“Una cosa es opinar, otra cosa es gobernar”, dijo el sábado el ministro de Economía, Gabriel Oddone, al ser consultado por las advertencias de la consultora CPA Ferrere sobre los resultados del Diálogo Social, en el marco del cierre del curso sobre economía para periodistas, organizado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Banco Mundial y la Universidad Católica del Uruguay.

En su informe, CPA Ferrere consideró que los cambios propuestos al régimen de ahorro individual gestionado por las AFAP constituyen “un riesgo potencial tanto para el pilar de capitalización (en tanto propone modificar una parte sustantiva del negocio gestionado por las AFAP) como para el clima de negocios y la estabilidad institucional (en tanto introduce incertidumbre sobre la trayectoria futura del régimen de capitalización)”.

En concreto, el documento final del Diálogo Social plantea que “las cuentas de ahorro individual sean gestionadas de forma centralizada por un organismo público que se encargue de administrarlas de manera integrada con las prestaciones de los restantes pilares”, lo que desvincularía a las administradoras del manejo directo de las cuentas de ahorro individual, manteniendo “la función de inversión y rentabilización” de los fondos previsionales.

“Los cambios propuestos por el Diálogo Social tienen además un dudoso balance costo-beneficio desde la perspectiva del bienestar general, ya que los riesgos sobre la estabilidad institucional son elevados”, señaló la consultora, que advirtió sobre el rol “relevante en el mercado internacional de deuda soberana” que juegan las AFAP, “operando como contraparte de los inversores internacionales que adquieren deuda uruguaya en las emisiones internacionales”. “Un eventual rediseño del mercado previsional que afecte la estructura del mercado de AFAP podría generar incertidumbre en el mercado internacional de deuda, con impacto potencial en el spread [la diferencia de la tasa de interés con respecto a un bono de referencia, como los de Estados Unidos] y la liquidez”, afirmó.

En ese contexto, sugirió que las decisiones que adopte el gobierno “deberán contemplar, por un lado, los riesgos de percepción del mercado sobre la estabilidad institucional del pilar de capitalización a largo plazo y las ganancias potenciales que una reforma del sistema podría arrojar en términos de eficiencia competitiva y rentabilidad desde la perspectiva del afiliado”.

Oddone ha sido tajante en afirmar que no se trata de una “estatización del sistema”. “Las AFAP no se eliminan y deberíamos dejar de lado esta discusión”, aseveró en la conferencia de prensa realizada para presentar los resultados del diálogo. Igualmente, las AFAP visualizaron el cambio como “un retroceso”. En ese marco, el gobierno creó un ámbito de intercambio por 60 días con representantes de República AFAP y de la Asociación Nacional de AFAP (Anafap) –las privadas Itaú, Sura e Integración–.

En un comunicado, Anafap consideró ese intercambio como “un paso positivo” y afirmó que “se acordó trabajar para mejorar el funcionamiento del régimen de ahorro individual obligatorio, en busca de incrementar la rentabilidad neta acumulada para los trabajadores”, mediante “la revisión de los costos operativos, el fortalecimiento del marco regulatorio para la competencia y la gestión de inversiones y la mejora en la relación entre afiliados y administradoras”. El ministro, por su parte, dijo que “el gobierno está evaluando introducir modificaciones en “temas relacionados con costos y con comisiones del sistema”, así como también en “aspectos regulatorios con respecto al portafolio [de inversiones] y a las formas en las que las AFAP compiten con relación a la gestión del fondo de ahorro previsional”.

El sábado, el ministro valoró el aporte de CPA Ferrere como “parte del debate público”, pero aseguró que, “más allá de todas las advertencias –algunas un poco más estridentes que otras–, los mercados están tranquilos”. Para generar esa tranquilidad, el “equipo económico salió rápidamente a transmitir que se estaba poniendo al frente de la conducción del proceso”. Oddone afirmó que en la cartera están “súper vigilantes de no generar falsas expectativas y no generar señales que puedan distorsionar los mercados, y por eso estamos trabajando con las AFAP”.

PIT-CNT advierte que diálogo con las AFAP no debería “cambiar los acuerdos” del Diálogo Social

“Es la primera reforma estructural del sistema, en 30 años, que es a favor de la gente, para mejorar la renta vitalicia y hacer más segura la administración”, consideró Carlos Clavijo, uno de los dos representantes del PIT-CNT en el Diálogo Social. Valoró que los cambios en el ahorro individual van “en línea y en camino a lo que plantea el movimiento sindical”, que, “en definitiva, “es la mejora en la prestación final para la gente”, sin perjuicio de que la apuesta de la central sindical sigue siendo a “una seguridad social solidaria y universal y sin lucro”, apuntó.

Con respecto a la mesa de diálogo del MEF, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y las AFAP, Clavijo, si bien consideró que “está bien” que el gobierno “les explique a todas las partes involucradas las resoluciones, los acuerdos y los consensos” del Diálogo Social, reconoció que les llamó la atención “que, después de que hubo un diálogo y hubo unas conclusiones y un documento, se haga una mesa de diálogo con la AFAP por dos meses”. Sostuvo que no ven “ningún inconveniente” siempre y cuando se “mantenga el sentido de lo acordado”. “No debe haber ningún cambio, porque, si no, se desnaturalizaría el Diálogo Social”, afirmó.

“Si esto implica que se van a cambiar los acuerdos que fueron resultado del Diálogo Social, bueno, ahí sería bastante complicado y bastante complejo, porque no entenderíamos por qué, si estuvimos discutiendo un año, se abre otro diálogo social paralelo”, advirtió.

El representante sindical señaló que están “convencidos” de que es un ámbito “para aclarar un poco los temas” a las AFAP, que no participaron directamente en el Diálogo Social, y remarcó: “No debería suceder más nada. Si sucede algo más, echa por tierra toda la discusión de un año en el Diálogo Social; no estaría bueno para el diálogo, para la democracia y para las formas plurales que tenemos de discusión”.