Néstor Moreno y Alejandro Silvera formaron el dúo de música de raíz campesina Copla Alta hace 15 años en Santa Clara de Olimar (Treinta y Tres) pero se conocen desde mucho antes. Cada uno, con su guitarra, venía cantando como solista, y en determinado momento se dieron cuenta de que las cosas que tenían para decir –y la forma– eran muy parecidas, según recuerda Moreno. “Ya habíamos coqueteado un poco con la idea de hacer un dúo, de jugar con las voces y demás, entonces nos lanzamos a esta aventura. Obviamente que en los primeros tiempos, como en la mayoría de los casos en la música popular y del interior, fuimos a muchos festivales a los que accedimos por concurso”, cuenta el músico.

Como a todo dúo de Treinta y Tres, al inicio lo persiguió la sombra gigante de Los Olimareños. Moreno recuerda que al principio eso tuvo “mucho peso”, pero ya hace tiempo que se dieron cuenta de que “en vez de ser una carga, era un escalón”, una forma estética y ética de hacer las cosas, que era donde estaban parados “casi todos”. Por supuesto, ambos músicos escucharon a Los Olimareños desde niños, y luego siguieron las carreras solistas tanto de Braulio López como de Pepe Guerra.

Justamente, junto con Guerra grabaron Desde el Olimar (2019), su último lanzamiento, registrado en vivo, que consta de 25 canciones, entre las que no faltan himnos de Los Olimareños como “Orejano” y “A Don José”. “Con Pepe nos conocemos desde hace ya una cantidad de años, no sólo de los festivales, sino por un vínculo de amistad. Hace mucho tiempo que estábamos jugando con la idea de hacer un espectáculo juntos, que al final fue una temporada y media o dos, en la que recorrimos casi todos los festivales del país. Terminó en el Auditorio del SODRE, cuando se grabó el disco. Si bien es inexplicable, es fácil que la gente se dé cuenta de lo que se siente al estar al lado de un tipo como Pepe”, dice Moreno.

Copla Alta se presentará el viernes a las 21.00 en la sala principal del Teatro Solis (entradas por Tickantel a $ 700) con un espectáculo de dos horas en el que repasará sus 15 años de carrera, con cinco discos editados y canciones que no pueden ni tampoco quieren dejar de cantar. “Si eres arroyo, mujer, / yo soy arena; / para que vueles, mujer, / me vuelvo viento. / También soy ala, mujer, / si me lo pides, / porque es amor, mujer, / lo que yo siento”, dicen los primeros versos de “Mujer”, una de las que nunca pueden faltar, del disco De la tierra aquella (2013).

Moreno cuenta que para el dúo la etapa de más encierro de la pandemia la usaron para “acomodar el cuerpo”, ya que, como muchos, al principio pensaron que la emergencia sanitaria iba a durar menos de lo que está durando. “Después del período de resignación, de una incertidumbre muy grande, que sigue hasta ahora, por no saber cuándo pasará esto, empezamos a dedicarles tiempo a cosas que teníamos en el tintero: textos que estaban a medio musicalizar o canciones que estaban prontas pero que muchas veces, por el trajín de los festivales, no tenemos tiempo para dedicarles”, dice Moreno.

El músico agrega que en la “vieja normalidad” el dúo vivía haciendo ruta de jueves a lunes para tocar por todo el interior, por eso el hecho de no estar tocando ni tener contacto con la gente les cambió “radicalmente la vida”. “Pero hay un momento en el que uno se para, así ve dónde está y trata de sacar un poco de provecho de eso”, acota.

Si bien el motivo inicial del recital era festejar los 15 años de carrera, debido a la pandemia la presentación pasó a titularse “Respuesta”. “Como una manera de responder a todo esto que estamos viviendo: vernos con la gente y generar el vínculo energético con la música”, finaliza Moreno.


Fernando Cabrera (archivo, marzo de 2016).

Fernando Cabrera (archivo, marzo de 2016).

Foto: Mauricio Kühne

Fernando Cabrera

El cantautor vuelve a La Trastienda luego de dos funciones en agosto con entradas agotadas. La cita será jueves y viernes a las 21.00. Además de sus infinitos clásicos, no faltarán estrenos, que formarán parte de Simple, su nuevo disco de estudio, que saldrá más temprano que tarde. Las entradas se consiguen por Abitab y valen 1.000 (mesas) y 1.300 (platea preferencial).

Noche lírica

Jueves y viernes desde las 20.00 en el Auditorio Nacional del SODRE la Orquesta Sinfónica de esa institución, con Ligia Amadio como directora invitada, se despachará con una noche lírica. Participarán los solistas Gustavo Balbella (barítono), Alfredo Belloni (tenor), Verónica Cangemi (soprano), Adriana Mastrangelo (mezzosoprano), Alfonso Mujica (barítono), Carolina Rotela (mezzosoprano), Luz del Alba Rubio (soprano), Angelo Zapata (tenor) y Eiko Senda (soprano).

El programa contará con piezas de ópera de Wolfgang Amadeus Mozart, Gioacchino Rossini, Giacomo Puccini y Giuseppe Verdi, entre otros tanos. Las entradas se consiguen por Tickantel y van desde $ 60 a $ 980.

Snake

Dos pasajes paramarte, el primer disco de Snake, está cumpliendo dos décadas. Por eso la banda lo festeja tocando todas sus canciones, junto a otros de sus hits, hoy a las 21.00 en La Trastienda. Las entradas se venden por Abitab y valen $ 590 (mesas) y $ 790 (platea preferencial).

Muy Tundra Bo

“Érase una vez un Tundra Bar. Cosas increíbles sucedían en su sótano: bandas tocaban, bailecitos se armaban, mas llegó el 2020 con pandemia y distanciamiento social y ese espacio tan preciado se engualichó. Hoy el sótano no está funcionando, pero su esencia se transforma en la segunda edición de Muy Tundra Bo, un festival que mantiene vivo el espíritu subterráneo del Tundra”.

Así se anuncia el festival que tendrá lugar hoy a las 21.30 en Sala Camacuá, con la presentación de la banda Danteinferno, con entradas a $ 360 por Tickantel. Hay 4x1 –sí, 4– para suscriptores de la diaria.

Buceo Invisible

Buceo Invisible

Foto: Guillermo Wood

Buceo Invisible

El colectivo artístico de música y poesía se presentará hoy a las 21.00 en la sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional del SODRE. Las entradas se consiguen por Tickantel, valen $ 600 y hay 2x1 para suscriptores de la diaria. Se anuncia que, como suele pasar en los toques de Buceo Invisible, “el énfasis escénico y conceptual” estará puesto “en el trabajo de iluminación y sus conexiones íntimas con la palabra y el sonido”.