Este viernes, en una rueda de prensa en la que el presidente Yamandú Orsi evaluó los daños que causó el fenómeno meteorológico extremo que se vivió el jueves, el mandatario confirmó que “se está conversando hace muchos meses” con Estados Unidos por la propuesta de que Uruguay reciba a personas deportadas por el gobierno de Donald Trump.
“Son conversaciones. En diplomacia se habla mucho, pero se juega callado”, dijo el presidente. Agregó que “las conversaciones son conversaciones”, se “trabajan” y se deben “manejar con mucha prudencia”, porque “el destino del país es el que está en juego”.
Consultado respecto de una propuesta concreta por parte de Estados Unidos, Orsi respondió que se encuentran “afinando opiniones [y] puntos de vista”, pero afirmó que “Uruguay todavía no llegó a ningún acuerdo”. “Son miles y miles los latinoamericanos que están siendo retornados al continente, [a] distintos países. Los vuelos ocurren desde octubre del año pasado, más o menos”, sostuvo.
El jueves, Búsqueda informó que el gobierno estadounidense entregó en julio a la cancillería uruguaya una propuesta de “entendimiento” para que Uruguay reciba a personas deportadas y la diaria reportó que en los documentos se habla de “uruguayos deportados” y se menciona la “reunificación familiar”.
Conflicto entre Argentina y Brasil: “Cuanto menos opine, mejor”, dijo Orsi
El presidente también fue consultado respecto de la crisis diplomática que enfrenta al presidente de Argentina, Javier Milei, con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Este último decidió retirar a su embajador en Buenos Aires luego de recibir insultos por parte de Milei, con lo que la representación diplomática se redujo a “encargados de negocios”.
A pesar de expresar su preocupación por la situación entre los dos países sudamericanos e integrantes del Mercosur, Orsi señaló que “cuanto menos opine, mejor”. Para solucionarlo, agregó que “la diplomacia está para esas cosas” y, más allá de esos intercambios, indicó que la visita del papa León XIV, agendada para noviembre, a Uruguay, Argentina y Perú puede “dar una mano” para solucionar el conflicto.
Catalogó la visita del papa como “muy oportuna” y dijo que, al margen de representar poder religioso, el Vaticano configura “una opinión relevante para el mundo”. Finalmente, destacó su “vocación” por el continente tras haber estado décadas de misión en Perú y la importancia de que, en el marco de su gira, “en un mundo tan incierto empiece por Uruguay”, inmerso en una región que debe “mantener la banderita de la paz”.
