Uno de los condenados tenía una empresa que producía cáñamo industrial en Florida; las autoridades policiales estiman que la droga ilegal iba a ser comercializada en Brasil
La iniciativa, impulsada por Alejandro Zavala y Magela Rinaldi, pretende “atacar un problema urgente y complejo que ha sido identificado pero que a la fecha no ha tenido una solución efectiva”.