Montevideo City Torque completó en la mañana del martes su entrenamiento y armó las valijas para partir rumbo a Argentina, donde el miércoles jugará el partido de ida ante Tigre por los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026. El juego será a las 19.00 en el estadio José Dellagiovanna de la localidad de Victoria, en la provincia de Buenos Aires, y el partido de vuelta el otro miércoles en el Centenario.
Esta es apenas la tercera participación histórica del equipo ciudadano a nivel continental. Su pasaje a octavos ya representa la mejor marca del club en su corta historia, después de haber quedado afuera en la fase de grupos en 2021 y de no haber avanzado de la fase previa eliminatoria en la Libertadores de 2022.
Pero el equipo de Marcelo Méndez va por más y tiene con qué ilusionarse para un inédito pasaje a cuartos de final, después de haber ganado su grupo –el que compartió con Grêmio, Deportivo Riestra y Palestino– con un gran desempeño que lo dejó ubicado como uno de los mejores primeros de la copa (tiene 13 puntos, solo perdió un partido), solo por detrás de Botafogo y River Plate, razón por la que además define esta llave como local.
Torque no jugó el fin de semana debido a los problemas de la red lumínica del estadio Charrúa, que impidieron que comenzara el partido frente a Peñarol, por lo que llega más descansado que el rival (Méndez iba a mover el equipo suplente ante el aurinegro para cuidar a algunos titulares, y al final se cuidaron todos). Su último partido fue por el Intermedio, en el que peleó por un lugar en la final pero no pudo ante Wanderers.
Tigre llega con menos descanso, pero en un buen momento anímico y futbolístico. El equipo que dirige Diego Dabove empezó a agarrar rodaje en el fútbol argentino y está en remontada, después de algunas derrotas y de haber quedado eliminado en la primera instancia de Copa Argentina el mes pasado. Parte de esa remontada futbolística y anímica el matador la consiguió en Montevideo, con aquel contundente 3-0 ante Nacional que sentenció la serie preliminar de octavos ya en la ida. Después de eliminar a Nacional en la Sudamericana, Tigre no volvió a perder por la liga local: le ganó a Racing y, este último fin de semana, a River Plate.
En la copa de segunda jerarquía a nivel continental, el cuadro de octavos está inesperadamente poblado por equipos de los considerados grandes y tradicionales –Boca Juniors, River, San Pablo, Atlético Mineiro, Santos, Botafogo–, lo que habla de la paridad y la irregularidad tanto de las ligas locales que definen la clasificación internacional como de las copas mismas, en las que ya no se gana con el peso de una camiseta, como lo han comprobado Peñarol y Nacional, sin ir más lejos.
En la previa, Torque-Tigre se presenta como una llave pareja, un choque sin un claro favorito –en todo caso, el equipo argentino, ligeramente– pero con dos equipos que ostentan sus virtudes y tienen sus herramientas para imponerse, si es que pueden emplearlas con eficacia. Lo importante se dirá en la cancha.
