Hay una serie gastronómica de estreno. Es uruguaya y su principal objetivo es divulgar el trabajo del sector cooperativo mientras se utilizan insumos para preparar recetas interesantes con un presupuesto acotado. “¿Ya comiste? / ¿Qué comiste? / ¿Querés comer?”, reza el estribillo de “Los eucaliptus”, de Eté y los Problems, la canción que se silba en la cortina sonora.

Este miércoles a las 11.00 en la diaria Lab (Treinta y Tres 1479 esquina Cerrito) será el lanzamiento de La cocina cooperativa, un proyecto de la productora Kreativa conducido por Andrés Brian Iuliano. Durante la presentación se podrán ver avances del programa, que constará de 13 entregas de media hora, por streaming, en su primera temporada. Participarán en el encuentro los presidentes del Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop), la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (Cudecoop), la Federación de Cooperativas de Producción del Uruguay (FCPU), y el gerente del Instituto Gastronómico Internacional (IGI, asociado al proyecto), en cuyas instalaciones se filman los episodios.

Con la cultura gastronómica que tiene incorporada desde pequeño Brian Iuliano, el cocinero al frente, no es extraño que la primera entrega del programa sea con un plato como sorrentinos de ricotta, bondiola y verdeo. Puede parecer complejo “en los titulares”, dice el Tano, pero al final cualquiera puede animarse a hacerlos.

“Es una pasta rellena con una complejidad media, porque implica varios pasos, pero que nunca falla y es muy rica”, aseguró, antes de indicar que los ingredientes, íntegramente de origen cooperativo, pueden ser sustituidos por opciones aún más económicas si es necesario. “Tiene harina de Molino Santa Rosa, verduras de Calprodec [Cooperativa Agraria Limitada Productores de Canelones], bondiola de Caluprocerd [Asociación Uruguaya de Productores de Cerdos], ricotta de Calcar, y muzzarella y queso parmesano de Conaprole. Elegimos esta receta para mostrar que es posible hacer platos elaborados con una cantidad importante de ingredientes, para cuatro personas, por menos de $ 400”, indica.

Es más, con los precios vigentes este mes, la receta inicial tuvo un costo de 386 pesos. Incluso, si el recorte es menester, en el relleno, en lugar de crema de leche, se puede hacer una salsa blanca y agregarle mostaza y nuez moscada, sugiere el cocinero. Pero eligieron usar crema, que en el imaginario figura como un ingrediente caro, para demostrar que con productos cooperativos esos gustos pueden estar al alcance, dice. Los utensilios se adaptan del mismo modo: si en casa no hay moldes de pasta, aconseja recurrir al “clásico vaso de Requesón como cortante”.

Costumbres heredadas

“Vengo de familia de italianos, mi viejo, Carmelo, y mi vieja, Antonietta; ella fue la que me inició directa e indirectamente en el mundo de la gastronomía”, cuenta Brian Iuliano al recordar las preparaciones caseras para recibir a parientes y amigos los fines de semana. “Tranquilamente éramos 15 personas”, apunta, sobre los comensales que se arrimaban a compartir los tallarines amasados en casa o la pasta rellena, entonces cortada a mano y servida en generosas porciones. “Me acuerdo del sonido de la masa repicando en la mesa de cármica, con un palote grande”, ilustra el hoy cocinero, “y de los cajones de tomates, en verano, para hacer salsa y otras conservas, como berenjenas en escabeche o bebidas espirituosas, como limoncello (de limón o de naranja). Y siempre estaba esa cuestión de consumir lo que uno produce; en cualquier espacio que se pudiera plantar algo, mis viejos plantaban, desde hojas verdes a cualquier otro vegetal que pudiera crecer en la vuelta. También mis tíos tenían algún animal y con los primos, que éramos muchos, atrás del ritual de la juntada, estaba el de la carneada, y después pintaba un asado o comer chorizos. Otros tiempos; capaz que hoy pasa en el interior, pero los niños de ahora no viven tanto esas experiencias, como compartir momentos en la cocina, cultura que traspasa de generación en generación”.

La consigna del ciclo es “Recetas con historia”, aunque admitan distintas versiones: no importa si el origen del sorrentino es italiano o marplatense, por ejemplo, sino todo lo que sucede alrededor de una buena porción en grata compañía. Eso, recalca el cocinero, alimenta también el espíritu de cada entrega.

Aparte del plato, se invitará a figuras mediáticas, que compartirán sus experiencias en relación a la comida, la economía doméstica y su cercanía con el tema cooperativo. No serán entrevistas habituales, en ese sentido.

Además, a lo largo de las emisiones se irá configurando una tabla de posiciones en base a un segmento de juego –Los dados cooperativos– que se propone al cierre del programa. Quien obtenga el mayor puntaje ganará una selección de productos o servicios cooperativos que serán donados a una institución elegida por el participante. Vale destacar que la competencia también se hará de manera cooperativa, permitiendo que invitados de distintas emisiones formen equipos.

Reciben recetas

Si el público del programa siente que puede colaborar con sus propias preparaciones económicas e intercooperativas, puede enviarlas, incluyendo una imagen, a [email protected] Para enterarse de las novedades: https://linktr.ee/kreativauy.


Aniversario patrimonial

Café Patrimonio (Juan Paullier 1294) cumplió un año el martes pasado y este sábado lo festeja durante todo el día al sol. La celebración arranca a las 12.30 con Leo Méndez musicalizando el almuerzo junto a su saxofón y de tarde toma la posta la DJ Mel Gelber, que ambientarán los platos y tragos especiales previstos para la ocasión.

Cerveza solidaria en Malafama

Anualmente el Club de Cerveceros Caseros del Uruguay elige, mediante concursos internos, al Cervecero Casero del Año. El premio consiste en acceder al privilegio de cocinar una de sus cervezas premiadas en una cervecería artesanal y luego su producto es vendido como la Cerveza Solidaria. Se denomina de ese modo ya que lo recaudado se destina a fundaciones e instituciones regionales con foco en la ayuda a los más vulnerables. En las ediciones anteriores fueron beneficiadas las fundaciones Pérez Scremini, Peluffo Giguens, Teletón, Álvarez Caldeyro Barcia y Corazoncitos. Ya van por la sexta edición y los socios del Club seleccionaron esta vez a la Fundación Canguro.

El domingo 24 de julio Santiago Buceta, el cervecero correspondiente a 2021, cocinó en el local de Malafama una American IPA. El lunes pasado fue enlatada y el domingo 28 de agosto, en un evento abierto a todo público, en la misma cervecería (Maldonado 1970), a partir de las 19.00 se la podrá probar o comprar para llevar. Cada lata cuesta $ 200.

Platitos originales en Bacacay

Esta noche de sábado el cocinero Martín Sanjinés (Sanjo) va a estar en Café Bacacay (Buenos Aires y Bacacay, frente al Solís) sacando una serie de platitos que, adelantó, serán “súper divertidos, llenos de sabor, texturas y colores, con productos locales de colegas y colaboradores”. La propuesta invitada se suma a la barra del locatario Sebastián Cella y sus tragos, todo ambientado musicalmente por vinilos. La cita es desde las 19.00 al cierre.