me parece que hemos colocado la carreta en el lugar adecuado”, sostuvo. Agregó que debería ser parte de una “política de Estado” pero la seguridad es vista como un “botín electoral” y “pase lo que pase es un titular de un miembro del Partido Nacional o el Partido Colorado”.
Respecto al proyecto de ley que presentó el senador colorado Andrés Ojeda para “establecer un régimen que permita aprovechar” las capacidades del MDN, Pereira sostuvo que la normativa actual ya “permite” utilizar ese tipo de vehículos y generar los pases en comisión, por lo que no entiende “por qué el marco legal” y piensa que “más bien es la viveza criolla”. Sin embargo, si se necesitara, adelantó que no habría “problema en discutir”.
