“Xav es de Capricornio, muy de Capricornio. Le gusta hacer aparatos, adoptar una mascota y hablar de salud mental, ya que carece de estas últimas tres cosas. Lo conmueven hasta el paroxismo los alfajores de maicena y el flan, al punto que piensa que la frase nominal compuesta ‘pastelería erótica’ es una redundancia”. Así se presenta en sociedad el director responsable y fundador del grupo vocal uruguayo Afines y Afines, Xavier Aníbal Font, a quien muchos conocerán por su faceta carnavalera y otros por sus labores como docente de Educación Musical y director de coros.

Como guionista y actor de parodistas Momosapiens obtuvo el primer premio de la categoría en el concurso oficial de este año. Fue parte de los planteles de Aristófanes y Jardín del Pueblo, y miembro fundador de la influyente Demimurga.

Con Afines y Afines, el grupo con el que este domingo festejará el 25º aniversario de actividades ininterrumpidas, parece haber encontrado la forma óptima para conectar sus grandes pasiones.

“El grupo se fundó a mediados de 1999, con un año de proceso en plan ‘tengo ganas, ¿qué hago?, ¿cómo hago?’, y, ante todo, ‘¿quién me va a seguir la cabeza?’, cuenta Font en diálogo con la diaria.

“Con Demimurga, un año antes, había tenido una masa crítica de amigos a los que les pasaba melodías y la cosa sonaba. Así como nunca había integrado una murga y me metí a dirigirla, en este caso era diametralmente opuesto: siempre había cantado en coros, pero nunca había dirigido uno. Tenía 16 años”, explica.

Al principio, Font no estaba convencido de tomar la batuta, pero la dinámica del colectivo lo fue arrastrando hacia ese lugar, admite. “La cuestión es que toda la vida quise tener un grupo, aunque no sabía de qué, hasta que, de pronto, la verdad se fue revelando sola”, dice.

Actualmente, a Afines y Afines lo integran 20 hombres y mujeres cantantes de diversas edades y procedencias, entre los que podrían destacarse Natalia Collares (“la mezzo por excelencia del grupo, cuyo desprecio por las reglas ortográficas es el mismo que tiene por las notas desafinadas, ya que es faro y guía de sus compañeros”), Matilde Garrido (“le gusta saludar a celebridades que ya fallecieron por Facebook con mensajes del estilo ‘se fue de gira’ o ‘vuela alto’”) e Ignacio Chartier (“le gusta ir a Cordón Soho a pedir un ‘Cortázar’ en vez de un café con leche, a los lugares donde venden ‘café de autor’”).

Según Font, el grupo tiene una identidad instrumental definida, en su condición de coro a capela, sin instrumentos: “Eso facilita el flete y traslado de equipos y da, a la vez, dolores de cabeza al sonidista”, dice, y suma la influencia en su repertorio de la música popular uruguaya y una propensión “hacia la guarangada” que con el tiempo derivó en la resignificación de clichés propios, que fueron el germen de sus primeras composiciones originales cargadísimas de humor, con las que se completa su propuesta escénica.

“En tiempos de zapping, on demand, escroleos y pop acaramelado, nuestro espectáculo tiene los fundamentos para probar si la música a capela puede ser un buen estóper de las distracciones del consumidor medio en el siempre difícil partido de fútbol de la concentración”, reflexiona sobre la propuesta coral y dominguera.

Algo alejado de su máscara, Font señala: “Todos los músicos tienen un enamoramiento con el timbre de su instrumento. En mi caso, que es el coro, todavía no he encontrado la tímbrica que sustituya la emoción y la versatilidad del canto coral. Ser un intermediario entre la partitura y la carne es una motivación que pasan las décadas y no se me pasa. Y con lo de la versatilidad, lo mismo: es muy divertido y desafiante trasplantar los géneros musicales y su efectivo instrumental al código del canto”.

El proyecto, confiesa, le permite escribir música y humor, y “pensar la posición del cuerpo en base al discurso y al plano de sonidos, intervenir en la construcción de la música con el instrumento más complejo, que es el humano que piensa y se emociona. Nunca vi una tuba pensar y emocionarse sola”, remarca sobre Afines y Afines, al que los más cercanos conocen como “el coro que le gusta a tu tía que juega a los casinos online”.

Afines y Afines, 25 años. Domingo a las 19.00 en el Auditorio Vaz Ferreira (18 de Julio 1790). Entradas a $ 500 en Tickantel.