La cercanía del Mundial tiene las alarmas permanentemente encendidas en cuanto a las lesiones. La última preocupación del fin de semana radica en la situación sanitaria de Sebastián Cáceres, que sufrió un duro choque que le dejó secuelas por el golpe en la cabeza.
La situación se dio en el segundo tiempo del empate 3-3 ante Pumas, el domingo, por la liga mexicana. América, club que defiende el zaguero uruguayo, oficializó el parte médico e indicó que el zaguero “se fracturó el arco cigomático; además sufrió una conmoción y trauma ocular”. El escrito agregó que “recibió el tratamiento indicado por médicos de tres especialidades que realizaron una valoración integral. Su recuperación será de acuerdo a evolución”.
Este tipo de lesiones suelen tener de seis a ocho semanas de recuperación. En ese caso, el plazo mínimo vence con el campeonato del mundo iniciado, ya que sería el 21 de junio, cuando Uruguay juegue su segundo encuentro, ante Cabo Verde.
Los tiempos podrían reducirse con la utilización de algún tipo de máscara. Lo cierto es que eso también dependerá de la evolución de la lesión del zaguero, que, por lo pronto, no jugará el final de la temporada de la liga. América disputará el próximo domingo el partido de vuelta por los cuartos de final.
Las situaciones sanitarias que monitorea permanentemente el cuerpo técnico de Marcelo Bielsa
Además de Cáceres, hay otros futbolistas que están en duda para la Copa del Mundo. Los casos más leves son los de José María Giménez y Rodrigo Bentancur. El zaguero volvió a la convocatoria de Atlético de Madrid para la semifinal de vuelta de la Champions League frente a Arsenal, después de un mes sin apariciones por una lesión muscular.
El volante salió sentido en el último encuentro de Tottenham por la Premier League. Viene de meses inactivo por el desprendimiento del bíceps femoral, pero en principio no hay mayor gravedad en la situación actual.
Mucho más complejo es el caso de Giorgian de Arrascaeta, que se fracturó la clavícula. Pese a que la operación fue exitosa, es casi un hecho que, en caso de representar a Uruguay en el Mundial, sería un refuerzo de lujo luego de la fase de grupos. Es muy difícil que pueda estar a la orden en los primeros tres partidos. Será decisión de Bielsa incluirlo en la lista de convocados.
En situaciones normales, Joaquín Piquerez estaría descartado. Fue operado tras la rotura de ligamentos de su tobillo derecho en el amistoso ante Inglaterra. Las ganas del jugador hacen que siga peleando y deje un mínimo de esperanza de que pueda llegar.
Hay muchas figuras a nivel continental que ya están descartadas para el Mundial por lesión, incluso en los rivales de la celeste en la fase de grupos.