Criticar la actual política de seguridad nos exige una revisión crítica del rumbo que ayudamos a trazar y que hoy se reafirma con un vector más autoritario.
El Frente Amplio se fue transformando en un “justificador serial” de todas sus acciones, perdiendo la rigurosidad para el análisis y encontrando fuera de él la respuesta a todos los males.
En tiempos de crisis, pareciera que las políticas migratorias más restrictivas fueran la solución; así lo dejan entrever algunas medidas adoptadas para contener los flujos migratorios en la región.
Convertir una labor rutinaria administrativa en una operación político-partidaria tiene una primera consecuencia nefasta: desvirtuar la naturaleza y los cometidos de las auditorías.
Clasificar las vidas distinguiendo entre quienes pueden pagar la comida diaria y quienes no, entre los que pueden contar con su boleto y los que no, es caminar en el sentido radicalmente opuesto al de la dignidad.
La normalidad previa a la revuelta del 18 de octubre era, para muchos, angustiante y violenta. Esta revuelta no es más que reflejo de un doloroso agotamiento que ha estado gestándose por décadas.