La idea es que empresas pongan los ómnibus y el gobierno el combustible, y evitar que población de pequeñas localidades rompa la burbuja para ir a vacunarse
Los datos enviados servirán “como elemento de presión a las empresas que, especulando con la situación actual, están precarizando el servicio”, y “dejando población a pie”.
Denuncian que empresas están haciendo “una reforma” sin consultar y critican que cortaron turnos y servicios directos, y no están haciendo las líneas sociales.