Uruguay reúne desde este miércoles y hasta el 11 de setiembre a especialistas, autoridades, empresas y referentes del sector energético de América Latina y el Caribe en el V Simposio CIER: Redes y Ciudades Inteligentes, un encuentro que busca intercambiar experiencias sobre la transformación digital de las redes eléctricas y los desafíos que plantea para las ciudades del futuro.
Bajo el lema “Sé parte de la transformación y la transición: redes inteligentes para las ciudades del futuro”, el encuentro aborda cuestiones como los desafíos y oportunidades del sector eléctrico, la digitalización de las redes, la ciberseguridad y el desarrollo de ciudades inteligentes y sostenibles.
La elección de Montevideo como sede tiene además un componente histórico y técnico. El director ejecutivo de la Comisión de Integración Energética Regional (CIER), Alejandro Sruoga, recordó que la organización nació en Uruguay en 1964 por iniciativa de las autoridades del sector eléctrico uruguayo y de UTE.
Actualmente, la organización reúne a más de 280 empresas e instituciones de América Latina y el Caribe y promueve la cooperación y el intercambio de experiencias entre los actores del sector energético.
“Realizar aquí el simposio representa volver al lugar donde comenzó la integración energética regional. Uruguay es un referente regional de transición energética”, afirmó.
¿Qué son las redes inteligentes?
¿Qué son exactamente las redes inteligentes y por qué Uruguay es considerado un referente en esta materia? Uno de los elementos centrales es la incorporación de tecnología para obtener información sobre el funcionamiento de la red y utilizar esos datos para tomar decisiones.
Sruoga destacó que Uruguay ha consolidado una matriz eléctrica basada aproximadamente en un 98% de fuentes renovables y cuenta con una experiencia avanzada en redes inteligentes. El país tiene más de 1,7 millones de hogares con medidores inteligentes y una cobertura cercana al 100%. Estos dispositivos permiten obtener información sobre el consumo y transmitirla a la empresa, lo que posibilita conocer prácticamente en tiempo real distintos aspectos del funcionamiento de la red.
La presidenta de UTE, Andrea Cabrera, explicó que la empresa estatal decidió en 2017 dejar de adquirir medidores que no fueran inteligentes.
El despliegue de estos dispositivos generó un volumen de información que UTE comenzó a utilizar para mejorar la gestión de sus redes. Cabrera explicó que esos datos permiten, entre otras cosas, reducir los tiempos de reparación y mejorar el despliegue de las brigadas.
El concepto “red inteligente” se refiere precisamente a una infraestructura eléctrica que incorpora sistemas de medición, comunicación y análisis de datos para conocer mejor lo que ocurre en la red y operar de manera más eficiente. En el caso uruguayo, la infraestructura de fibra óptica de Antel permite transmitir esos datos prácticamente en tiempo real.
“Todos estos desarrollos han sido llevados a cabo por técnicos y técnicas de UTE, que, en colaboración con otras instituciones, han desarrollado la información de ese medidor y la han transformado en un valor agregado”, afirmó Cabrera.
De las redes inteligentes a las ciudades
La digitalización de la red eléctrica es, a su vez, una de las piezas que permiten avanzar hacia el concepto de ciudad inteligente. La idea no se limita a incorporar tecnología, sino a utilizar datos y sistemas conectados para mejorar la gestión de servicios urbanos.
Sruoga destacó que Montevideo ofrece ejemplos concretos de ese proceso. “La ciudad utiliza datos abiertos, sensores e información sobre movilidad para mejorar la planificación, la transparencia y la gestión urbana. Es un escenario adecuado para conectar redes eléctricas con la ciudad”, señaló.
“La experiencia uruguaya permite analizar cómo la digitalización de redes habilita la movilidad eléctrica, la gestión de la demanda, la generación distribuida, el almacenamiento y nuevos servicios para los usuarios”, afirmó Sruoga.
“Uruguay integra energía, digitalización y servicios públicos. El país ocupa el primer lugar de América Latina y del Caribe en el índice de desarrollo del gobierno digital de las Naciones Unidas, creando un entorno favorable para desarrollar ciudades más eficientes, conectadas y centradas en las personas. Montevideo permite observar aplicaciones concretas del concepto de ciudad inteligente”, destacó Sruoga.
Para UTE, uno de los próximos pasos consiste precisamente en pasar de medir y conocer el consumo a gestionar la demanda. Cabrera explicó que la información disponible puede utilizarse para promover determinados usos en horarios en los que exista capacidad disponible en las redes, acompañados por tarifas adecuadas.
La presidenta de UTE sostuvo que el objetivo es que esa gestión permita utilizar de manera más eficiente la infraestructura sin afectar el confort de los usuarios.
Una transformación que también es política
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, puso el foco en la dimensión política del proceso y sostuvo que la transformación tecnológica no puede quedar limitada a las decisiones de carácter técnico.
A su juicio, la transformación de la matriz energética uruguaya fue posible también por decisiones políticas que permitieron sostener ese proceso.
“Las autoridades tenemos la obligación de escuchar a los que saben del tema, de estar presentes, de intercambiar con ustedes, y que nuestra mirada sea un valor agregado a este intercambio”, afirmó.
Cardona planteó además que la digitalización de las redes debe estar acompañada por una perspectiva de derechos y equidad territorial. En ese sentido, señaló que el desafío no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino en utilizarla para mejorar las condiciones de vida de la población.
“Pensar en redes inteligentes significa para mí un sistema nervioso eléctrico de democracia”, expresó la ministra, quien destacó que Uruguay cuenta con una penetración de fibra óptica del 94 por ciento.
“El mantra del ministerio en este año es innovación con propósito. Pensar en innovar, en tener avances tecnológicos sin un objetivo para nuestra gente, para el bienestar general, queda vacío el contenido”, concluyó.
Un caso para la región
El presidente de CIER, Félix Sosa, destacó el avance de Uruguay en materia de redes inteligentes y llamó a los participantes del encuentro a aprovechar la experiencia desarrollada en el país. “Uruguay ya ha avanzado bastante en red inteligente, ya no es una promesa, [es] una realidad”, afirmó.
“Es el único país de la región que cuenta con 100% de los medidores inteligentes. Eso es algo muy importante. Les pido a los participantes que aprovechen lo máximo posible la experiencia uruguaya”, agregó.
Para Sruoga, el valor del encuentro no está únicamente en mostrar los avances uruguayos, sino también en discutir las dificultades y decisiones que acompañaron el proceso.
“También es un lugar para aprender de los procesos, no solamente de los éxitos. Uruguay ofrece una experiencia suficientemente madura para conversar sobre decisiones acertadas, dificultades encontradas y lecciones que puedan adaptarse a otros países de América Latina y el Caribe”, afirmó.
El simposio incluye además un espacio específico sobre ciberseguridad, un aspecto que cobra creciente importancia a medida que las redes eléctricas incorporan sistemas digitales y aumentan su interconexión.
“La creciente incorporación de tecnología en redes tiene que venir acompañada del tratamiento inteligente, profundo y oportuno de lo que es la ciberseguridad”, concluyó Sruoga.
