Se podría leer la evolución de los vínculos amorosos en la dramaturgia uruguaya desde que Alberto Paredes escribió Decir adiós en 1978, nombrando al personaje femenino Nora (como en Casa de muñecas, de Henrik Ibsen), hasta el año pasado, cuando Domingo Milesi estrenó la mucho menos grave Ayer pensé en decirte adiós.

La reposición de esta última, que sucede durante una noche de insomnio y dudas, vuelve a instalar en el teatro Victoria un atractivo dispositivo escénico que muestra un corte vertical del interior de una vivienda y divide las acciones en cuadrantes, obligando a los actores a moverse con equilibrio en el tránsito temporal según su ubicación.

La pareja que interpretan Sofía Espinosa y el propio Milesi se conoce en los años 90, excusa para que el ridículo que provoca la distancia de los flashbacks, porque el espectáculo se sabe cinematográfico, sea uno de los principales detonantes de comedia. Esta valiosa puesta nominada a tres premios Florencio, incluido mejor texto de autor nacional, da vueltas, por momentos amargas, en una cuestión común al cine de Hollywood y al enamorado de a pie: “En un mundo descartable: ¿qué tan pasado de moda resulta preguntarnos si existe el amor para siempre?”.

Ayer pensé en decirte adiós va en el teatro Victoria (Río Negro 1477) viernes y sábados a las 21.00 y domingos a las 20.00. $ 350. Reservas: ayerpenseenreservar@gmail.com.