El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, detenido este viernes en Bolivia, comenzó a estar en el radar de la prensa regional a principios de 2022. Si bien la organización criminal que comandaba junto a los hermanos Insfran operaba en Paraguay al menos desde 2017, el nombre de Marset apenas figuraba en la prensa hasta el 22 de febrero de 2022, cuando la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay junto con la DEA logró desarticular la organización que incluía un estrecho vínculo con el gobierno colorado de Horacio Cartes y canalizaba sus ganancias a través de una red de empresas, la organización de espectáculos públicos, la iglesia Centro de Avivamiento y varios clubes de fútbol paraguayos.
La figura de Marset no paró de crecer a partir de la Operación A Ultranza, el mayor operativo antidrogas de la historia de Paraguay, que implicó una investigación de más de dos años y logró echar luz sobre algunos asuntos que habían ocurrido antes, entre ellos [el atentado contra la Brigada Antinarcóticos del 9 de mayo de 2020 —causa en la que Marset es investigado— y la expedición del pasaporte uruguayo en Dubái. Marset fue liberado en Dubái —había estado preso por portar un pasaporte falso— en febrero de 2022, días antes de que se concretara la Operación A Ultranza en Paraguay. Marset comenzó a estar prófugo de la Justicia el 7 de marzo de 2022, luego de que Interpol Paraguay emitiera la primera orden de captura internacional en su contra.
La primera noticia en vivo que se tuvo de Marset fue en una entrevista en Canal 4, luego de que contactara a un empleado del canal por Whatsapp a través de un número registrado en Sudáfrica, el 18 de agosto de 2022. Para ese entonces, el asunto de la expedición del pasaporte se había convertido en uno de los principales temas de discusión político partidaria.
“No tienen pruebas de nada de lo que dicen. Ahí, como van a ver, mi pasaporte... tiraron fechas de todos lados a ver si embocan algo, no han embocado nada. Si juegan al 5 de Oro o a la lotería, no van a embocar ningún número; están errando lejos. Déjense de hablar tanta cosa de la gente. No respetan nada. Les pido, por favor, que terminen con eso; si tienen pruebas de algo, hablen tranquilos, pero no tienen pruebas de nada de lo que dicen, ni siquiera saben en qué fecha fui liberado, cuándo me dieron el pasaporte. Nada, hablan y hablan. No se cansan de hablar en todos los países, en todas las redes, en todos los canales, podrido me tienen”, concluyó el prófugo. Luego realizó algunos otros contactos en esos días, entre ellos la difusión de un audio en el que se expresó en contra de la legalización de la marihuana, y realizó algunas salidas en medios paraguayos.
No volvió a realizar declaraciones públicas hasta casi un año después, luego del 29 de julio de 2023, cuando logró escapar de un operativo para su captura en la ciudad de Santa Cruz, en el que participaron unos 2.500 efectivos, según los datos de la Policía boliviana. Hasta ese operativo, si bien Paraguay y Bolivia eran los paraderos en los que se pensaba que podía llegar a estar, también hubo varios intercambios con Dubái, Mozambique y Sudáfrica para intentar capturarlo. La investigación posterior al operativo determinó que Marset estaba en Bolivia al menos desde setiembre de 2022 y cuatro meses antes del operativo para su captura había comenzado a jugar en el fútbol profesional.
Al día siguiente de escapar, Marset envió un video dirigido a las autoridades bolivianas en el que intentó desligar de responsabilidad a las personas de su entorno que habían sido detenidas en el operativo y buscó un acercamiento con Uruguay, diferenciándolo de los demás países de la región por sus bajos niveles de corrupción.
“[El que] agarró una platita y me avisó que me fuera es el director de la agencia; como no hizo las cosas bien, está molestando gente inocente que no tiene nada que ver, quiero que se sepa eso”, afirmó Marset, en referencia al director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico de Bolivia.
La situación luego del operativo del 29 de julio de 2023 cambió radicalmente. Además de incrementar sus salidas a la prensa, entre ellas la entrevista con el programa Santo y seña desde un lugar cercano a Ciudad del Este, comenzó a desprenderse de varias personas de su confianza que permanecían en su entorno, entre ellas su hermana, que regresó a Uruguay, su cuñado, que en octubre de 2023 negoció su entrega con la Fiscalía uruguaya, en el marco de un acuerdo abreviado en el que también se incluyó, informalmente, su reclusión en el área de La Piedra, en el penal de Libertad, y su hermano, que en diciembre de 2023 fue detenido en Brasil y luego liberado por ser ciudadano brasileño.
