Alambrado y máuser | Bien, Coco! Por fin alguien imparcial se los dijo. ¿Por qué en sus sketches no hablan de los millones que se robó Sendic? ¿Por qué no criticaban el IRPF que nos mataba a los que le poníamos el hombro al país? ¿Y de las miles y miles de adolescentes drogadas que iban a abortar al Pereira Rossell no decían nada? ¿Y el tema de la inclusión financiera eh eh eh? A la murga le faltó crítica.

Pelusius el Payasius | En la entrevista recuerda que su carrera empezó “recitando poesía en El tren de la noche en radio, en los años 90”. Qué coherencia, Coquito.

Otro Moreira | Dicen que es “censura”, yo creo que debería existir una “revisión técnica” previa de los libretos para ver si las críticas son parejas para todos. Se nombra un comité de expertos como los de la LUC y se ve qué tan imparciales son las letras. Si tu murga es imparcial, no tenés nada que temer.

Dr.-Tartotelli | Del carnaval de acá ni opino. Sólo en Uruguay se convierte la fiesta de los cuerpos y el descontrol (McRelley, 1957; Antoniardi, 1972) en una cosa pensada hasta el borde del reglamentarismo y la intelectualización. Es increíble la falta de espontaneidad!! (Richardson, 2005; 2007a; 2007b)

Gorrión_1943 | Señor Coco Echagüe: la murga siempre operó. Después de lo de las Torres Gemelas dicen que había como 20 de la CIA todas las noches, disfrazados de abonados en el Teatro de Verano, a ver qué decían las murgas más contestatarias. Que al final se hicieron fanáticos y hoy uno de ellos (Mike) es comentarista de Carnaval Verdad en la radio

Iris | No hablo de la murga y mucho menos del concurso. Desde cuándo existe esto de poner puntos y posiciones a una expresión ARTÍSTICA???

Nelson | @Iris En Uruguay hay concurso oficial de murgas desde 1910.

Iris | @Nelson Bueno, por eso te digo, en términos geológicos es recién ahora

PROFE_Liceo10 | Esto de las murgas oficialistas que ahora se ponen críticas hay que visualizarlo con categorías nuevas, de lo contrario no entenderemos nada. Por eso digo sin dudar: TI NE LI ZA CIÓN

Líber | Las murgas siempre han sido la expresión más genuina de las clases populares, los trabajadores, las amas de casa, los obreros de la construcción, las empleadas domésticas, etcétera. Y por eso también siempre recibieron palos de parte de las oligarquías y su expresión cultural: la cultura con mayúscula, elitista y antipopular. Eso siempre ha existido. Ahora... que venga un cumbiero a decirlo es lo único que nos faltaba. ¡Andate al Ínter a ponerte desodorante de bolita por cinco pesos, terraja!