Montevideo no debe exigir a las personas un estándar al que deben adaptarse: debe seguir siendo una ciudad abierta, capaz de dar respuesta a la diversidad de personas que la habitan.
¿Por qué el cuerpo de la obligatoriedad languidece y el estudiantado deserta, en tanto el Estado está obligado a velar por el derecho a la educación y dispone de marco jurídico para ello?
Lo cierto es que Bolsonaro continúa alimentándose de que mucha gente indefinida políticamente no llega a confiar en los proyectos políticos de la izquierda.
La centroizquierda practicó una política de “tolerancia” ante notorios apartamientos de las Fuerzas Armadas –después de la dictadura– a sus deberes de obediencia al poder civil.
Somos responsables de encontrar lo que hay atrás de esta crisis. Para captarlo y mantenerlo en la memoria colectiva. Global y local. Y transformarlo en un relato que recoja lo mejor, lo relevante, y proyecte futuro.
En el nuevo esquema propuesto de remuneración a las empresas, los ingresos totales del sistema serían gestionados por la IM, y se remuneraría a las empresas según un esquema de disponibilidad de flota.
Vemos en Uruguay una tendencia sostenida hacia ese camino peligroso de desarticulación de lo público y de las instituciones que lo sostienen. Los ataques reiterados a la institución jurídica son alarmantes.