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Educación Sistema educativo
Edgar Morin (archivo, 2022). · Foto:  Joel Saget, AFP

Edgar Morin (archivo, 2022).

Foto: Joel Saget, AFP

Edgar Morin (1921-2026): una vida dedicada al pensamiento complejo

De Los siete saberes de la educación del futuro a su legado en Uruguay, donde funciona una cátedra Unesco inspirada en su obra.

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A poco más de un mes de cumplir 105 años, este viernes falleció el destacado filósofo e historiador francés Edgar Morin, quien fue un referente para muchos en esos campos del saber, desde donde realizó diversos aportes a la educación. Su libro Los siete saberes para una educación del futuro, publicado en conjunto con Unesco en el año 2000, constituyó uno de sus principales aportes a ese campo, ya que allí aborda el rol que debe jugar el sistema educativo para una vida social más humana.

Precisamente, su preocupación por la comprensión del otro, la ética y el pensamiento complejo lo han acompañado a lo largo de su extensa trayectoria académica, en la que ha publicado decenas de libros. Otro de sus desvelos, el de combatir al fascismo, fue tomado con proactividad a nivel intelectual, pero Morin también lo concretó en la práctica con acciones concretas.

En su juventud, el intelectual militó políticamente en varios grupos de izquierda y, por ejemplo, en 1936, durante la guerra civil en España, integró una organización para el envío de insumos al bando republicano. Años después, durante la segunda guerra mundial, fue comandante del ejército francés. Su nombre en realidad era Edgar Nahoum, pero los años de guerra marcaron su vida de tal manera que comenzó a utilizar el seudónimo Morin, que lo acompañó por el resto de su vida.

En su prolífica trayectoria de vida fue reconocido como doctor honoris causa en varias universidades del mundo. Si bien en Uruguay no recibió ese reconocimiento, en 1998 visitó el Paraninfo de la Universidad de la República, en donde dio una conferencia a sala repleta. Luego estrechó lazos en Uruguay, donde tiene un discípulo que continuó su legado. Luis Carrizo estuvo en contacto con Morin en su último cuarto de vida y a partir de su influencia impulsó la creación la Cátedra Unesco de Trabnsformaciones sociales y condición humana en la Universidad Claeh. Desde ese espacio se apuesta por impulsar debates que permitan visualizar cambios necesarios para poder transitar hacia una cultura de paz.

El nombre de Edgar Morin se ha leído varias veces en las páginas de la diaria, ya que sus aportes y su legado resultan de utilidad para pensar un mundo más habitable, en particular por su convicción de que es posible lograrlo. En 2017, cuando se lanzó el vertical de Educación, a través de Carrizo el intelectual francés escribió unas líneas para dar la bienvenida al nuevo proyecto editorial de la diaria. Allí Morin se preguntaba si la educación nos prepara para ser ciudadanos y planteaba algunas carencias en la formación de los individuos que hacen parte de nuestras sociedades.

“Podemos dar cursos de moral y ciudadanía, pero si no explicamos bien la relación entre el individuo y la sociedad o en qué consiste realmente la democracia, entonces carecemos de un sentido de ciudadanía. El objetivo de la enseñanza es enseñar el conocimiento: pero nadie nos enseña qué es el conocimiento. El conocimiento no es infalible; existe el riesgo constante del error y la ilusión. Es necesario que nos enseñen los peligros que permanentemente se encuentran en el conocimiento y cómo luchar contra ellos”, planteaba. Además, marcaba la necesidad de enseñar que las personas somos iguales pero también diferentes.