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Valeria Csukasi y Juan Labraga, el 18 de junio, en La Huella de Seregni. · Foto: Rodrigo Viera Amaral

Valeria Csukasi y Juan Labraga, el 18 de junio, en La Huella de Seregni.

Foto: Rodrigo Viera Amaral

La izquierda no debe “regalar el discurso” de competitividad a quien dice “el Estado no sirve para nada”, según jerarca del MEF

En una actividad en La Huella de Seregni, el asesor de Política Comercial del MEF, Juan Labraga, y la vicecanciller Valeria Csukasi, intercambiaron sobre inserción internacional y las agendas de reformas.

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La Huella de Seregni fue sede de una nueva actividad del Nodo Estado de Fuerza Renovadora, en la que se encaró “la nueva inserción internacional”. Con este disparador, y ante la mirada de un grupo de dirigentes y militantes, los disertantes fueron la vicecanciller de la República, Valeria Csukasi, y el asesor de Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Juan Labraga. Como principales puntos, los funcionarios se refirieron el jueves al acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE) como “detonante” de un cambio de realidad a nivel de inserción internacional y al proyecto de ley de competitividad como parte de una “agenda bien relevante” que debe impulsar la izquierda uruguaya.

En el comienzo de la exposición, Csukasi consideró que, más allá del “contexto internacional”, en Uruguay, como país, comparativamente “no estamos tan mal”, y de hecho, dijo, se ha aprovechado para “tomar algunas decisiones”. “En el último año se nos han ido abriendo pequeñas puertas”, aseguró la vicecanciller.

“Empiezan a caer las fichas de dominó y se van empujando unas a las otras”, aseguró la diplomática sobre lo que le viene sucediendo al país en el último tiempo a nivel de inserción internacional. Puntualizó que el país necesitaba “un detonante para el cambio de dimensión de la inserción comercial” y ese fue el acuerdo Mercosur-UE. Según detalló, la “reacción en cadena” se vincula a que el cierre de la negociación “devuelve la credibilidad en los conceptos de comercio libre en torno a acuerdos comerciales”.

La agenda del Mercosur

Csukasi recordó que se está en la etapa final de concreción del acuerdo Mercosur con la Asociación Europea de Libre Comercio, y recordó que antes ya había entrado en vigor el acuerdo Mercosur-Singapur. Con miras al futuro, señaló la aparición de un Brasil “con un interés renovado en activar la agenda de negociaciones comerciales del bloque”, con la aparición de algunos mercados como Reino Unido o Japón. Entre otros países, la vicecanciller hizo referencia a negociaciones que continúan en pie con países como Canadá y Emiratos Árabes Unidos.

La agenda del Mercosur, según Csukasi, obliga a “empezar a hablar de algunos temas que eran tabú”, y habló de “reformas”, prestando “atención especial” a ciertos sectores y trabajando “en términos de promoción” para trascender el hecho de que una falta de diferenciación en el Mercosur haga que las inversiones tiendan “a los mercados más grandes”.

En referencia al Mercosur, Csukasi también remarcó que “se ve obligado a tener que conversar” sobre la “libre circulación de bienes y servicios”. “Podemos encontrarnos con una realidad en la que un producto que viene de Europa entra más fácil que un producto que viene de Uruguay; eso es claro que no es lo que queríamos nosotros ni lo que quería el Mercosur cuando se creó”, planteó. La diplomática enfatizó que este tema estará “mucho” sobre la mesa en “los próximos meses”.

La agenda de Uruguay

Más allá de la “tentación” que puede generar la dinámica actual de inserción comercial del Mercosur, la vicecanciller señaló que Uruguay tiene “los ojos bastante abiertos” para avanzar de manera bilateral. Más allá de reconocer que es “mejor” llegar a las negociaciones como bloque –por ejemplo, por el peso de la “billetera” de Brasil– puntualizó que también entra en juego la “falta de garantías que implica un camino conjunto” para cumplir los objetivos del país.

En ese sentido, Csukasi recordó que el país está “apostando” al Acuerdo Transpacífico y también pidió su incorporación a la Asociación Económica Integral Regional (RCEP). Asimismo, indicó que también se ha pedido “negociar” a varios países, entre ellos algunos de la región, como Colombia y Ecuador.

“Uruguay tiene una ventanita de oportunidad que seguramente es de dos años –que es lo que va a durar por seguro toda la inestabilidad mundial que estamos viviendo–, donde tenemos que aprovechar para hacer lo máximo posible”, planteó la jerarca. Teniendo en cuenta la agenda Mercosur y la bilateral, aseguró que existe la posibilidad de que “en dos años Uruguay pase a tener el 80% de sus mercados actuales cubierto por preferencias arancelarias”.

Al ser consultada específicamente por las relaciones con China, la vicecanciller puntualizó que “no está planteado en el Mercosur” un acuerdo comercial y agregó que tampoco se siente que el país asiático “esté insistiendo por ese camino”. “Entiendo que, por el respeto que tiene por un socio como Uruguay, no lo quieran poner en una situación incómoda sabiendo que tiene repercusiones geopolíticas”, agregó sobre el hecho de que tampoco estuvo planteado el tema en la visita de la delegación uruguaya a China.

Sin embargo, la jerarca sumó que un eventual acceso a la RCEP “podría generar oportunidades no solo para China, sino para otros países, como Corea del Sur, con los que el Mercosur no está avanzando”.

El desafío local

Csukasi remarcó que uno de los principales “desafíos” estará en “cómo hacemos internamente para encauzar una agenda y que no se nos vaya por las ramas”. Con ese punto de partida se sumó Labraga, quien marcó como hito el hecho de que Uruguay haya logrado superar un escenario negativo de “acceso a mercados” y de “estabilidad macroeconómica”, para poner el foco en una “agenda de competitividad” que es necesaria para la apertura al mundo.

“Me gustaría decirles por qué creo que es una agenda bien relevante para la izquierda uruguaya”, señaló el economista en referencia a una serie de medidas que, por lo pronto, se agrupan en el proyecto de ley sobre competitividad recientemente remitido por el Poder Ejecutivo. Labraga puso sobre la mesa planteos referidos a que “parece la agenda de [Javier] Milei” en materia de desregulación, y contrariamente a eso, aseguró que “desde la izquierda lo que hay que pensar es en una regulación eficiente”, logrando “no regalar el discurso” a quienes, como el presidente argentino, dicen que “el Estado no sirve para nada”.

“Uno no se tiene que sentir incómodo con esta agenda, porque en épocas de descreimiento sobre el Estado, tener un Estado más eficiente complica la visión de que no sirve para nada”, reforzó el asesor de Política Comercial del MEF.