En agosto, Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) reafirmó al sindicato de trabajadores el cierre de su planta en Minas y comunicó la intención de retomar las operaciones de Cympay, en Paysandú, a partir del 1° de enero de 2027. En paralelo, la empresa analiza una inversión de 14 millones de dólares para concentrar la producción de cerveza en Montevideo mientras negocia con el sindicato por los 59 trabajadores afectados tras el cese de operaciones en Lavalleja. Según supo la diaria, las partes se encaminan a firmar un preacuerdo el viernes.
El dirigente de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) Bruno Pastorino dijo a la diaria que están ultimando los detalles en la redacción del documento, aunque “a grandes rasgos ya está”, y se seguirán reuniendo de manera bipartita a lo largo de esta semana. Con todo, están citados este viernes en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) para rubricar el acuerdo: desde la cartera confirmaron a este medio la cita para “firmar la parte bipartita del convenio” y señalaron que es “altamente probable” que la instancia sea por la mañana, aunque el sindicato también deberá tratarlo en asamblea posteriormente.
Con respecto a los contenidos, un primer eje tiene que ver con los 59 trabajadores afectados por el cierre de la planta en Minas. Pastorino indicó que, de ese total, 28 decidieron trasladarse a trabajar en Montevideo. La intención es que en noviembre lo anterior “ya esté cerrado” y se concreten los traslados, dado que ese mes se vence el seguro de paro, al tiempo que el grupo de trabajadores cumplirá cuatro meses en esa situación.
Los otros 31 trabajadores se distribuyeron en tres alternativas: la jubilación, el retiro incentivado –que es “un arreglo económico” entre las partes para que los trabajadores se vayan “con algo más que no sea únicamente el despido”– y la posibilidad de acceder a un régimen prejubilatorio, un concepto que existía en acuerdos previos para trabajadores desde los 58 a los 60 años, pero que en esta oportunidad marcó un “antecedente” al prosperar una propuesta para que sea de los 53 años en adelante: “Logramos sacarla, eso implica que hay un porcentaje del sueldo que lo va a cubrir la fábrica de aquí hasta que los compañeros se jubilen efectivamente”, señaló.
En otra línea, el sindicato promueve que la línea de la cerveza tenga una “reducción de la semana laboral de forma anualizada”. Pastorino explicó que a la fábrica le conviene una “producción continua” –algo que hoy no se da, ya que hay un “encendido y un apagado de línea que genera una pérdida de eficiencia”– y que acordaron “una continuidad de tres turnos de ocho horas”, que se traduce en 40 horas semanales de lunes a viernes sin pérdida salarial. Además, prevén extenderlo a otras áreas más allá de la cerveza, pero como otros sectores responden a dinámicas diferentes propusieron “un piso de dos meses de 40 horas semanales” en 2027, año durante el cual analizará “sector por sector” para revisar dónde se puede profundizar a partir de esa base.
Finalmente, otro aspecto “medular” para los trabajadores es la sustitución de cervezas importadas, ya que, producto del acuerdo que se alcanzó en 2024, hay un 20% de la producción nacional de latas –Norteña, Zillertal, Patricia y Pilsen– que se puede importar. El sindicato entiende que, si habrá una inversión de 14 millones de dólares para la línea de latas, estas deben “ser 100% elaboradas en Uruguay”. Además, prevén avanzar en otras marcas, “que no están puntualizadas todavía”, para sustituir importaciones de la empresa, ya que “aprovechando” la nueva línea se pueden elaborar y producir en Montevideo. Para eso se encuentran analizando “marca a marca”, porque algunas requieren autorización internacional.
Según el sindicato, este punto responde a que el cierre de la planta en Minas significa “un ahorro operativo y del edificio de la fábrica” que calculan cercano a los “3,5 millones de dólares”, recursos que prevén que se vuelquen en la producción de latas para “equiparar los costos entre Argentina y Uruguay”, con el objetivo de evitar tener una situación similar a la de 2024 y 2026 en el futuro: “Obviamente, no van a quedar equiparados al 100%, pero dado que la diferencia es tan grande –no olvidemos que una lata producida en Uruguay sale $25 y una lata importada sale $10–, la idea es, aprovechando ese ahorro, disminuir la diferencia que hay entre una y otra, para así lograr mayor producción. Lo dicen ellos mismos: cuanta mayor producción, más fácil se licuan los costos”, dijo.
A su vez, Pastorino hizo una precisión: el sindicato decidió que no va a impulsar la reducción o a trabajar menos “a costa de que mañana se importe un producto”. “Tiene que haber el justo equilibrio entre lo que podemos producir o lo que queremos producir acá en Uruguay, y los tiempos muertos o las bajas producciones para avanzar en la reducción de la semana laboral. Ese equilibrio es el que vamos a estudiar en 2027, porque no queremos tener 40 horas semanales y que mañana nos importen refrescos, cerveza u otra cosa”, dijo.
Las negociaciones con el Poder Ejecutivo
En paralelo, la empresa continúa dialogando con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM). Desde el sindicato, aunque desconocen los contenidos, saben que FNC perseguía la devolución del impuesto específico interno (Imesi). A su vez, aclararon que en este acuerdo no aceptaron “ninguna rebaja por debajo del laudo”, sino que calcularon el total de dinero que FNC pretendía retirar en compensaciones y propusieron dividirlo entre el total de trabajadores afiliados que trabajan en la planta de FNC, con el objetivo de recibir una mejora económica.
Además, consultado respecto de si esas negociaciones pueden complejizar el panorama antes del viernes, respondió: “No. Como lo transmitió la empresa, fue como que estaba avanzada, simplemente tenía que dar una demostración –o así nos hizo entender– de que empresa y sindicato estaban por firmar el acuerdo”.
El subsecretario del MIEM, Daniel Olesker, dijo a la diaria Radio en agosto que el Poder Ejecutivo estaba dispuesto a concretar “algún avance en mejoras en el costo de la energía y, sobre todo, mejoras en algunos aspectos fiscales del gravamen de las cervezas, bastante menor que el que se solicita, siempre y cuando además haya un acuerdo con los trabajadores”. Por otro lado, en relación con el equipo económico, en la instancia bipartita del lunes el sindicato supo que FNC tenía pendiente una reunión con el MEF y, “al parecer, estaban avanzadas las negociaciones”, mientras que la diaria supo que hay una reunión prevista para este miércoles en el MEF únicamente del Poder Ejecutivo sobre el tema.
