Sociedad
Por algo se empieza
Puede rechinar escuchar que en pleno siglo XXI recién se inaugure el “primer” centro de salud libre de homofobia, que en cuestiones tan delicadas como el acceso a la salud no se respeten las legislaciones nacionales e internacionales que velan por la igualdad de derechos entre las personas. Lo cierto es que la discriminación y el desconocimiento del personal de salud sobre cómo abordar los temas es la realidad a la que se enfrentan cotidianamente las personas lesbianas, gays, transexuales, intersexuales y bisexuales cuando asisten a un centro de salud. Por eso la de ayer fue una real celebración que se espera que abra camino.