Cuando varios gobiernos han exhortado a sus ciudadanos a no viajar a Ucrania o retirarse de allí en 24 o 48 horas (entre otros Estados Unidos, Alemania, España o Portugal), por miedo a que Rusia invada el país europeo, este sábado el presidente estadounidense Joe Biden y el ruso Vladimir Putin tuvieron una llamada de una hora en la que, según informó la Casa Blanca, Biden le avisó a Putin que si se concreta la invasión, Estados Unidos y sus aliados le impondrán “costos severos” a Rusia.

Según el comunicado del gobierno estadounidense, Biden indicó que si bien se mantiene la vía diplomática para atender la situación, Estados Unidos se encuentra “igualmente preparado” para escenarios distintos a la diplomacia. Biden también transmitió a su homólogo ruso que una invasión rusa de Ucrania produciría “sufrimiento humano generalizado” y reduciría el prestigio de Rusia en el mundo.

La de hoy fue la primera conversación directa entre los dos mandatarios desde el 30 de diciembre, cuando Biden y Putin dejaron patentes sus diferencias sobre Ucrania.

La llamada se produjo después de que Estados Unidos pidiera el viernes a sus ciudadanos que abandonaran territorio ucraniano en las próximas 24 a 48 horas ante la “posibilidad clara” de que Rusia ataque Ucrania durante los Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebran hasta el próximo 20 de febrero en Beijing.

Mientras, el gobierno ruso calificó de “histeria” estas reacciones. Después de la llamada entre Biden y Putin, el asesor para Asuntos Internacionales, Yuri Ushakov, aseguró: “La escalada en torno al tema de la 'invasión' se realizó de manera coordinada. La histeria simplemente ha llegado a su clímax, al punto de lo absurdo, en los últimos días, las últimas horas”.

Según el asesor de Putin, Estados Unidos “está inflando artificialmente la histeria” sobre una invasión rusa planificada a Ucrania. “Incluso dieron fechas de esta invasión. Y en paralelo inflan (con armas) al Ejército ucraniano, aportan importantes recursos financieros para la modernización del Ejército y envían cada vez más instructores al país”, señaló Ushakov.

El medio estadounidense Politico publicó la fecha del 16 de febrero como la más probable para un ataque ruso contra Ucrania.

Desde el Kremlin entienden que con estas acciones se están “creando los requisitos para posibles acciones de provocación de las Fuerzas Armadas ucranianas”, sostuvo. El asesor dijo que no entienden “por qué se transmite deliberadamente información falsa a los medios sobre nuestras supuestas intenciones”.

Según la versión rusa, Biden expresó ideas sobre las garantías de seguridad que exige Rusia para evitar una mayor expansión de la OTAN hacia el este y el emplazamiento de armamento ofensivo cerca de sus fronteras, pero Putin le replicó que, si bien las tendría en cuenta, no atienden los principales reclamos de Moscú.

La conversación fue, según el Kremlin, “bastante equilibrada” y “seria”, y Putin dijo a Biden que pronto respondería las cartas que recibió de la OTAN y Estados Unidos a su propuesta de garantías de seguridad.

Estados Unidos ordenó la salida de sus diplomáticos de Ucrania

A primera hora del sábado, el Departamento de Estado de Estados Unidos ordenó la salida de la mayoría de los empleados diplomáticos de Ucrania y anunció la suspensión de los servicios consulares en la embajada de Kiev a partir del domingo.

El gobierno avisó a sus ciudadanos que se encuentren en Ucrania de que no podrá ayudarles en una “zona de guerra” si Rusia invade el país, les pidió tener expectativas “realistas” y les recordó que las Fuerzas Armadas no irán a rescatarles en el último minuto.

“Las zonas de guerra son inherentemente volátiles, impredecibles y extremadamente peligrosas por definición. Tendremos muy poca capacidad para ayudar a nuestros ciudadanos cuando eso ocurra”, explicó este sábado en una llamada con periodistas un alto funcionario del Departamento de Estado, informó Efe.

La embajada dejará de ofrecer servicios consulares a partir del domingo y tan sólo los ofrecerá desde una pequeña presencia consular en Lviv (en el oeste del país) para manejar emergencias, pero que no podrá proporcionar pasaportes, visas o servicios consulares habituales.

Reino Unido, Noruega y Dinamarca también pidieron el viernes a sus ciudadanos abandonar Ucrania mientras todavía haya medios comerciales disponibles para hacerlo, mientras que España aseguró que tiene preparado el dispositivo de evacuación de españoles por si hubiera que activarlo.

También este sábado, y sólo unas horas antes de la llamada, el gobierno de Estados Unidos ordenó la salida de Ucrania de 160 miembros de la Guardia Nacional de Florida (uno de sus cuerpos de reserva militar) como medida de extrema precaución. El secretario de Defensa, Lloyd Austin, ordenó “el reposicionamiento temporal” de estos 160 reservistas que llevan en Ucrania desde noviembre, informó el Departamento de Defensa, y se ubicarán en otros destinos en Europa.

“Este reposicionamiento no supone un cambio en nuestra determinación de apoyar a las Fuerzas Armadas de Ucrania, pero nos dará más flexibilidad para trabajar con nuestros aliados y disuadir una agresión”, indicaron desde el Pentágono.