Desde mediados de agosto, las escuelas públicas de El Salvador vigilan que los niños tengan el uniforme limpio, los zapatos lustrados, que el corte de pelo sea el “adecuado” y que saluden respetuosamente. Así lo exige el Reglamento para la Promoción de la Cortesía Escolar que formalmente entrará en vigor el lunes y que impuso Karla Trigueros, la nueva ministra de Educación del gobierno de Nayib Bukele.

Trigueros no proviene del ámbito político ni pedagógico. Ingresó como cadete en la Escuela Militar Capitán General Gerardo Barrios en enero de 2007, en la que llegó al rango de capitana del Ejército, y también estudió Medicina.

Su identificación como militar queda clara en el uniforme de gala o de combate con el que aparece en las fotos públicas. “Como capitán y doctora, pondré mi experiencia, disciplina y vocación al servicio de esta misión, como lo he hecho en todas las misiones que se me han asignado”, dijo al asumir el cargo.

La meta del gobierno es evitar que las escuelas sean “lugares de reclutamiento de pandilleros”, y para lograrlo la ministra propuso un sistema enfocado en los conceptos de “orden y disciplina”, que castiga las faltas al reglamento. Incluye una graduación del 1 al 15 de los “deméritos” que pueden acumular los alumnos y que prevén castigos, como la pérdida de “privilegios escolares” o incluso la repetición del año.

“Queremos que cada niño y adolescente crezca practicando expresiones tan sencillas pero fundamentales como ‘buenos días’, ‘por favor’ y ‘gracias’, fortaleciendo así la cultura ciudadana en nuestras escuelas”, dijo. Además de la vigilancia docente, la Dirección Nacional de Convivencia Escolar se encargará de que el reglamento se cumpla.

El presidente salvadoreño dijo que antes de su llegada al gobierno los centros educativos eran “lugares de reclutamiento de pandilleros” y “no eran pandillas cualquiera, sino las más sanguinarias del mundo”. “Hoy, muchas madres lloran a sus hijos que están en las cárceles; otras, a los que están en el cementerio o siguen desaparecidos”, dijo Bukele. Agregó que “las medidas de disciplina en las escuelas buscan evitar que esta tragedia vuelva a repetirse”.

El diario La Prensa Gráfica consultó a representantes docentes del Sindicato por una Educación para Todos. Según citó, manifestaron que están de acuerdo con que “se aplique una disciplina escolar y que se establezcan normas de cortesía”, pero les parece “que se están extralimitando cuando, por ejemplo, establecen que si el alumno comete 15 infracciones a esta normativa, eso dará lugar a que se quede reprobado”. Señalaron que “eso es estar despreciando prácticamente la parte intelectual y cognoscitiva del estudiante”.

Idalia Zúniga, secretaria general del Frente Magisterial Salvadoreño, le dijo al periódico que uno de los “privilegios” que perdería el estudiante que cometa diez faltas es la participación en actividades recreativas, culturales o lúdicas, y señaló que eso atenta contra sus derechos.

“Si quitan la recreación, posiblemente estamos hablando de los recreos, ahí estarían violentando un derecho de la niñez, de la adolescencia, el derecho a la recreación, que por ningún motivo puede transgredirse”, dijo.

Manuel Flores, secretario general del opositor Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, cuestionó la elección de una militar para liderar el Ministerio de Educación y dijo que “el Estado, como tal, le está fallando a la sociedad, porque no es militarizando como se pone disciplina, es enseñando, es educando, dándoles a los maestros las herramientas necesarias y no amedrentándolos”.