La sede del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social comenzó su día a pura pirotecnia y gases de color rojo y amarillo. Cerca de las 11.00, cientos de trabajadores de la construcción se concentraron bajo la consigna de lograr “un convenio colectivo de avances”. La manifestación fue impulsada por el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca), en medio de las negociaciones de la 10ª ronda del consejo de salarios.

A la par de la movilización, el sindicato hizo un paro en todo el país que contribuyó a la gran convocatoria de la movilización. En diálogo con la diaria, Daniel Diveiro, secretario general del Sunca, comentó que llegaron a Montevideo trabajadores de todas partes del país, con el objetivo de “defender a capa y espada” la negociación colectiva, que, según dijo, el gobierno “tiene la intención de dinamitar”.

Recordó que el convenio colectivo del sector terminó el 1º de abril y que en ese momento no fueron convocados para negociar uno nuevo. Luego de la asamblea general del Sunca, que se realizó en el Velódromo, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social los convocó tres veces a reunirse, pero en ninguna ocasión “puso arriba de la mesa cuáles son las pautas salariales; sin ellas es muy difícil poder acordar cuál es el ajuste salarial”, comentó.

Señaló que también tuvieron dificultades en cuanto a la plataforma de contenidos no salariales que presentaron a la Cámara de la Construcción. “Las respuestas que hemos tenido hasta ahora han sido totalmente insuficientes”, afirmó. Por eso, reclamó por “una negociación seria”.

Movilización del SUNCA, en el centro de Montevideo.

Movilización del SUNCA, en el centro de Montevideo.

Foto: Camilo dos Santos

“No existe negociación sin movilización”

Diverio profundizó en la plataforma que propone el Sunca para la negociación del nuevo convenio colectivo durante el acto final de la movilización, frente a la sede de la Cámara de la Construcción, en el que fue el único orador. Por el lado económico, recordó que los trabajadores de la construcción han mantenido su salario desde 2020 hasta la actualidad y planteó que hoy por hoy la industria se encuentra en “un mejor escenario”.

“Los peludos de la construcción tenemos claro que hoy las obras se hacen en menos tiempo y con menos trabajadores, y el metro cuadrado de construcción se cobra mucho más”, aseguró. Por eso, reclamó que se repartan las mayores ganancias con los trabajadores: “No alcanza con un ajuste salarial igual que el salario, queremos crecimiento en salario y crecimiento en nuestros ingresos de forma legítima”, manifestó.

Además, planteó que su plataforma “tiene componentes sociales que son centrales”. Comenzó con “la democratización del acceso al laburo”, sobre todo en el interior profundo, donde “muchas veces, cuando llega una obra al pueblo, los compañeros con más de 50 años, las compañeras mujeres, los compañeros con alguna discapacidad o aquellos que abren todos los días el local del Sunca son los que se quedan afuera”. En respuesta a eso, el sindicato propone que un porcentaje de ingreso a las obras sea por sorteo.

Daniel Diverio, secretario general del SUNCA, durante el acto.

Daniel Diverio, secretario general del SUNCA, durante el acto.

Foto: Camilo dos Santos

Otra propuesta está orientada a la mejora de los problemas de adicción y salud mental dentro de la construcción. Según Diverio, quieren hacer un aporte que permita otra alternativa a esa situación y señaló que buscan construir “el quinto fondo social para atender a los compañeros y compañeras con esa dificultad”.

La creación de una fiscalía especializada en accidentes laborales fue otro de los puntos destacados que mencionó el secretario general del Sunca: “Hemos tenido avances con el fiscal de Corte y se empezaron a dar talleres de conocimiento en las fiscalías de todo el país para que sepan cómo pararse cuando hay un siniestro. Hay que hacerse cargo y que los responsables paguen con lo que tengan que pagar”, indicó.

En ese sentido, contó que buscan generar las condiciones para que los delegados de seguridad tengan más horas para recorrer las obras y que puedan “hacer talleres y cursos para mejorar su conocimiento y capacitación”.

“Está bravo para que nosotros pasemos por el médico y cuando vamos ya es tarde, muchas veces”, dijo, y añadió que los trabajadores de la construcción suelen no ir al doctor “para no perder un jornal o un incentivo”. Por eso, subrayó que quieren tener derecho a un jornal pago los días que los trabajadores tengan que hacerse un examen médico, con el objetivo de cuidar “la salud y la vida”. Por esa misma línea, señaló que es necesaria la construcción de un cómputo jubilatorio especial para los trabajadores de la construcción y que buscan que en este convenio “haya una comisión que trabaje esa línea y [la] profundice”.

“No existe negociación sin movilización”, afirmó Diverio, que anunció que a partir del viernes cada centro de trabajo tendrá la libertad para decidir qué medidas llevar adelante. “Tomaremos las medidas que sean necesarias para lograr tener el convenio que vinimos a buscar”, aseguró.

Contra la reforma jubilatoria

Durante su oratoria, Diverio también criticó que desde el gobierno “en 2020 hicieron caer el salario a la mayoría de los trabajadores y trabajadoras, hicieron caer las pensiones y jubilaciones y recortaron todas las políticas”. Se refirió especialmente a la reforma de la negociación colectiva y destacó la eliminación de la ultraactividad.

Además, se refirió a la aprobación de la reforma jubilatoria: “Mientras la derecha votaba a favor de una reforma, decenas y decenas de miles en Montevideo y el interior nos movilizamos diciendo que no”, recordó. En ese sentido, señaló que el PIT-CNT y otras organizaciones sociales siguen “movilizados para hacer retroceder esta reforma”.

“Está claro que si mañana la movilización es con una lapicera y una papeleta, saldremos obra por obra, casa por casa, para dar contra el piso una reforma de la seguridad social que es antipopular”, aseguró.