En esa etapa, Marset realizó varios contactos con la Justicia uruguaya para negociar su entrega, pero no lo logró. Una de las dificultades era que Marset no tenía una causa abierta en la Justicia uruguaya, por lo que ningún fiscal podía asegurarle que permanecería en Uruguay si se entregaba.
Una vez cerrada la posibilidad de negociar una entrega en Uruguay, la familia radicó a sus hijos en Dubái, en el primer semestre de 2024. En julio de ese año, la Justicia paraguaya definió la extradición a Estados Unidos de quien fuera su financista, el uruguayo Federico Santoro Vasallo. El 16 de julio de 2024, la uruguaya Gianina García Troche, esposa de Marset, fue detenida en Dubái y expulsada del país, a donde ingresó con pasaporte uruguayo. Dubái, en vez de detenerla en virtud de la orden de captura internacional, definió su expulsión, por lo que García Troche fue trasladada a España, donde también tenía familiares. Una vez allí, avanzó el proceso de extradición, hasta que en mayo de 2025 fue trasladada a Paraguay, donde se mantiene sujeta a proceso.
Una semana después de la detención de García Troche, Marset volvió a declarar públicamente en defensa de su pareja: “Me preguntaban el otro día por qué no asume los cargos, así después puede estar tranquila con sus hijos. Mi respuesta es bien simple: ella no tiene cargo que asumir, hay varios procesados en esa causa que están en la cárcel sin haber cometido ningún tipo de delito, presos por el simple hecho de conocerme. [...] Le pido perdón en público a mi mujer por tener que pasar todo esto, y perdón a toda su familia y la mía por la situación y, bueno, confío en Dios que todo se pondrá en su lugar y se resolverá de la mejor manera, esa es la única justicia que creo”, afirmó en declaraciones a Santo y seña. Según la versión dada por el abogado de Marset, Santiago Moratorio, Marset ofreció entregarse a las autoridades paraguayas a cambio de que desestimen los procesos contra su familia, lo que tampoco fue aceptado.
Junto al avance de la investigación judicial en Estados Unidos contra Santoro Vasallo, Estados Unidos asumió un rol públicamente activo en la persecución de Marset, al punto que en mayo de 2025 anunció una recompensa por su captura de dos millones de dólares. Cartwright Weiland, alto funcionario de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, aseguró que el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset quizás “esté en Venezuela”.
“Marset se esconde vergonzosamente tras su aspecto de villano de cine. Mientras compite en carreras de coches deportivos y se compra un equipo de fútbol, su riqueza está manchada de la sangre y el sufrimiento que ha regado desde Montevideo hasta Miami”, expresó el funcionario.
En respuesta a esa comunicación de Estados Unidos, Marset publicó una carta en la que apuntó contra Santoro Vasallo y mostró cómo el vínculo con Uruguay había cambiado luego de no tener éxito en las negociaciones para su entrega. “Me fui en el año 2018 y nunca más volví, no entiendo cuál es el deseo sexual que tienen conmigo. ¿Por qué no se ocupan mejor de los problemas del país y se olvidan de mí, que estoy lejos [desde] hace siete años?”.
“A esos malditos gringos no les tengo ni un pelo de miedo, les dejo bien claro [...] que yo jamás en mi puta vida ni siquiera he hablado de ustedes, para mí no existen. Lo que haya hecho el sapo de Federico Santoro mediante cuentas bancarias lo hizo él, ese no era mi trabajo”, afirmó en la carta publicada el 3 de junio de 2025.
El video clave para su detención
En octubre de 2025, Marset publicó un video, que según declaró este viernes el ministro de seguridad paraguayo, Enrique Riera, fue clave para su detención porque aportó información sobre alguna de las armas que estaba utilizando, que pertenecían al ejército boliviano. El propósito del video era responderle a su exsocio el Colla, quien, semanas antes, había publicado un video para responsabilizar a Marset de la desaparición de su familia y mencionar la zona de Urubo como su paradero.
“Que se deje de andar diciendo dónde estoy [...] mañana puedo estar en Paraguay, al otro día en Bolivia y al otro en Colombia [...] mejor sean amigos y no enemigos nuestros”, señaló en ese video en el que se mostró rodeado por una veintena de hombres armados bajo una bandera del Primer Comando Capital.
La última entrevista, dada a la radio 1º de Marzo y Mega TV, de Paraguay, ocurrió en diciembre de 2025. Marset reiteró que no se entregaría y volvió a cuestionar las condiciones de reclusión de Gianina García Troche: “Hay mucha gente que sabe bien cómo soy, y cuando toca actuar con palabras es con palabras, cuando es con violencia es con violencia, cuando es con justicia tendría que ser con justicia”, declaró.