El actual presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, quedó bien parado y cerca de poder seguir en su cargo tras los resultados de las elecciones generales que se celebraron este domingo.

Contradiciendo lo que decían la mayoría de las encuestas e incluso los sondeos realizados a boca de urna, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) votó muy por encima de lo esperado, algo por arriba de 31,84%, lo que se traduce en 122 escaños, lo que le podría posibilitar formar un nuevo gobierno junto a la coalición izquierdista Sumar, que encabeza la vicepresidenta segunda del gobierno, Yolanda Díaz, si es que en las negociaciones, que seguramente comenzarán esta semana, logra captar el apoyo de los partidos nacionalistas autonómicos.

Si bien el Partido Popular (PP) que lidera Alberto Núñez Feijóo fue el sector que más votos obtuvo, apenas por encima del PSOE con 32,79% y un total de 136 bancas, sus apoyos estuvieron por debajo de las expectativas y no le alcanzará el apoyo de Vox, con 12,39% y 33 escaños, para llegar a los 176 necesarios para obtener la mayoría absoluta.

Sí en cambio sería viable para el PSOE seguir en el gobierno, que da por descontado el apoyo de Sumar, que el domingo logró 12,27% y 31 escaños, y que también podría obtener los votos de los sectores nacionalistas vascos, los izquierdistas de EH Bildu –seis escaños– y el Partido Nacionalistas Vasco (PNV), que obtuvo cinco.

Más difícil será para Sánchez contar con el apoyo de los nacionalistas catalanes, que el domingo votaron bastante mal. Ezquerra República de Catalunya logró siete bancas, seis menos que las que tiene actualmente, al tiempo que Junts per Catalunya también consiguió siete escaños, perdiendo un lugar en el Congreso.

Es por eso que la formación de gobierno, que es el paso formal que pedirá el rey Felipe VI a Sánchez o a Feijóo, no será sencilla. Otra posibilidad que no puede descartarse en absoluto es que el líder socialista no logre formar gobierno, que se produzca un bloqueo, lo que conducirá directamente a unas nuevas elecciones, que se realizarían en diciembre.

Varias horas después de conocidos los resultados, pasada la medianoche española, el presidente Sánchez salió a saludar a los miles de socialistas que se acercaron hasta la sede del PSOE en Madrid, en la calle Ferraz, donde brindó un breve discurso, en el que no anticipó los pasos que dará, aunque sí mostró su agradecimiento a los votantes y su satisfacción porque “el bloque involucionista”, en referencia al PP y Vox, “ha fracasado”.

“Hemos demostrado al mundo que somos una gran democracia. Una democracia fuerte”, expresó Sánchez, de acuerdo a lo que consignó el portal Público.

Sin revelar de forma concreta si intentará formar gobierno, el líder del PSOE destacó que “somos más, muchos más, los que queremos que España avance y así seguirá siendo”.

Sánchez dio las gracias a los más de 7 millones de personas que votaron al socialismo. “Hemos sacado más votos, más escaños y más porcentaje que hace cuatro años. Es un orgullo, honor y responsabilidad representaros”, expresó Sánchez, quien recordó por qué tomó la decisión de adelantar los comicios.

“El 29 de mayo convoqué las elecciones porque creía que teníamos que decidir qué rumbo tomar. O avance, o retroceso como plantean PP y Vox”, agregó el mandatario, ante el clamor de la multitud.

Menos festivo fue sin dudas el ambiente que reinaba a la misma hora en la sede central del PP, en la calle Génova de Madrid.

Si bien el sector de derecha fue el más votado, algo que resaltó Núñez Feijóo, la realidad marca que sus ambiciones de llegar a la presidencia no se concretarán y además deberá reafirmar su liderazgo en el sector, tarea que no parece fácil. De todas maneras, el expresidente de la Junta de Galicia reclamó que no haya un bloqueo y que se le permita gobernar por haber sido la suya la fuerza política más votada.

“Le pido al PSOE expresamente y al resto de fuerzas políticas que no bloqueen el Gobierno de España una vez más”, dijo Núñez Feijóo. “Me corresponde intentarlo, somos la opción alternativa y eso es lo que haré”, declaró. El discurso, que fue muy breve, fue interrumpido en dos ocasiones por gritos de “Ayuso, Ayuso”, la presidenta de la Comunidad de Madrid, según recogió El Periódico de Barcelona.