Un grupo de transportistas “autoconvocados” se movilizó este lunes en 31 puntos del país en rechazo a la guía electrónica de carga en la que trabaja el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) para mejorar la eficiencia de los controles en el sector. En Montevideo hubo concentraciones en el puerto de Montevideo, así como también sobre los accesos de la ruta 5 y en el anillo perimetral. Uno de los voceros del movimiento, Federico Holzmann, explicó en Radio Carve que la convocatoria surgió luego de que se realizaran unos talleres “para la instalación” de la guía.
“Cuando pasan estas cosas, y en una situación como la que atraviesa el sector, empezamos a juntarnos de todos lados”, afirmó Holzmann, y sostuvo que el diseño de la guía es “bastante engorroso para el día a día del transportista”.
Asimismo, Holzmann, quien años atrás fue dirigente de Un Solo Uruguay, comentó que por este tema ya hubo una reunión con la titular del MTOP, Lucía Etcheverry. Dijo que en ese encuentro a los transportistas se les transmitió que el proceso de implementación de la guía que se viene llevando adelante “no tenía marcha atrás”.
Una de las principales diferencias radica en que, según los transportistas autoconvocados, la guía tendrá un costo asociado, algo que han rechazado desde el gobierno. La guía, sostuvo Holzmann, termina por “sumarle una nueva tarea al chofer”, convirtiéndolo en una especie de “policía del MTOP”. Consultada al respecto, Etcheverry dijo este lunes en rueda de prensa que la guía está “en un proceso de elaboración”. Apuntó que, en ese sentido, existe “un ámbito de diálogo y de intercambio instalado con la Intergremial de Transporte Profesional de Carga [ITPC]”.
“Cuando se llegue a los acuerdos de su contenido y de su tiempo, no puede llevar más de tres minutos su llenado. No tiene costo, además, y por supuesto que va a ser progresiva”, agregó la ministra. Etcheverry señaló que en este momento están abiertos “todos los ámbitos” y existe “toda la disposición” por parte del gobierno de incorporar “otros planteos” o “clarificar las cuestiones”.
El diálogo con la Intergremial de Carga
En la mañana de este martes habrá una reunión por este tema entre el MTOP y la ITPC. Etcheverry dijo que se está “a la espera de que presenten un punteo de los más diversos obstáculos o problemas” en torno a la guía. “La prioridad es la gran carga, no los pequeños transportistas”, afirmó la ministra, quien de todos modos reconoció que puede “llevar un tiempo de adaptación” la puesta en práctica del nuevo dispositivo.
En ese sentido, Etcheverry dijo que no “debe haber premuras para acelerar y hacer obligatorio” el uso de la guía “si no están todas las condiciones dadas”. “La guía no se va a imponer, pero tampoco se pueden imponer las respuestas; hemos dado la información con absoluta claridad”, afirmó.
Por su parte, el presidente de la ITPC, Ignacio Asumendi, dijo a la diaria que en una asamblea realizada el 4 de junio se “dejó en libertad a sus asociados” en cuanto a la participación en las protestas de los transportistas autoconvocados. Señaló que la gremial “comparte” alguno de los puntos planteados por los manifestantes, los cuales van en línea con el seguimiento de la guía que viene haciendo la intergremial desde setiembre del año pasado.
“En diciembre, el ministerio lanzó un plan piloto para poder empezar a probar el desarrollo informático de la guía en 15 empresas. Nosotros seguimos ese plan piloto y le fuimos marcando discrepancias, muchas de las cuales ahora las tomaron los autoconvocados”, apuntó Asumendi. “La guía es burocrática, lleva costos administrativos”, afirmó.
Asimismo, el presidente de la ITPC señaló que “hay temas de fondo” en torno a la guía que “podrían generar cierta contradicción” y dar paso a un escenario de “inseguridad jurídica” a la hora de su implementación. En cuanto al tema del costo, apuntó que este sería “indirecto” a partir del “tiempo” que los transportistas van a tener que destinar al trabajo administrativo.
En cuanto al cuestionamiento de los transportistas autoconvocados de que el costo está establecido reglamentariamente, Asumendi explicó que esto refiere al Decreto 366 de 2013, que, según explicó, establece “la posibilidad de que el ministerio cobre una tarifa por la guía”. “Entiendo que hay un compromiso de parte del ministerio [de Transporte] de no cobrar ese costo”, resaltó de todos modos.
“No cerramos ninguna puerta, pero exigimos de cierta manera que se hagan esas correcciones de uso, y también de que al transporte se le puedan plantear algunos beneficios”, agregó Asumendi. Esto último, señaló, se vincula a que la guía “tiene beneficios que no solo son para el transporte, sino para toda la sociedad en general”, al aportar información que permite “optimizar los recursos en vialidad”.
“El transportista va a correr con el costo de cargar la información que luego va a alimentar todo ese proceso, entonces, entendemos que algún beneficio tiene que tener”, remarcó Asumendi. A modo de ejemplo, mencionó que un posible beneficio podría ser un descuento impositivo.
Desde el Sindicato Único del Transporte de Cargas y Ramas Afines, en tanto, el dirigente Damián Fernández dijo a la diaria que la guía “no cambia mucho” lo que deben hacer los trabajadores, dado que “se enfoca solamente en la trazabilidad de la carga”. Dijo que se trata de una herramienta que puede ser “importante” en el marco de un sector “muy descontrolado”.
“Para nosotros es un paso inicial para más adelante –junto con otras herramientas– apuntar a un sistema de control integral que contemple también las condiciones de los trabajadores y el horario de trabajo”, agregó Fernández.
El trasfondo político
Algunos dirigentes de la oposición participaron este lunes en las movilizaciones de los transportistas autoconvocados, por ejemplo, los senadores nacionalistas Sebastián da Silva y Sergio Botana. El primero incluso publicó un video en sus redes sociales en el que, en conversación con uno de los manifestantes, advirtió sobre “los altos costos de producir y trabajar”, más allá de los cuestionamientos a la guía.
Dentro de los planteos también se puso sobre la mesa el precio de los combustibles. Consultada al respecto en rueda de prensa, la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, manifestó este lunes: “Me llama un poco la atención, tengo que decirlo también, que cuando uno ve las gráficas no llegamos a los niveles en que aumentó el gasoil en 2022 con la guerra de Ucrania y Rusia, y, sin embargo, no había habido este tipo de planteamiento en aquel momento”.
