A través de una resolución de su Mesa Representativa, el PIT-CNT manifestó que considera “altamente preocupante” la no participación de los partidos integrantes de la Coalición Republicana –Nacional, Colorado e Independiente– en el próximo Congreso Nacional de Educación (CNE).

Según señala la central sindical en la resolución, la negativa de los partidos de la coalición a integrarse al proceso del congreso es una decisión política preocupante, que refleja una visión “elitista e intolerante” de la democracia. A su vez, se sostiene que el congreso es un ámbito democrático y participativo que está previsto en la normativa vigente y que no “sustituye” ni “anula” las “atribuciones” del Parlamento.

Por otro lado, el comunicado rechaza las críticas hacia el CNE y las organizaciones sociales participantes, afirmando que deslegitimarlas implica negar la “pluralidad de ideas” propia de una sociedad democrática. A su vez, se plantea que estos partidos no asumen responsabilidades por las dificultades registradas en el sistema educativo durante su gestión anterior –donde se mencionan tensiones con el sector docente y cuestionamientos a la política educativa– y afirman que se mantuvo una postura de confrontación con docentes y una “política de persecución antisindical”.

Por su parte, Gonzalo Baroni, ex director nacional de Educación y referente en la materia por el Partido Nacional, dialogó esta mañana con la diaria Radio y señaló que su principal objeción a la participación en el congreso no es la instancia de diálogo –ya que recordó que sí hubo participación de estos partidos en los tres congresos anteriores–, sino el carácter “vinculante” que se le pretende dar en esta edición. Además, dijo que entienden que estos espacios son valiosos, pero sostienen que las decisiones con efectos vinculantes deberían contar con un respaldo directo de la ciudadanía, en línea con una concepción más republicana.

Baroni señaló, además, que el inconveniente no está en sentarse a dialogar con todos los actores que integrarán el congreso. Por el contrario, destacó que la Comisión Nacional de Educación y las comisiones departamentales ampliaron su integración a partir de la ley de urgente consideración, impulsada por el gobierno anterior. Según dijo, uno de los principales cambios fue, justamente, incorporar a actores que antes no estaban contemplados, como la educación privada, la militar y la policial.

Al ser consultado sobre qué condiciones deberían darse para que la Coalición Republicana acceda a participar, Baroni respondió que “todo es conversable” y que no se cierran de “forma tajante” a integrar el congreso. Sin embargo, planteó que en el último tiempo hubo una serie de decisiones del actual gobierno que, a su entender, debieron discutirse previamente en ámbitos de diálogo. En ese sentido, señaló que durante el gobierno anterior se impulsó una transformación educativa y que la actual administración ha dado “señales políticas” que consideran contrarias a ese proceso, lo que también incide en su postura.