Para algunas generaciones en Colombia, la herencia es esta. Estas son las gramáticas del horror que hemos heredado, y la tarea es transgredirlas, cambiarlas.
Si siempre es difícil manejar el gasto público, en Uruguay se suma un desafío adicional: es altamente endógeno, es decir, con un volumen y un destino que carecen de margen para otras opciones.
Con esta integración, la derecha chilena podría, perfectamente, escribir una Constitución que responda a sus propios intereses e ideología, sin tener que negociar ni una coma con las fuerzas de centroizquierda.
Es necesario instalar en la agenda pública no sólo los temas emergentes, sino también el debate sobre qué tipo de salud queremos desarrollar, qué nivel de participación de la comunidad pretendemos.
Es importante que los esfuerzos de producción sostenible se consoliden como políticas de Estado, y que cuenten con apoyos institucionales que trasciendan los diferentes períodos de gobierno.
El procesamiento de información, su almacenamiento, uso o análisis, conforman un laberinto sobre el que no tenemos poder de decisión y que se nos presenta inentendible e imprevisible.
Hacer frente hoy al avance de la ultraderecha, ya cómodamente haciendo uso del poder, implica hacer esfuerzos para evitar tropiezos y sostener lo poco que desde el retorno a la democracia en Chile se ha conseguido.
Cuando merma la inversión social, las soluciones habitacionales escasean y se transforman, en la peculiar economía política de las políticas baratas, en botines de dádivas y prebendas.