El gobierno polaco confirmó que los misiles eran de fabricación rusa, pero pidió cautela; Moscú rechazó su vinculación con el hecho y calificó la actitud de Polonia como “una provocación deliberada”
Según fuentes militares estadounidenses, en lo que va de la guerra 200.000 militares rusos y ucranianos resultaron muertos o heridos y 40.000 civiles fueron asesinados