“Fue un disco medio urgente, de ganas de hacer algo”, dice Pedro Dalton sobre Lo oscuro queda claro, el nuevo material de estudio de Chillan las Bestias, que salió a fines de 2024 y presentarán este sábado en Sociedad Urbana Villa Dolores. En plataformas digitales –Spotify y afines– el material está catalogado como un EP, es decir, la mitad de un LP, porque contiene sólo seis canciones, pero algunas son bastante largas (como la homónima, de siete minutos), por lo que en total dura casi media hora. Para Dalton no hay vuelta: no es un EP, sino un disco hecho y derecho.
La banda tiene una pata importante de músicos argentinos, por eso las canciones se grabaron en Buenos Aires, nada menos que en plena pandemia, a principios de 2020, cuando aflojaron las restricciones y Dalton pudo cruzar el charco. La música de las canciones ya estaba pronta cuando viajó a la vecina orilla. Se quedó cerca de diez días y a partir de lo que escuchó escribió todas las letras, en el apartamento de Franco Varise, el tecladista del grupo. “Me encerraba en el cuarto y me quedaba todo el día escribiendo ahí adentro, ni salía a la calle”, recuerda Dalton.
El cantante cuenta que empezaron a armar el disco en ese plan de “sacarse las ganas”, pero luego el asunto se volvió más profundo, porque las canciones “empiezan a pedir” y los músicos no saben cuál será el resultado de lo que piden. “Quedó mucho más de lo que pensaba que podía llegar a quedar”, acota. Excepto las voces, el disco lo grabaron todos los músicos juntos como si fuera en vivo –con el violín incluido– y luego, ya de vuelta en Uruguay, Dalton grabó sus voces y las mandó para Argentina. Dice que al principio el sonido del álbum quedó “muy apretado”, que era lo que buscaban pero no tanto; entonces, hubo mucho trabajo de posproducción y por eso recién salió hace pocos meses. El cantante subraya que finalmente lograron “domar a la bestia”.
El disco es dueño de un sonido bastante atmosférico, quizá como ninguno de los tres anteriores del grupo, y Dalton comenta que tiene menos del toque “rioplatense” que suele desplegar Chillan las Bestias. Aun así, algunas de las canciones desprenden aroma de por acá. Un ejemplo es “La casa de la risa”, con un marcado aire tanguero. Dalton dice que la canción describe un vodevil de los 60. La idea le germinó luego de leer artículos sobre la época del músico argentino conocido como Tanguito (José Alberto Iglesias).
En la introducción hay un viboreo melódico de una especie de acordeón podrido, pero Dalton no recuerda qué es exactamente, porque le metieron mucha cosa. Es más, cuenta que, luego de grabar las voces en el estudio, tomó un micrófono de esos largos como los que usaba Marcelo Tinelli, para hacer sonidos a través de un pedal, y el resultado dio algo que no tenía nada que ver con la voz. “Hay de todo, está súper pichicateado porque nos copamos experimentando”, dice.
Para Dalton, se trata de un disco bastante particular en la discografía del grupo “porque apuesta más a lo psicodélico o experimental que a lo estrictamente musical”. Quizás esa veta se note más en “Lo oscuro queda claro”, porque hay varios paisajes y un vaivén amplio de dinámicas. Tanto en esa canción como en otras del disco es fácil reconocer influencias (sobre todo por el timbre de algún instrumento o por el empaste lo-fi del sonido) de Tom Waits, en particular de los discos Bone Machine (1992) y The Black Rider (1993). “Sí, venimos de ahí”, comenta Dalton, y agrega que una canción que fue grabada pero que la dejaron afuera del álbum también tenía “mucho que ver con Tom Waits”.
“Te tiembla el pulso mal, / te late esa explosión, / si no te late bien / te tiembla el ojo mal”, canta Dalton, luego de una larga introducción instrumental, en “Marioneta de Paco”, una de las canciones más gráficas y de las mejores del “EP”. El cantante dice que la letra nació de lo que se ve en las calles tanto de Montevideo como de Buenos Aires. “Más rioplatense que eso no hay, es algo que me tiene bastante conmovido de todo lo que está pasando. Está en todos lados, en todas las ciudades, en cualquier barrio que vayas hay”, dice. “En una esquina se durmió / un marioneta roto, / olor a paco y bulevar / esquina monoambiente”, canta Dalton.
La presentación del disco este sábado será “muy sutil”, señala el cantante: a diferencia de lo que solían hacer con Buenos Muchachos –su banda de casi toda la vida–, con la que cuando presentaban el disco de turno lo tocaban de un tirón, en esta instancia Chillan las Bestias mezclará las canciones nuevas con las viejas sin mucha “presentación especial”. “Las barajamos con las demás cartas, tranquilamente”, finaliza.
Chillan las Bestias. Sábado a las 21.00 en Sociedad Urbana Villa Dolores (Alejo Rossell y Rius y Capitán Videla). Entradas por Redtickets a $ 1.200.