Una vez más la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) debe considerar, en diálogo con las autoridades sanitarias, la posibilidad de extender la suspensión de las clases presenciales. Ya lo había hecho hasta el viernes 9 de abril, pero ahora se evalúa volver a prorrogar la medida para reducir la movilidad.

Juan Gabito, integrante del Consejo Directivo Central (Codicen) de la ANEP, dijo en diálogo con Radio Uruguay no estar seguro de que se mantenga esa fecha. “Esta decisión no la tomó la ANEP, sino el gobierno nacional por la situación sanitaria; la determinación de cerrar los centros no previno de los contagios intracentros, sino para frenar la gran movilidad que implica que 700.000 alumnos y más de un millón de funcionarios se trasladen”.

Gabito explicó que las decisiones se toman “semana a semana”, pero en su opinión personal “esto va a seguir”. “El miércoles tenemos sesión y esa decisión se toma previa consulta al los ministerios de Salud Pública y Educación. La derecha la tiene el concepto de seguridad sanitaria, más que el derecho a la educación, que es muy importante, pero primero la vida; no vamos a sacar una resolución sin conocer la posición de la autoridad sanitaria”.

Su impresión personal, según afirmó, es que las clases presenciales no volverán hasta mayo, para acompañar el concepto que propuso el Grupo Asesor Científico Honorario de “blindar abril”, aunque destacó que si “las autoridades departamentales y los centros coordinadores de emergencia indican que en algún lugar ya no hay riesgos se puede habilitar la presencialidad antes”.

La obligatoriedad significa que “no estamos de vacaciones”

Robert Silva, presidente del Codicen, aclaró en diálogo con En perspectiva que la obligatoriedad no implica que si un estudiante no se puede conectar las faltan vayan a afectarle el año. “Obviamente no va a afectar su trayectoria educativa. Lo que queremos decir es, sencillamente, que no estamos de vacaciones: todos tenemos que desarrollar, desde las posibilidades que tenemos, los mayores esfuerzos”, señaló.

En esta línea también opinó Gabito, quien dijo que “la obligatoriedad no es para penalizar a nadie, sino para identificar a quienes se conectan y quienes no y poder evaluar la progresión de aprendizaje de cada uno de los sistemas”.

Gabito agregó que “se lleva un registro” de quienes no se conectan, “pero no con el ánimo de decir que perdió el año por faltas, sino que lamentablemente, lo que va a ocurrir es que a ese estudiante no se le pudo medir o evaluar ningún grado de aprendizaje, entonces el sistema no puede hacer la ficción que para ese estudiante haya pasado lo mismo que para el que se conectó”.

Por otra parte, Silva dijo que en educación secundaria y UTU los centros educativos van a estar abiertos en turnos que se van a comunicar a las comunidades: “Si algún docente me dice que no tiene dispositivo o conectividad, todos nuestros centros educativos públicos tienen conectividad y dispositivos”, por lo que “el que tenga algún problema se podría trasladar” al centro, señaló.

También recordó que Antel tiene un plan para docentes por el que se recargan hasta 40 gigas mensuales de forma gratuita, pero dijo que si un docente “no puede contratar este plan tan beneficioso se puede trasladar” al centro. Dijo que los docentes tendrán ahora “la obligación de registrar todas las actividades de vinculación con los estudiantes”, por lo que, a diferencia del año pasado, el trabajo “no queda librado a la disposición o la voluntad”.

Reivindicó que Uruguay “tiene una situación de privilegio respecto de otros países” en materia de conectividad, producto de “esfuerzos de anteriores administraciones y de la actual”, y señaló que se han distribuido “23.000 dispositivos a pesar de la pandemia”.

Además, señaló que más de 150.000 niños se inscribieron para recibir las partidas por alimentación, que se cobran junto con las asignaciones familiares o por redes de cobranza, y añadió que el sistema de transferencias está aprobado hasta el 20 de abril.

Ceibal espera entregar laptops en bachillerato a mediados de año

Días atrás, el presidente de Plan Ceibal, Leandro Folgar, dijo a El País que 5% de los estudiantes de escuelas públicas y 8% de ciclo básico no se habían conectado el año pasado a ninguna de las plataformas que ofrece el sistema. Este lunes, en diálogo con Doble click, detalló que esto no significa que no tengan conexión, sino que no usaron las herramientas que propone Ceibal.

Folgar detalló que “este contexto nos encuentra en una situación muy superior en lo que tiene que ver con robustez de las plataformas, con Ceibal mucho más orientado a un servicio al usuario; para nosotros el crecimiento exponencial y los récords de uso y acceso no dejan de romperse y superarse. Por ejemplo, para la plataforma Crea: pensando en el período del 1º al 24 de marzo tenemos 490.000 accesos, eso es muy superior incluso a los números de 2020”.

Uno de los reclamos del colectivo de Familias Organizadas por la Educación Media Pública era que se pudiera extender el acceso a dispositivos también para los estudiantes del segundo ciclo, algo que hasta ahora no era competencia de Ceibal. Folgar detalló que a partir de la ley de presupuesto votada en 2020 Ceibal obtuvo una partida para comprar dispositivos que destinará a estos estudiantes y agregó que según el cronograma deberán llegar al país y ser repartidos a mediados de año.

Sobre la conectividad, resaltó el convenio con Antel, que permitió que todas las conferencias que se hagan a través de la plataforma Crea no consuman datos, y aclaró que ahora se aumentó la capacidad a 10.000 conexiones simultáneas, cuando el pico máximo del año pasado fue de 2.000. Las familias celebraron esta opción, pero advierten que para que eso suceda, los dispositivos tienen que contar con saldo, de lo contrario no se pueden conectar.