Hace una semana se conocía la noticia de que un asesor del edil montevideano del Partido Nacional (PN) Gonzalo Gómez había sido condenado por lavado de activos y tráfico interno de municiones. Además del curul, y el condenado Pablo Leiva, se vio involucrado en el caso el dirigente Lucio Leiva, asesor del primero e hijo del segundo y vicepresidente de la Comisión Departamental de Jóvenes del PN de Montevideo, que fue detenido en un primer momento, pero luego desafectado de la investigación. No obstante, quedó señalado porque vivía en la casa donde se encontró la evidencia que derivó en la condena de su padre.
Gómez se expresó el mismo viernes 18 a través de X –y desde China, donde participaba en un seminario– defendiendo la inocencia de Lucio Leiva y disculpándose con su partido y su agrupación por haber tenido como asesor a una persona vinculada con el narcotráfico. Gómez es, además, integrante del directorio del PN como representante de la juventud y dirigente de la lista 250 encabezada por el director de la Administración Nacional de Puertos (ANP) por la oposición, Jorge Gandini.
Si bien el edil llega este fin de semana al país, ya se comunicó con el presidente del directorio del PN, Álvaro Delgado, para solicitar comparecer ante ese órgano para brindar explicaciones. Durante esta semana, el caso también golpeó a Gandini, líder de la lista 250. Según informó la diaria, la Policía investiga un posible vínculo del local de cobranzas de la esposa del dirigente con el esquema de lavado de activos encabezado por Pablo Leiva. De inmediato, el dirigente llevó adelante una conferencia de prensa para dar explicaciones.
El caso ocupó un lugar central en la agenda por vincular la política y el narcotráfico. Algunos dirigentes del PN, como el senador Sebastián da Silva, mostraron su alarma por lo sucedido. El legislador, por ejemplo, llamó a su partido a no “aflojar la guardia” y “no tener tibieza a la hora de actuar”. En ese sentido, en cuanto a Lucio Leiva, apuntó que “no le haría nada mal dar un paso al costado” del partido.
La llegada de Gómez y su responsabilidad
Con la expectativa de recibir a Gómez en la orgánica partidaria en el comienzo de la semana, surgen distintas visiones sobre cuál es la mejor forma de abordar el tema, según manifestaron a la diaria distintas fuentes. Por lo pronto, dentro del directorio deberán analizar el caso dos dirigentes que supieron integrar hasta hace algunos meses la lista 250; se trata de Álvaro Viviano y Santiago Gutiérrez.
Gutiérrez manifestó que es “muy temprano para tener postura y hacer valoraciones” sobre la situación de los involucrados. Recordó que aún “no se escucharon a todos los actores” y puntualizó que ni siquiera la Justicia ha convocado a “ninguno de ellos por el momento”. El dirigente agregó que, si bien no hay una confirmación de cuál será el órgano partidario ni el día en el que se recibirá a Gómez, la idea es que sea “enseguida” de su llegada al país.
Viviano, por su parte, manifestó a la diaria su “convicción íntima” de que tanto Gómez como Gandini son “personas íntegras”. Más allá de eso, remarcó que se encuentran envueltos en una situación que “trae consecuencias negativas” para ellos y para el partido. Analizando el caso del edil, el director del PN remarcó que “hay un error” porque “sentó junto a él una persona” sin haber revisado debidamente “antecedentes, su forma de vida y cómo se movía”.
Más allá de la “buena gestualidad” mostrada por Gómez, Viviano entiende que hubiera estado bien “una señal más contundente”, como “pedir licencia al directorio y eventualmente pedir ser recibido por la Comisión de Ética”. “Sería lo más justo para él, y lo más tranquilizador para él y para todos los demás”, sentenció el dirigente, haciendo referencia a que el edil “es víctima de una situación harto compleja y grave”.
En referencia a la situación de Gandini, Viviano comentó: “No veo mérito alguno” para que vaya a la Comisión de Ética. “Mi única preocupación desde el punto de vista político es que, dadas las circunstancias, vea afectada la capacidad del contralor que el partido le ha confiado en un lugar de extrema tensión”, en referencia al cargo de Gandini como director de la ANP. “Confiamos en el temple, la endurance y la experiencia de Jorge para que eso no ocurra”, reforzó de todas formas.
El viernes, el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines manifestó su preocupación por las versiones que vinculan a Gandini. Calificó los hechos como de “enorme gravedad institucional”, exhortó a esclarecer los hechos y solicitó la renuncia de Gandini “mientras se desarrollan las investigaciones”, para priorizar “el interés general, la institucionalidad y la credibilidad” de la ANP.
“Estamos esperando que llegue, hablar con él”, comentó sobre Gómez a la diaria Tomás Casaretto, presidente de la Comisión Nacional de Jóvenes del PN. Explicó que, si bien ya ha tenido contactos telefónicos con el edil por su “responsabilidad” dentro de la estructura de la Juventud, se ha definido no avanzar en ningún sentido hasta no escuchar en primera persona sus explicaciones.
Otras voces, como el diputado herrerista Juan Martín Rodríguez, se sumaron al análisis del caso. En el programa Aire Rico de FM del Sol apuntó a que la evaluación política se vio dificultada por la ausencia de Gómez en el país. El representante señaló que el edil debió haber regresado al país de inmediato, aunque reconoció que “ha hecho lo que tenía que hacer, ponerse a disposición del partido”.
El rol de la Juventud y la situación de Lucio Leiva
Casaretto recordó que tanto Lucio Leiva como Gómez no están siendo parte de la investigación de la Fiscalía, por lo cual tomar una acción orgánica “sería un mal precedente”.
“Con base en qué nosotros avanzamos a pedir una licencia o una renuncia, nuestra postura es esperar a que llegue Gonzalo Gómez para que pueda él dar sus explicaciones; con base en eso, y también atendiendo a cómo evoluciona el tema policial y judicial, vamos a ir actuando”, remarcó el presidente de la Juventud nacionalista.
Casaretto subrayó que se ha mantenido en contacto con Mikaela Larrosa, presidenta de la Comisión Departamental de Jóvenes de Montevideo –de la que Lucio Leiva es vicepresidente– para “coordinar” en relación con el tema y esperar por “eventuales pasos”.
Desde el directorio, Viviano reconoció que “no cierra” que Lucio Leiva no supiera sobre la actividad de su padre. “No deja de generarse la duda, no deja de generarse el ruido en la línea”, sumó en el mismo sentido, y agregó que “genera una situación muy incómoda no solo para él, sino con los compañeros con los cuales trabaja todos los días”. En concreto, el exdiputado planteó que cree que, si bien “no hay que cobrar al grito”, tampoco “hay que dejarla pasar”. Remarcó que, aunque el directorio no tenga los “marcos adecuados del punto de vista formal, hay que tomar resoluciones”.
Rodríguez, por su parte, recordó respecto de la situación de Lucio Leiva que “el Código Penal exonera a los hijos a denunciar a sus padres o viceversa”, haciendo una lectura jurídica del caso y dejando claro que ese marco no aplica para quienes son “cómplices”.
“El primero que le jodió la vida fue su padre; es un gurí de 20 años que está estudiando; si las cosas son como han sido relatadas, le jodieron la vida”, analizó también el diputado. “El padre en cana, lo echan del laburo, ¿de qué va a vivir el gurí?”, sumó sobre un eventual despido de su función como asesor de Gómez. “¿Cuál es el delito que cometió, ser hijo de un delincuente?”, añadió. De todas formas, reconoció que sería “oportuno” que, mientras dure el proceso investigativo, se aleje de las responsabilidades en la Comisión de Jóvenes de Montevideo.
