
Cultura
Hacia afuera
Todo empezó en forma más o menos fortuita durante el motín de 2003 en la cárcel de Canelones. La periodista Andrea Villaverde, entonces en la radio El Espectador, consiguió el celular de Catuca, uno de los reclusos, y lo entrevistó telefónicamente. En 2005 los presos empezaron a organizarse en comisiones, incluido un interesante proyecto de rehabilitación voluntaria, y se les ocurrió contactar a Andrea para que los apoyara en los contactos con el exterior de la cárcel y en la organización. Andrea se terminó involucrando en todo el proceso y fue designada por los presos como la “madrina” del proyecto. Durante 18 meses visitó regularmente la cárcel. Sin esos antecedentes hubiera sido muy difícil que los reclusos aceptaran protagonizar este documental, fotografiado y dirigido por la pareja de Andrea, el cineasta Vasco Elola, y abrirse de esa manera ante la cámara y el micrófono.