Entrevistado por Panorama informativo de la diaria Radio, el intendente de Durazno, Felipe Algorta, abordó la discusión por la planta de energía fotovoltaica que UTE pretendía instalar cerca del pueblo Baygorria, pero que el gobierno decidió relocalizar en el departamento de Río Negro tras algunas diferencias con la Intendencia de Durazno (IDD), que propuso trasladarla a otro predio en el departamento.
“Yo planteé, en buenos términos y muchísimo antes de que saliera público, la posibilidad de que se relocalizara a unos metros, en propios campos de UTE. Yo fui director de UTE; conozco perfectamente la situación, conozco exactamente que no hay ningún problema de relocalización y acá lo que había era un trasfondo más politiquero”, señaló el nacionalista.
En mayo, Algorta envió al presidente de la República, Yamandú Orsi, una propuesta concreta y señaló que el tema estaba “en la cancha del presidente”. Para el intendente, el hecho de que Orsi haya tenido que interceder refleja “cómo lo han dejado solo en muchos temas” y opinó que eso “no tiene ni pies ni cabeza”. “Con todas las cosas que tiene, o que debería tener el presidente, están estos temas porque no supieron, de parte de su equipo y de su entorno, resolver con sentido común, por más de que yo no pierdo las esperanzas de que vamos a llegar a un acuerdo”, indicó.
Dijo que habló con el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, pero “no mostró mucho interés en resolverlo” y que en UTE estaban “atados de pies y manos a lo que dijera (la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda) Cardona”. Algorta no dialogó con la ministra porque, según él, ambos fueron directores de UTE y ella “sabía perfectamente” los intereses departamentales, pero “obviamente no le importó”: “Con una decisión rápida lo podría haber resuelto, y yo me enteré por la prensa, un día, que [la inversión] se iba a Río Negro”, cuestionó.
Algorta confirmó que habló con el intendente de Río Negro, Guillermo Levratto, y le trasladó que si para instalarlo prevé “bloquear un lugar logístico con potencial para otras cosas”, que tenga “cuidado”, porque en un parque solar “pongo los espejitos, genera energía y más nada”. “También le dije: no te embanderes con que con eso se va a llenar de puestos de trabajo, porque después eso va a ser un búmeran. Cuando empiecen a hacer la planta y vean que no movió la aguja, te van a decir ‘pará, me dijiste que me ibas a traer una UPM II’”, sostuvo.
Además, señaló que “UTE va a tener que comprar el predio por US$ 1,5 o más”, siendo que si lo movía a la zona propuesta por el duraznense “ya estaban en etapa de construcción”. “Mi esperanza va con el otro proyecto. Lo que a mí me interesa es que UTE le ceda a la IDD la posibilidad de desarrollar ese lugar, que es un lugar natural”, dijo sobre el predio de Baygorria, que es propiedad de UTE. Sin embargo, reiteró que es “compatible” con el proyecto solar, pero hay que hacerlo “a 500 metros, ni siquiera a diez kilómetros”.
El diálogo con la oposición departamental y con el gobierno nacional
Por primera vez, un edil frenteamplista preside la Junta Departamental de Durazno, desde la semana pasada. Al respecto, Algorta dijo que la oposición “peleaba”, sin éxito, por presidir el órgano legislativo desde hace ya varios períodos, y que en su gestión se planteó “cambiar un poco la lógica, porque a nivel nacional se da”, y “apostar por un mejor clima”, al tiempo que implicó “reconocer los votos que tiene el Frente Amplio en Durazno, que es la segunda fuerza más importante”.
“El clima es absolutamente distinto”, señaló el jerarca sobre el relacionamiento entre oficialismo y oposición en el interior con respecto a Montevideo. Dijo que en Durazno enfrentan problemas de inundaciones y todos trabajan en la misma mesa “pensando en cómo resolver”. Aseguró que no tienen “tiempo ni ganas de generar esa confrontación” y se preguntó “cómo después te sentás a tratar de resolver si estás con un diálogo tan cortado” como el que se da a nivel nacional.
Sobre el diálogo con el gobierno, señaló que durante el período anterior el actual presidente del FA, Fernando Pereira, “promovía los caceroleos” durante la pandemia y “son los que hoy piden que la oposición baje la pelota”. “Es muy difícil, en ese ida y vuelta que ha venido desde hace algunos años tan friccionado y en un nuevo estilo, porque la verdad que no era el estilo de Uruguay criticar todo, todo el tiempo. Ese fue el estilo que, a mi criterio, se comenzó a ver bajo la presidencia de Fernando Pereira”, acotó.
En ese sentido, se preguntó si no se está “bastardeando un poco la herramienta de criticar cuando realmente vale la pena” y consideró que el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, intentó dar una señal de “parar un poco”, ya que “vivimos en un país con democracia y nadie pretende que eso se corte”, al convocar una reunión entre exintendentes blancos en abril.
Respecto de la Rendición de Cuentas –los partidos de la Coalición Republicana anunciaron que no la votarán– dijo que “las negociaciones no deberían cesar”, aunque discrepa con que no votarla “genere problemas para la primera infancia”, porque la ley “fundamental” es el presupuesto. También se prevé que el programa Más Barrio que impulsa el gobierno llegue a Durazno, pero dijo que todavía no sabe “con claridad” qué es lo que se prevé intervenir y espera que “antes de hacer nada, por lo menos, nos cuenten por dónde va y que sea tomada en cuenta también la opinión de quienes estamos todos los días trabajando”.
