Nacional
Cuando existimos
No sé, es difícil hablar por todos, nombrarnos, decir que esto que me pasa con la lluvia chorrea en otros. Por eso, a veces, el yo excesivo y la afirmación rotunda: Montevideo se encuentra consigo misma, con uno de sus estadios más genuinos, cuando llueve. Esas cosas naturales (su lluvia, su viento, su luz) que develan una correspondencia improbable pero posible entre uno y su entorno. Quizá sea al revés, es cierto: que este clima emputecido sea el que nos determina el carácter.